Encuestas Ya. 
 Medicina social: ¿Cuáles son sus exigencias?     
 
 Ya.    22/03/1978.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

22-III-1978

MEDICINA Y SANIDAD

Encuestas de YA

MEDICINA SOCIAL: ¿CUALES SON SUS EXIGENCIAS?

"No existe una política sanitaria" (don Guillermo Galeote) • "Hay que crear un Servició Nacional de Salud" (don Curios Boros teros) • "Es preciso poner al alcance de todos los resursos de la medicina" (doctor García Miranda) • "Control general de las inversiones sanitarias" (doctor Martín Cinto) • "El Gobierno quiere lograr una medicina social" (don Julio A. Díaz Martín)

El tema de la Sanidad es hoy en nuestro-país tan debatido como preocupante. Desde las diversas instancias sociales se trabaja por constituir un sistema sanitario acorde con los nuevos tiempos que, en definitiva, resulte completo y efectivo para cubrir las grandes necesidades sanitarias que en estos momentos padecemos. En orden a la consecución de este fin se subraya la nece-, sidad de hacer posible una auténtica medicina social. Algunos responsables de la Sanidad, desde distintos frentes, contestan a estas dos preguntas:

1. ¿Qué entiende por medicina social?

2. ¿Cuáles serían sus exigencias?

Don Guillermo Galeote (Miembro de la Comisión de Sanidad del Congreso. Diputado del PSOE)

1. La medicina es una ciencia que, trata de restaurar la salud perdida. Tiene una dimensión individual a través de la actuación del médico sobre la persona enferma. Cuando se actúa sobre el conjunto´de la sociedad, el pro blema se amplía y difícilmente se puede hablar de medicina social. Hay que acudir a expresiones toas precisas,. como son los términos salud pública o política sanitaria, que incluyen factores y funciones que no son estrictamente médicas.

2. La primera exigencia que se me ocurre es que, efectivamente, exista una política sanitaria. El hecho de existir ya es un avance considerable y un síntoma de desarrollo y racionalidad en el comportamiento ¿e una sociedad. Eln España no existe política «sanitaria. Si entendemos el dere-clf a fe salud como un derecho fundamental de la persona huiídüa, cosa que, hoy por lo menos, en el plano teórico, nadie discute, es necesario que el Estado, «s decir, la sociedad, garantice ese derecho, poniendo a disposición de la población el mecanismo necesario para mantener, restaurar e incluso desairfollar el nivel la salud del conjunto de la edad1. Esto incluhe el montar i un aparato administrativo" cumpla con los objetivos de estigar el nivel de salud de electividad, de poner en marlos medios legales y materiales necesarios para combatir las deficiencias sanitarias1 así como para posibilitar el desarrollo del nive! de salud.

Don Carlos Borasteros (Miembro de la Comisión de Sanidad del PCE)

1. A nuestro juicio, posiblemente el término medicina social no sea el más correcto. Preferimos definir la Sanidad como servicio público de responsabilidad del Estado, el cual debe dotarse de sus propios instrumentos jurídicos, administrativos y técnicos para satisfacer el derecho a la salud en plena igualdad parg. todos los ciudadanos, independientemente de su situación personal o lugar de residencia.

El otro concepto fundamental es el reconocimiento de que las causas de la salud y enfermedad no son exclusivamente biológicas o individuales, sino que están fuertemente condicionadas por la organización social, proceso de trabajo, calidad del medio residencial, et«.

2. Pensamos Que el servicio sanitario, concebido como servicio público, se debe concretizar en lo que nosotros llamamos un Servicio Nacional de la Salud, que se caracteriza por la acción sanitaria integral e integrada dirigida al control de la enfermedad y de la colectividad y gestión democrática del mismo. Estará financiado por el Estado, a través de los impuestos generales, y deberá cubrir a toda la colectividad.

El objetivo del SNS, corno Instrumento sanitario, es el control >iet proceeo.de producción de enfermedades, la restitución de la salud y reinsercióra del enfermo en socr • i. El SNS, tal como lo enti e ,¡ J e el Partido Comunista, se basa en una atención primaria y se plasma en el centro de salud como centro fundamental de la acción sanitaria.

Las funciones del SNS son: epidemiología, sanidad ambiental, higiene de la comunidad, del trabajo y de la alimentación; la ^atención sanitaria integrada y distribución racional en el terri-tario de los recursos sanitarios. En cuanto a los niveles en que debe realizarse el SNS, son: e] centro de salud, que admitiría d« dos a diez mil personas y dispondría de atención personalizada basada en el conocimiento del paciente. El segundo nivel es el área sanitaria 100.000 a 200.000 habitantes), que organiza y presta servicios hospitalarios, de laboratorio, etc. Por último, la región sanitaria, que abarcaría un conjunto de áreas en torno al millón de habitantes y donde se produciría la planificación, coordinación y «rjeotictón 4&~±od».. 4a¿jw-oión sanitaria de la región.

