"Tenemos que conseguir que los sistemas, antes necesarios, vayan desapareciendo", declara el señor Solís  :   
 Hay que garantizar la continuidad en la empresa de los buenos trabajadores. Discurso del ministro secretario en la clausura de curso de la Escuela Sindical de San Sebastián. 
 ABC.    25/08/1959.  Página: 17-20. Páginas: 4. Párrafos: 23. 

«TENEMOS QUE CONSEGUIR QUE LOS SISTEMAS DE INTERVENCIÓN, MES NECESARIOS VAYAN DESAPARECIENDO», DECLARA EL SEÑOR SOLÍS

Hay que garantizar la continuidad en la empresa a los buenos trabajadores

DISCURSO DEL MINISTRO SECRETARIO EN LA CLAUSURA DE CURSO DE LA ESCUELA SINDICAL DE SAN SEBASTIAN

San Sebastián 23. .En el gran salón del Kursaal se ha celebrado el acto solemne de clausura del curso de la Academia Sindical.

Presidieron, con el obispo de la diócesis, el ministro s.ecretario del Movimiento y delegado nacional de Sindicatos, Sr. Solís; el vicesecretario general del Movimiento, Sr. Jiménez Millas; gobernador civil, Sr. Del Moral; delegado de Sindicatos, Sr. Martell; delegado nacional, de Prensa del Movimiento,, Sr. Fueyo; autoridades provinciales y jerarquías nacionales.

El salón estaba totalmente abarrotado, con cerca de ua millar de personas, en su mayoría alumnos de la Escuela Sindical, enlaces y jurados de empresa, técnicos, empresarios y obreros.

El director de la academia hizo un resumen de la labor llevada a cabo en el último curso.

A continuación, D. Juan Eguía, presidente de la Sección Social del Smdicato del Metal, de Eibar, hizo uso de la palabra para agradecer la honra que le correspondía por ser en este.acto,el portavoz del pensamiento de los trabajadores.

Luego hizo uso de la palabra el Sr. Agui-irre, director .de Altos Hornos de Vergara y Unión Cerrajera, quien se congratuló d_e que la Delegación de Sindicatos de Guipúzcoa hubiese organizado este acto.

Recogiendo el sentir de los industriales gui-puzcoanos, rogó al señor ministro que eleve en nombre de todos al Generalísimo Franco, a la vez que su profundo reconocimiento por sus constantes desvelos por la industria, la seguridad de la más completa adhesión a. su persona.

Discurso del Sr. Solís

Cerró el acto D. José Solís Ruiz con el siguiente discurso:

"Empresarios, técnicos y obreros, trabajadores todos de esta provincial: Como bien sabéis, nunca olvido que durante unos meses, muy cortos para mí, tuve el honor de regir los destinos de Guipúzcoa. Fueron días y meses agitados los del verano, meses donde al jefe provincial y gobernador civil le llevan una y otra preocupación distintas de las normales del resto del año; pero en aquellos meses busqué tiempo para visitar vuestros pueblos, para adentrarme en vuestras íábricas, para dialogar con miles de vuestros empresarios, para escuchar y hablar también con docenas de miles de vuestros trabajadores. Conocía en parte esta provincia, ya que estudié mi carrera en Bilbao; conocía muchos hombres de estas tierras, tanto durante los años de estudio como los años posteriores de trabajo por un sindicalismo mejor y una España más grande; sin embargo, en aquellos meses comprendí la realidad de Guipúzcoa, y cuando fuí destinado para ocupar la Delegación Nacional de Sindicatos, como hombre sindicalista que soy, fuí con satisfacción y orgullo, pero también con pena, y muchas veces he sentido nostalgias de todos vosotros. Yo, en Guipúzcoa, fui un gúipuz-coano más y ésta se adentró en mi alma.

Obligaciones familiares me reclaman en Madrid urgentemente. Sin embargo, al conocer esta reunión, donde vosotros, empresarios; vosotros, técnicos expertos; vosotros, trabajadores y administrativos, os uníais en una comida de hermandad con vuestras autoridades, a requerimiento de vuestro jefe provincial y del delegado provincial de Sindicatos decidí quedarme para acampañaros.

Estamos en una reunión sindical y somos muchos los hombres que luchamos dentro del sindicalismo.

