Autor: Martino Fernández, Francisco. 
   La marihuana es peligrosa en cuanto se pasa de uno o dos cigarrillos     
 
 Ya.    22/03/1978.  Página: 34. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La marihuana es peligrosa en cnanto se pasa de uno o dos cigarrillos

Ha sorprendido Ja Información que el vespertino-"Libre" ha publicado sobre el uso de marihuana por parte del líder del PSOE don Felipe González. Estas líneas se escriben dando por cierta la información del colega.

La marihuana—que por otros nombres se conoce con el de hachís, cannaibis, cáñamo, pot, té, grifa, etc.—se encuentra en la planta cáñamo índico, común en *la India, América Central, África del Norte, etc., y se cultiva clandestinamente en España (se han descubierto y penado plantaciones), y la foránea procede de Marruecos; es la droga preferida de adolescentes estudiantes. Es posible que en el cáñamo, profusamente, cultivado en España para obtener fibras con que se fabrican alpargatas, etc., haya variedades con marihuana. Las hojas, tallos, flores y raíces de lar planta se secan y trocean a modo de tabaco, haciéndose cigarrillos, que se fuman ("porro"), o bien se toma la resina obtenida de la planta, que también puede fumarse y es mucho más tóxica. El producto activo es el tetrahidrocannabinol, que recientemente se ha obtenido si´ntticíumeute en los laboratorios. La dosis tóxica es de 120 miligramos, o sea, la octava parte de un gramo aproximadamente, pero ha de saberse que se potencia por el alcohol.

La marihuana pura fumada tiene un olor como dulzón; antiguamente había un fármaco para las cistitis a base de esencia de cubeba, que daba a la orina dicho olor; esta cubeba se empicaba también en la confección de cigarrillos y el humo también oMa igual. Nótese que esto no tiene valor, porque los fabricantes la mezclan con tabaco, opio, afrodisíacos, etc., lo que desvirtúa el prístino olor. El aliento de

los fumadores huele a marihuana.

Al poco tiempo de haber fumado o ingerido la droga sobreviene la primera fase de "excitación eufórica": bienestar físico y psíquico, alegría íntima, profunda, expansiva y comunicativa. La segunda fase subsigue a la anterior, con la -qu« en los no iniciados se confunde, y consiste en "exaltación sensorial y afectiva", agudizándose loa sentidos, que perciben ruidos y colorea con extrema acuidad; se exalta la emotividad, la risa llega a ser incoercible y la impulsividad puede ser ansiosa e incontenible. En este momento lo mismo se puede pronunciar un sensacional discurso que cometer una fechoría. En seguida sobreviene la tercera fase, en la que se experimenta una sensación de éxtasis, beatitud, calma, etc., por lo que se denomina "extática". Pinalmente, tras algunas horas, aparece la última "fase de depresión", en la que aparece el sueño, despertándose al siguiente día con sensación de ligero mareo, si bien estando dispuesto a trabajar, etc., aunque con cierta remora.

Realmente, si se fumase como máximo uno o dos pitillos diarlos de "hierba" pura, la marihuana no tendría por qué ser perjudicial. Y aún hay algunos que sostienen sería beneficiosa, como se ha visto en úlceras gástricas y duodenales, el glaucoma, etc. La razón es que la marihuana es euforizante, "presta valor", en suma; asi que combate eficazmente la fase "antishock" del primer período del síndrome general de adaptación, generado por la ansiedad (miedo), que es aquel en que el organismo segrega hormonas hipertensivas, capaces de exacerbar las úlceras intestinales, e.1 glaucoma, etc

Dr. Fracisco MARTINO

 

< Volver