Doctor Francisco García Miranda (Presidente del Colegio Oficial de Medicos de Madrid)

1. Entendemos por medicina social el poner al alcance de todos y cada uno- de los ciudadanos los recursos de la medicina en su actual y más completo desarrollo, tanto en sus funciones curativas como en sus actividades preventivas, diagnósticas y recuperativas, de manera que desde el momento de la concepción del ser humano hasta su muerte estén a su alcance todos los cuidados médicos necesarios y deseables, sea cual sea el lugar donde se encuentre el individuo, su situación económica o laboral, en cualquier edad y en cualquier enfermedad.

La medicina social debe ser el Instrumento capaz de conseguir ver hecho realidad el derecho a la salud en su más amplia acepción, como uno de los más importantes inherentes a la persona humana.

En nuestra opinión, ha llegado la hora de una reforma sanitaria que pueda garantizar el desarrollo de una medicina social entendida de esta manera, superando el arcaico concepto de una seguridad social mutualista basada en características económicas o laborales de sus beneficiarios.

2. Las exigencias d´e ¡a medicina social son: que su acción beneficiosa pueda recaer sobre todos los habitantes de la nación,; que se lleve a cabo mediante vina política sanitaria clara y definida, en cuya determinación tengan participación activa, además de la Administración en su más amplio sentido, los médicos y todos los estamentos técnicos sanitarios, así como los ciudadanos. Serán también exigibles autenticidad en su planteamiento y desarrollo, planificación y control de sus resultados, unificación de gestión, coordinación de medios económicos, unificación de actuaciones y de objetivos, fomentar f-n todos los ciudadanos la idea de que la medicina social es una tarea que requiere la colaboración y el esfuerzo de todos y exigir responsabilidades a los encargados del desarrollo y consecución de objetivos programados para la medicina social.

Doctor Carlos Martín Cinto (Presidente de Alianza Popular de Madrid)

1. La manera de ejercer !a me dicina se ha visto sensiblemente modificada por la declaración de la salud como derecho de la persona. Esta declaración de derecho no coincidía en el momento de realizarse en la mayoría de los países con la estructura sanitaria que permitiese llevar a la práctica el ejercicio de dicho derecho. En unos casos faltaban instalaciones sanitarias; cuando no, el´ personal cualificado para impartir los cuidados mínimos necesarios, o, finalmente, el paciante carecía de los medios suficientes para poder adquirir la prestación de dichos servicios.

A raíz de la promulgación de la salud como derecho de la persona, las fuerzas activas de los distintos países, bien a través de la acción estatal o a través de las correspondientes entidades políticas; comenzaban a incidir sobre las estructuras sanitarias para conseguir que toda persona tuviese derecho a ser beneficiaría de los cuidados de la medicina preventiva, los beneficios de la higiene y de la educación sanitaria, de los actos médicos en el enfermar y los cuidados en la tercera edad.

2. Loa requisitos de la medicina social surgen de la interacción entre el derecho a la salud de la población y el derecho a participar en el control del ejercicio de su profesión de los médicos y demás personal involucrado en las tareas médico-sanitarias, así como del derecho de la población en general a fijar la prioridad de las inversiones en el país de que se trate.

Por todo ello la medicina social debe asegurar: que lleguen a toda la población los beneficios generalizados del progreso de las ciencia« médicas y sanitarias, que esto no se haga a costa del derecho de los médicos y personal sanitario a participar activamente en el control de su manera de trabajar; que no se haga a expensas de la calidad de la medicina ni hipotecando el desarrollo de la misma, posponiendo la investigación, y que e1! control general de las inversiones estatales en este área sea llevado por el conjunto de los ciudadanos, que soportan dichas inversiones con sus impuestos.

Don Julio A. Díaz Martín (Secretario general de la Salud)

1. El término genérico de medicina admite muy diversa puntualizaeión en la práctica. Exista una medicina hospitalaria, una medicina preventiva, una laboral, otra militar, llegando a la medicina de último estadio o geria-tría. Si todos los estamentos a los que en concreto van dirigidas estas actuaciones de la medicina no forman en su conjunto sino a una sociedad, es indudable que por medicina social debe entenderse la suma de todas ellas. ¡Digamos entonces que por medicina social puede entenderse el conjunto de medios que la ciencia médica pone a disposición da la salud de toda una comunidad.

2. De lo dicho anteriormente se desprende que, en principio, deben cumplirse dos postulados: uno, la amplitud de su marco general de actuación; el otro, que la conjunción y coordinación entre todas ellas alcancen s« plena efectividad.

En el caso concreto de nuestro pais, la creación en el marco del Gobierno del Ministerio de Sanidad y Seguridad Social puede traducirse como una • expresión da^ voluntad, en orden a esta coordinación, «tenjjjsnéa desvie e» solo vértice de la pirámide de la salud a todas sus manifestaciones y modos de conservación y recuperación.

La medicina social es y exige una contemplación xle la panorámica sanitaria de un pueblo, potenciando sus medios de actuación, revitalizando sus recursos y adecuando el conjunto de sus estructuras al más alto nivel d« salud en el ciudadano, tanto en el campo laboral como en el extralaboral.

 

< Volver