Tenemos dirigentes cada día más competentes, más numerosos; nuestras escuelas, cuyo curso hoy clausuramos, van completando la formación de muchos de nuestros hombres, y esa hermandad a que me refería "hace que comprendamos que debemos de luchar todos por nuestras empresas y por una justicia social, única forma de crear .una patria.

NUEVAS FORMAS EN LA ECONOMÍA MUNDIAL

En estas reuniones familiares acostumbramos siempre, bien lo sabéis, a prescindir

de todo protocolo. No venimos a, ellas con discursos aprendidos, con palabras floridas; Tentaos a hablar familiarmente, sin tapujos, siempre con claridad, y yo quisiera que, charlásemos un poco hoy de varios problemas muy actuales y que os afectan a vosotros. Como sabéis, en el mundo, en estos últimos meses, han ocurrido acontecimientos importantes. Aquel comerciar de nación a nación va siendo sustituido por otro sistema distinto. Primero, Norteamérica, con sus 50 Estados reunidos; después, Rusia, manteniendo por la fuerza una unidad de otras naciones, y más tarde, libremente, diversas naciones europeas. se asocian para negociar en -común, para favorecerse, para hacer poco a poco desaparecer .aranceles, abrir sus fronteras, cambiar conocimientos técnicos, ayudarse financieramente, agruparse empresarios de diversas -naciones y -montar empresas nuevas con capital variado. Estos acontecimientos no podían en absoluto no tener una repercusión en nuestra Patria. Nuestra Patria, bien lo sabéis, -ha pasado por momentos, difíciles. Yo indicaba en Alemania a personas importantes que cuando nosotros también tuvimos nuestras carreteras levantadas, nuestras fábricas deshechas, nuestros campos arruinados, nos faltaba el agua y la sal, cuando necesitábamos ayuda del mundo, pedimos ayuda justa al mundo, y el mundo nos volvió la espalda. Nosotros, cuando necesitábamos lo justo para levantar nuestra economía para restañar nuestras heridas de la guerra que tuvimos que ir a ella aunque tío la deseáramos, pero que España la exigía para salvarse, el mundo nos abandonó.

TUVIMOS QUE MONTAr NUESTRO PLAN MARSHALL,

No solamente decía yo eso. sino que además entonces otras naciones recibieron a través, del Plan Marshall ayuda importante, y nosotros tuvimos que montar nuestro Plan Marshall, que fue sobre el hambre de nuestro pueblo, sobre el pan negro, sobre la falta de aceite, sobre la falta de divisas, sobre no tener utillaje, sobre tener que montar empresas sin saber cómo ni cuándo,, sobre tantas otras cosas que estos años hemos sufrido. Sin embargo, levantada nuestra economía con nuestro esfuerzo y la ayuda de naciones hoy amigas, ante la iniciación de una verdadera revolución económica.

España no podía quedar parada. Se nos ha dicho y hemos leído que cuando llegó el maqumismo, España, entretenida en unas empresas del exterior o todavía sangrando de heridas sufridas no aprovechó o no pudo aprovechar aquel momento. Y en esta transformación económica, en este entendimiento económico, en este entender de naciones entre sí y ponerse en contacto entre industriales de diversas naciones, nosotros entendíamos que España no podía quedar al margen. Y recordáis cómo un centenar de hombres escogidos.de nuestro comercio y de nuestra industria, de nuestra agricultura y nuestra técnica, de nuestros trabajadores se reunieron el 8 de «ñero en Madrid y elevaron al Gobierno aquel informe en el que se indicaba que era conveniente analiaar, estudiar la incorporación de España a estos movimientos mundiales económicos. Sobre las medidas adoptadas nada os voy a decir, porque los ministros económicos, con detalle, las van ´explicando a través de la Prensa y por el."Boletín" vais conociendo las disposiciones pertinentes.

