Solís, el sábado, en Zaragoza. 
 La exportación será alentada y protegida     
 
 Pueblo.    06/10/1969.  Página: 4-5. Páginas: 2. Párrafos: 29. 

SOLIS, EL SÁBADO, EN ZARAGOZA

La exportación será alomada y protegida

4 No admitiremos ninguna forma de colonialismo por los organismos económicos extranjeros

^ A veces, en vez de hacer justicia, parecen querer dominarnos * Debe seguir el diálogo sindical con las cámaras de comercio ^ Somos partidarios de mantener su autonomía

ZARAGOZA, 6. — El sábado por 10 mañana, el ministro secretario general del Movimiento, don José Solis Ruiz, inauguró la feria de Muestras de esta ciudad. Ante un auditorio formado principalmente por empresarios qup esperaban con expectación les palabras del ministro, don José Solis pronunció el siguiente discurso:

«Ha sido para mi una especial satisfacción hacer un hueco en el abrumador trabajo oficia] de estos últimos días, e incluso en mi recuperación de una corta enfermedad, para inaugurar, en nombre del Jefe del Estado, esta XXIX Feria Oficial y Nacional de Muestras de Zaragoza, ciudad siempre patriótica, heroica y especialmente abnegada en el trabajo, y que tiene en su feria un evidente exponente de su progreso. Me han acompañado los presidentes de los Consejos Nacionales de Trabajadores y de Empresarios, el delegado nacional de Provincias y Mandos Sindicales Nacionales, deseosos, como yo, de eomtra tarea y vuestro entusiasmo. Recuerdo muy bien que hace ahora exactamente diez años acudí a presidir esta inauguración y no se me oculto en qué grado Zaragoza, y su feria han crecido en la última década. Vuestra ciudad se ha adelantado a otras regiones en este gran quehacer de la Feria de Muestras, que es, al mismo tiempo, una prueba de progreso excepcional de España en el tiempo histórico de nuestro Caudillo y Jefe de Estado.

e milagro español

En esta era esv evidente que de una feliz circunstancia política, unida al Ímpetu creador de trabajadores, técnicos y empresarios, han logrado un cambio sustancial en la vida de la nación. Partimos de un mundo que no quiso comprendernos, cuando todo se nos negaba, los trabajadores carecían de equipo, los técnicos habían de conformarse con anticuadas máquinas, sin disponer de las técnicas modernas, y los empresarios estaban sobrados de felices iniciativas, pero escasos de posibilidades Pero entonces nos propusimos levantar a España con esfuerzo y disciplina a las órdenes de Franco, y nuestro pueblo quiso redimirse de su atraso y no ser esclavo de la pobreza. Fue el esfuerzo de todos lo que ha hecho el gran milagro de una España transformada y no sería justo si no proclamase que tal transformación se debe al esfuerzo de los hombres del trabajo. Son nuestros trabajadores, técni eos y empresarios, son los españoles todos los que han hecho el milagro de levanta! a nuestra Patria. Solos, porque en el momento decisivo y difícil nadie vino a ayudarnos.

Conquistar mercados

Ese esfuerzo de todo un pueblo por ponerse al nivel de las restantes naciones de Europa es preciso reconocer, lo y proclamarlo, porque algunos parecen pensar hoy

que las grandes cosas se resuelven solas, sin tenacidad y un largo trabajo. Sin utillaje, sin materia prima su ficiente, sin divisas, aislados e incluso cercados en el exterior, los hombres y mujeres de España han creado esta situación en que, al acercarnos a (a década de los años setenta, nos encontramos ante el horizonte de una nación sustanciahnente transformada. Ahora es posible trabajar mucho y bien hacerlo a precios competitivos, abastecer el mercado nacional y, sobre todo, exportar, porque un pueblo que no consigue vender sus productos no tiene una economía sana. Necesitamos vender mucho.y vendar-, bien. )t**M*p itindpr aílonírir en ´otarte mercados otros productos que nosotros necesitamos.

Por eso hoy preocupa mucho cuanto se relaciona con la política exportadora. Hay que compensar con la venta de nuestros productos en el exterior cuanto nosotros mismos precisamos y conseguir así el equilibrio más satisfactorio de nuestra balanza de pagos. Antes éramos una nación solamente agrícola,, con hori z o n t e s necesariamente limitados. Ahora también tenemos industria y hemos de ser una nación exportadora para superar en este camino de nuestro progreso etapas cada vez más importantes.