Pera sí hemos de hablar de algo que afecta a nosotros. Yo me pregunto: ¿un millar de hombres reunidos aquí aproximadamente, la industria prospera, la técnica de esta provincia;, el trabajo selecto de la misma, los hombres con capacidad y responsabilidad de Guipúzcoa, no tenemos nada que hacer en este momento? Yo creo que tenemos mucho que hacer,- y a ello quiera referirme. No hay duda de que lo que tenemos. que conseguir a toda costa es que los sistemas antes necesarios de intervención vayan poco a poeo desapareciendo. No hay duda que hay que agilizar las relaciones comerciales, que hay que montar las cosas de forma..que- podamos salir al exterior.-con la misma posibilidad de triunfo que salen otros industriales y otros trabajadores de1 otras naciones. No cabe duda que el momento es un momento propicio y debemos pensar cuánta dificultad han encontrado en años pasados nuestros industriales para conseguir aquello que necesitaban. Pensad cómo conseguíais muchas veces vuestras materias primas, cuántas veces habéis utilizado medios necesarios, pero que incluso eran un poco contrarios a vuestra propia conciencia de buenos empresarios. Y no teníais más remedio que hacerlo. Pensad cómo habéis buscado utillaje, cómo habéis levantado vuestras fábricas, cuánto esfuerzo!, ¡cuánta dificultad! Sin embargo, ahora es posible, si todos nos ponemos a, una, que esto sea superado y que tengamos materias primas como tienen otras naciones, que podamos tener utillaje poco a poco para transformar nuestras industrias en industrias modernas, para competir en precio y en calidad con otras industrias y otros productos de fuera.

NECESIDAD DE ACTUAR EN COMÚN

Por lo tanto, yo creo que vosotros, empresarios, tenéis mucho oue hacer en este momento; pero, como tantas veces digo, no podéis hacerlo aisladamente.

La Organización Sindical, incluso, tiene que hacer un alto en el camino, analizar su propia estructura y montaje, y sobre todo, su futura actuación, olvidando que hubo un "momento de escasez en que se le asignó aquella función tan antipática y antisindical, cual era repartir cupos, La, Organización Sindical tiene que agruparos para comerciar en común, abrir nuevos mercados, .estudiar nuevas técnicas, conseguir mano de obra cada día más especializada. La Organización Sindical tiene que montar las oficinas precisas en el exterior para teneros al tanto de lo que el exterior necesita, para daros una información de los avances de otros países. Unos sois empresarios importantes; pera otros, no, y el pequeño-industrial solo no podrá hacer lo que agrupadamente puede conseguirse; todo esto tenéis qué prepararlo vosotras, porque me cansaré de repetir una y otra vez, quo la Organización Sindical no soy yo, que la Organización Sindical no es vuestro delegado: sois vosotros. Nosotras somos , si queréis, los animadores, aquellos hombres que nos entregamos con pasión a vuestro servicio; pero sois vosotros los que tenéis que prepararos ahora en esta, etapa para luchar, porque España lo necesita y vuestros intereses también. Todas estas medidas para vosotros pueden ser positivas, saludables, si tienen como objetivo conquistar mercados fuera.

"LO QUE SE PRESTA HAY QUE PAGARLO"

Me agrada esa noticia que me daba el señor Aguirre. Me agradaba esa noticia da esa industria guipuzcoana luchando. Dios sabe con cuántas dificultades; mejor dicho, yo sé con cuántas dificultades:" luchando para exportar, para vender, para competir. Y esto no tenemos qu-e olvidarlo, tenemos que alentarlo v tenemos que implicar a otros industriales, de otros lugares, de España, porque si necesitamos comprar necesitamos, al mismo tiempo,, vender; No lo esperamos todo de ayuda externa. Lo que se presta hay que pagarlo, y la ayuda externa, naturalmente, es´ necesaria; pero luchemos para sustituirla; levantemos los españoles con nuestro es-fuerzo la economía de la Patria. Yo soy optimista, y no porque generalmente le sea, ya que siempre hay muchas "más cosas que hacer que las que uno puede hacer.

Me he movido, como muchos de vosotros, por Europa, he dialogado con muchos hombres de negocios, y he visto el interés que hay por las cosas da España. He visto -ese afán que hay porque mucho ahorro europeo pueda canalizarse hacia nuestras instalaciones. He conocido muchos industriales que están deseando comerciar con España. Ya sé que no se puede hacer todo lo que se quiere. Ya sé que muchas veces aparecen dificultades que imposibilitan determinadas relaciones; pero tenemos que preparamos para ello y tenemos que intentarlo todo; porque podemos hacer una España grande, porque temos lo

mis preciso para ello, porque tenemos mano de obra muy especializada, ya que, como decia el señor Aguirre, nuestro trabajador es un trabajador tan bueno como el mejor o aún mejor que el mejor; parque lo hemos visto por esos países dando ejemplo. Tenemos ya empresarios con conciencia exacta; tenemos técnica, y cada día vamos teniendo más. Tenemos que aprovechar el momento, y a vosotros, trabajadores, también os cabe una responsabilidad. Responsabilidad grande.

No hay duda que el trabajador tiene que aspirar y luchar por tener un salario sificiente. Jamás arriaremos nostoros una bandera social que constituye la medula de nuestro Movimiento. Nuestra formación cristiana, nuestra íormación patriótica y el ser nombres del Movimiento nos exigen entregarnos siempre a una ludia por una justicia social. Pera justicia social exacta. Hay que trabajar lo justo, hay que estudiar fórmulas para que no desaprovechemos ningún esfuerzo, hay que analizar las relaciones entre empresario y trabajador y reforzarlas cada día más. Hace falta perfeccionar la técnica de nuestros brazos, hace falta reforzar nuestras escuelas de formación, hay que sacar jugo a esas Universidades Laborales, a las Escuelas sindicales del Estado o empresa, Debemos, por encima de todo, prepararnos para esta gran batalla del trabajo por España. Y eso en gran parte, junto a vuestros empresarios, os corresponde a vosotros, trabajadores y técnicos, Ya sé que estáis un poco preocupados. Temen algunos que estas medidas puedan, producir algún dafió para el trabajador. Hay quien constantemente nos habla de que podrá producirse paro.,?No cabe duda de que a nosotros la Organización sacian Sindical, nos corresponde vigilar este posible peligro, que yo estoy seguro no se dará si todos cumplimos con nuestra obligación. Una de las virtudes de este´ momento de la España actual es que tenemos trabajo para todos los españoles. Esa conquista hay que mantenerla. Si alguna fuente de riqueza se ciega por cualquier causa, hay que luchar para que nazca otra superior y mejor con la aportación del ahorro español, con la aportación de otros ahorros que puedan venir. Estoy seguro que aparecerán nuevas empresas, se ampliarán las existentes, se perfeccionarán las técnicas y nuestro trabajador no tendrá que sufrir daño alguno. Pero a nosotros, Organización Sindical; a vosotros, técnicos, y a vosotros, trabajadores, os corresponde la vigilancia de esto que es tan importante y tenemos que mantener por encima dé todo: que caca hombre encuentre lo suficiente para vivir y encuentre el pan necesario para sus hijos. (Muchos aplausos.)

GARANTÍA DE CONTINUIDAD PARA EL BUEN TRABAJADOR

Sé que también se habla de que debería dictarse una disposición por la cual el despido fuese totalmente libré. Sé que esto os preocupa, trabajadores, y también preocupa a muchos empresarios, puesto que hay quien opina que esto podría resolver algunos problemas. Siento no coincidir con estas apreciaciones. No.hay duda que para el hombre que no cumpla con su cometido, para, el que no rinda lo suficiente a conciencia, para el hombre que no quiera trabajar, para el que no mantenga una disciplina dentro de su trabajo y su empresa, deben tomarEs las medidas precisas para que cumpla e incluso fara que no siga trabajando en aquella actividad. Pero al resto, a los buenos trabajadores, a los que han ligado su vida a la empresa, los que cumplen con su cometido, debemos garantizarles la continuidad y llevarles a su ánimo la confianza de que cumpliendo tendrán siempre un puesto de trabajo en la empresa y una garantía del Estado y del sindicalismo español. (Muchos aplausos.)