Ayuda a la exportación

Por eso debo deciros —me gusta hablar claro y utilizar un lenguaje sencillo para ser entendido por todos— qup nuestro Gobierno desea por todos los medios, y asi se decía ayer en la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, reunida bajo la presidencia, del Jefe del Estado, mantener en forma activa una política exportadora de alto valor, con el propósito do que llegue un día en que sea posible inundar otros mercados con nuestros fabricados y trabajar cada vez mejor con excelente calidad y en los precios competitivos que se requiera en el comercio exterior, donde la competencia es muy competitiva y muy grande. Es preciso acaso revisar mucho de cuanto se ha hecho y corregir lo necesario; pero, ante todo, continuar en un propósito tenaz, porque ahí está la clave del progreso de España. Tengo consigna expresa de deciros que la política exportadora será alentada y protegida, porque así la exige y lo impone el bien general y la conveniencia de la Patria. Aunque se pierda un combate, hemos de gallar todas las batallas.

Nivel de vida y precios

Tema también siempre importante es el que se refiere a los precios y los salarios. Hemos creado millones de puestos de trabajo, y me consta, muy bien que nuestra mano de obra está singular mente capacitada.

Ya coristr u i m o s u na gra n parte de nuestro utillaje, y lo exportamos a muchos pai-ses del mundo, pero en esta-política la estabilidad de los precios es necesaria, porque, de no lograrla, se degrada forzosamente el salario. Claro que los precios de las materias primas cambian más de la conveniente en los mercados exteriores, y éste puede repercutir en los precios. A la preocupación por la política, exportadora, tan lógica en estas semanas, debe acompañarse una vigilancia de los precios al tiempo que Sí» TPTia^-Ti^w ´t«r -rt1>!)ifrff;1tt*-n pa.ra una nueva puesta en marcha. Puede garantizarse que la ayuda a la exportación no será interrumpida, pero al mismo tiempo hemos de darnos cuenta de la necesidad de ofrecer productos bien terminados a precios competitivos.

Para llegar a estos fines hemos de vigiglar también nuestros canales de distribución, porque es preciso remediar no sólo los problemas de la industria,, sino también los acuciantes del campo. Oigo a nuestros campesinos quejarse de que el producto que a ellos se les paga a dos y se vende después multiplicado por varios enteros en otras ciudades, y así el estimulo a los productos se mata, el campo languidece y se perjudican la producción y el trabajo. Está pendiente una gran batalla que hemos de ganar para sanear y mejorar los precios de los productos del campo sin que aumente la carestía de éstos al llegar a) consumidor a tra.vés de las escalones intermedios.

Salarios y garantíade la paz social

Junto a esta preocupación por los precios, tenemos la que se refiere al nivel de los salarios. Percibo en algunas ocasiones la justa intranquilidad de los trabajadores, y nuestra obligación es lograr que el poder adquisitivo del salario no sufra el menor daño. Empresarios, técnicos y trabajadores deben esforzarse en encontrar, junto con los hombres políticos, los remedios a esta gran cuestión, que no es sólo nuestra, sino una característica del mundo contemporáneo. IMS aumentos de productividad deben repercutir en las mejoras salariales y en la participación del trabajador en ellos.

Al lado de todo esto —-y conste que hago una elemental revisión de los problemas más importantes— debo insistir en mi preocupación por el campo. Las regiones tradi-cionalmente campesinas no admiten que puedan repetirse los males del pasado. Hace falta continuar la industrialización razonable y bien planteada en torno al campo. Gran parte de España es campo duro y difícil, y los problemas agrarios siguen siendo esenciales.

España se opone al colonialismo

A muchos de vosotros, técnicos, comerciantes, exportadores, agricultores y hombres de la industria os preocupa el Mercado Común, y muchas veces se ha dicho que estamos a punto de alcanzarlo, y de conseguir de él ventajas importantes. No lo sé, y exponer mis ideas sobre el Mercado Común sería ahora demasiado largo. Como otros muchos, he luchado en los últimos treinta años por la paz y la unidad y el progreso los esfmfin-les, y a veces me pregunto si esos grandes organismos internacionales quieren verdaderamente la justicia, o si lo que desean es dominar a otros, colonizándolos. Hoy el colonialismo se practica de diversas maneras y nosotros nunca hemos admitido ni admitiremos dependencias de nadie.

Saber si desde los grandes organismos reina la justicia nos plantea una gran duda. Con España, hasta ahora, nunca la han tenido, y esto es tan evidente que no hace falta demostrarlo. (Grandes aplausos.),

Todo el quehacer español de tres décadas se vendría abajo en pocos meses si en el orden político faltase la continuidad y la perseverancia,. Es necesario que nuestra hermandad de españoles sea auténtica, y allá otros pueblos en sus rencillas, sus fraccionamientos y sus luchas de casta. Aquí tendremos menos problemas, en tanto la continuidad pacífica esté garantizada.

Sucesión resuelta y camino de concordia

Por eso Franco nos convocó a todos, y a nosotros dentro de las Cortes, para darnos cuenta de que tenia resuelta la sucesión a la Jefatura del Estado. El sucesor significa la continuidad política necesaria para seguir el engrandecimiento de nuestro pueblo.