Yo quisiera que pensaseis un poco sobre todo «sto. Tenemos que exigir a cada cual el máximo rendimiento. Primero, fijaos bien, al político, al que va al trabajo político voluntariamente, porque quiere, por pasión. Ahí sí que no cabe que nadie se «dormite m ftue nadie se adocene/ nadie es imprescindible en un cargo político, y si está en él, tiene que dejarse la vida en ese empeño. No podemos permitir que nadie venga a «dirigirnos si no se entrega con pasión al servicio, a lo que vosotros representáis, a lo que representa el Movimiento nacional. Pero junto al político, también al empresario le hemos de exigir una entrega .total en su empresa, e igualmente al trabajador. Todos tenemos que luchar para que España se coloque donde le corresponde, y ésta es labor de todos: de les que tenéis una responsabilidad rectora superior, de los grandes empresarios, de los grandes técnicos, de los buenos trabajadores; es labor de todos los españoles. Si somos un país que trabajamos, somos un país salvado. Si somos un país que vagueamos, no tenemos solución ninguna: es más, ni la merecemos. (Muchos aplausos.) Yo os digo a vosotros que estáis ligados al sindicalismo y que no estáis aquí con un nombre determinado, sino en representación de muchos hombres que quedaron fuera; .a vosotros, que estáis aquí representando a toda la gran industria, comercio, agricultura y al trabajo, yo os digo que si somos capaces de luchan unidos, de luchar con pasión, de discui nuestras cosas, de elevar la mirada y n ser egoistas, que España está salvada y e porvenir es enormemente optimista. Tenemos posibilidades infinitas, ya que el. mundo quiere comerciar con nosotros cambiar conocimientos técnicos, montar industrias, mejorar nuestra técnica participando en nuestra empresa, y todo esto tenemos necesariamertte que aprovecharlo. Vosotros, técnicos, y vosotros, empresarios, no recordar constantemente los años de intervención, los años de cupo. Hay ahora que plantear los problemas de otra forma, buscar materias primas, buscar técnica nueva; y tenemos grandes posibilidades, sobre todo si mantenemos optimismo, fe y esperanza. Si hay alguna cosa mal hecha, con la claridad que nos caracteriza, plantearla. Si hay alguna cosa que no está bien, como hombres, iadicarlo para que se corrija. Tener la completa seguridad que existe buena fe en nuestro Gobierno para recoger totalmente vuestras aspiraciones. Pero el Gobierno solo no puede resolver los problemas, el Gobierno necesita vuestra colaboración, y la Organización Sindical tiene la misión de enlazar con los órganos de la Administración; aunque en alguna ocasión tropecemos con dificultades, en nombre de la Patria tenemos la obligación de insistir y luchar¿ incluso aunque esa lucha personalmente nos ocasiona algún perjuicio.

Por encima de todo, la Patria, y por ella el luchar para que nuestros hijos vivan mejor y más tranquilos que hemos vivido nosotros. Esta tiene que ser nuestra meta: nuestros hijos. Cientos o miles de hijos esperan de nosotros, y el día de mañana podrán ckcir que su padre luchó por una España grande, por una España mejor y por una economía más próspera, no permitiéndose ningún descanso e incluso dejando la vida en el empeño, ya que luchando por ellos luchábamos por la Patria, y ése es uno de los destinos que Dios nos señaló cuando nos trajo al munda. MAYOR RAPIDEZ EN IA ADMINISTRACIÓN

Yo quisiera aprovechar también este momento para decir algunas .palabras a nuestra propia Administración. La Administración español a—dicen que casi siempre hablo de ella—es una administración digna v competente. Pero la Administración española tiene que comprender también que estas medidas adoptadas por nuestro Gobierno a ella le afectan. Debe comprender que hay que agiliza-r las formulas, que hay que agilizar el trabajo, que no es posible que una empresa, esté días, semanas o meses esperando una contestación. El comercio es rapidez; se dice compro y se contesta vendo, y si en ese contestar se tarda meses, cuando se va a comprar ya no existe la mercancía o las circunstancias han desaparecido. Es imprescindible que si vamos a liberalizar muchas cosas, liberalizar es dejar que las cosas vayan por sus cauces naturales vigilán.-dolas, pero interviniéndolas lo menos posible, que los órganos interventores, poco a poco, con todos los respetos, sin perjudicar a nadie que trabaje en ellos, deben ir desapareciendo a medida que no hagan falta, porque si subsisten sin contenido inventarán poco a poco el contenido para justificar su existencia, y en este sistema que queremos implantar de una mayor libertad, también necesitamos que haya los menos, obstáculos posibles para que este comercio normal se vaya, desarrollando. (Gran ovación.)

POSIBILIDADES INFINITAS SI LUCHAMOS UNIDOS

Yo vuelvo a repetiros que contamos con vosotros y repito que ouondo hablamos del sindicalismo pensamos en vosotros. La institución que el Sindicato represes está para que lo utilicéis, para que en el buen sentido presionéis cuando justo sea presionar, para que participéis en la vida económica y sodaí, pana que no se resuelva nada que os afecte sin que se os tenga en cuenta. Una, persona, por muy inteligente que sea, cuando se coloca detrás de un despacito, oue^noxccea que lo sabe todo, porque no puede saberlo.ha de llegar á nosotros, escucharnos y luéfeo resolver en conciencia. Bero siempre teniendo presente vuestra´ sugerencia, siempre teniendo presente vuestra aportación y, además, porque - través dé ese sindicalismo podemos conseguir que la política no sea estamento de pogos, sino de miles, de cientos de miles de hombres, haciendo una política humana,* popular y,, por otra parte, serán muchos los que defiendan una política en la que participan. En todo este engrandecimiento de la Patria no queremos ser espectadores, no queremos estar al margen; queremos responsabilizarnos, desde luego, pero participar, estar presentes, influir, opinar, ya que lleváis a diario la responsabilidad de vuestras i empresas, tocáis con vuestras manos los ´problemas duros, sufrís en vuestras entrañas las di-ficultades y sois vosotros muchas veces los que podéis, olvidándoos de egoísmos particulares y pensando en el destino colectivo, sobre, todo de los intereses de la Patria, ofrecer fórmulas últiles .para resolver muchísimas de las dificultadles con que tropezamos.

NO MIREMOS TANTO HACIA ATRÁS

El jefe, de la Sección Social de Eibar, Juan Eguía, con palabras atinadas y exactas, y nuestro veterano amigo don,José María Aguirre, han hablado los dos. con distintas palabras, de unidad, y entendimiento.

Fijaos bien y .levantaros cualquiera y, mirar esta sala: aquí estamos hombres de diversas edades, dé diversos pueblos, de diversas , profesiones, de diversos antecedentes políticos. Aquí estamos hombres de diversa forma de pensar, pero todos tratamos de.conseguir la unidad, el .entendimiento, la hermandad. –

No miremos tanto nacía atrás. No hablemos sólo de hace veinte años. No amblemos de lo que hicisteis bueno o malo, o dejamos de hacer. Hablemos de lo que somos capaces de hacer de aquí en adelante. No miremos tanto hacia atrás, no hurguemos en heridas pasadas que tienen que olvidarse, Pen,semos que si los españoles nos entendemos, olvidando rencillas y recelos, España tendrá . en nosotros una fuerza positiva. Pero si andarnos siempre con viejas rencillas, con viejas intransigencias y con viejas divisiones, tampoco podremos seguir marchando. Esta comida de hermandad, este acto de compartid el pan que mucha gente quiaá no comprenda, pero que es un acto positivo, representa, como decían estos dos importantes y .dignos.re-presEntantes de los trabajadores y empresarios guipuzcóanos, cómo vamos consiguiendo mucho en este sentido, en. este entendimiento, mucho de está hermádad, y que si nos unimos los hombres del trabajo irífluiremos en Ips destinos de la Patria y nuestra presencia será siempre activa y tendremos el lugar que nos corresponde. Pero, sobre todo, nuestra relaciones serán de hombres que luchamos por levantar a España, trabajando constantemente. Yo os agradezco que me hayáis dado esta oportunidad. Vuestra presencia, aunque no lo creáis, le da a uno ánimos para seguir luchando. No soy de los que me achico ante la lucha ni ante el trabajo, pero hay veces que necesita uno saber que no lucha solo, sino .que cientos de miles de hombres repartidos por toda España luchamos dentro de un sindicalismo nacional por un trabajo, por una vida mejor, por una economía más próspera, por una justicia.-social y, Sobre todo, por una España más grande y más libre que es nuestro objetivo.

Os agradezco esta gran alegría que me habéis dado con la oportunidad de reunir-me con vosotros, que para mí constituye un compromiso más con vuestra, provincia y también un honor.al compartir este pan con vosotros. Agradeaco la presencia de vuestro obispo, para nosotros tan querido siempre; la dé -vuestro presidente de la Diputación, alcalde, delegados aquí presentes de trabajo, comercio, etc.; la de vuestro jefe provincial, que es uno más entre´nosotros, lies agradezco las palabras a los representantes del trabajo y elevaré a nuestro Caudillo y Capitán la adhesión del pueblo trabajador guipuzcoano. (Las últimas nftlabj´as del ministro lueron acogidas con una -gran ovación.)

 

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