Antes poco teníamos y te tarea fue muy difícil, muy penosa y muy larga. Pero en el futuro podrá hacerse mucho más, porque gracias a Franco y a sus hombres, España es más rica y dispone de aquello de que carecía hace no mucho tiempo. No es posible volver a empezar, y situar a España en las tristes condiciones en que la encontramos. Por eso todo nuestro pueblo dice no al en-frentamiento, al partidismo, a las violentas luchas sociales. Se impone la concordia para que quienes fuimos amigos, sigamos siéndolo, y los que fuimos enemigos, concurramos juntos para trabajar por el futuro de la Patria. El acierto de una

prnmrfl* ri* piw y prosperidad jMrh KApitftih.

Una etapa

Importante:

IB Ley Sindical

O* r»ra *J fntiirn, *?t nur^lrn vida awtobtUva iww-1>* dr »iir)dr nn momrnlo

Impartan!**. Torito dff^nroo* ma.ror rrprí-nf ntnrWn, nut* prrvnctft At> los hombiYt df Ja prrnliiívirtn y d*í tr&b*¿», nui* rflí-aoka fn todo* lo* pfoMrmim na* nor*tr« Na´ rIAn tirnr todavía pbuit^A-do». Pi>r r*o »hl r»dá n uretra Ley Sindical nr, Min n/i iJí-ndo pfrfpctA, tífi» por rirl^nl^, irniriMn aJ r^irtmcn . «Ir 1-*ruñen, los cttmlnoi pr»-ri^^i puní porfcccloname, ^ unto* A rí^M-iitirUt rn lo que wn prrx´lio, 7 » mr}onv1» «i r-* ntsvwtrio p*in* fift* piir^n fnorrmrnlnrMo el rliAloRn rn-tr»> Itw hombrrn de U. pro-rtu(v-irfn ,T rt^f tmhujo. H»>v> «hnrn un nftn rntrr|TAh«mi« d(Gobierno un «nteproyerto fff kr, qur- ron Inn im>dlfl-cnrlnnr» qnr *r hirjpirnn oporlTin»* por r*r mUmn (Vn-hiTnn ha llrrn*1n a tan Cor-Ir^i. D h>t««imrntn I«•«;"´ d^l Min>llcjtll«riin ´•npiirtot j». no •rrA I» rtr>n v •uprrfld* Irv sindicalismo T m U nurvH *•• rr>xt|rrti r*"i«litlfl>tp* n* pTf-

vn» Ley Fundamental tfw t** r4 Fuero del Trabajo, y iinMi Cámaras, QXKI »on (Vr-icunoft »*«t*rt« rff^l Ministerio de Comercio, nflro qu» *n Im prAoilc* *cto»n >fa form» p*r*lrl«. it Ir* Sindicatos.*, r.n nniM T otnu» i-*tjin |>M mt«-rnon hombrr», |o« mKmmf In-Icre*^», |>M( mhmo* problf-mwi 7 Ion minmo* nranrv v In «Hrrdlnaolrtn rln todo* rn tin rirfu^rtxi (tornan r% nr^cr1-Mrbu B*í*m*>i —7 yo »4 In erfx>— en ?J momento rn f\nfi f>Mt «xvrdinfcciAn rtrbfi *^r lof-rrwl»,

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El futuro, obra d« los ««paftole* mismos

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martAn rtfl rjunpo, r^luMIf. ilml dr Ins prrclfl* y Jii*,[r> mlr>r d» |o^ pmlftrirni — HrHr-.

iv^irt* rf« 1» mnta QUA dfwr*-mo« »lc*n»*r, y ijnn no m fftrm qo« U rontinunda p*r-fnodon (t>> España. Al pi-pon«r lo» fruton de itif^tro rwfoerw», conirlhití» dlrrcta-mf-nifl al ¿rvrmndrclml^nto >fn U Patria, como «Irmpre ha hecho 1» T^nto aTvco-n>***, con la >rruiof>lflrt drl hrrníwno, (n. fr y rj tr*V*Jt>.

En nombre del jefe de Estado, dfl >nuü oí trutwnl-to tm oordUü 7 amUtoM> **-ludo^ oV>lfcn» tnarrrnnul* la XXIX FeriaOficial y nacional. de muestras en Zaragoza ¡Arriba España!

Inauguración

de vivienda!

sindicato*

A VMH ruAtro do 1* In rrifl I wrtor .Solís Ruiz »n traft-nd>f. a4Xmt[ra rtaJn df \»t Mí

autoridades y jerarquias nacionales y provinciales nn (*1 h»hfAn (uU^lIrtfi al «>v o inauípitral dr I» Feria de,

Muestras, aJ polf^nno ría vf-ví^ndim Ebro Viejo. dnndn. Hr imn nmnfr» «imbótlra. ÍM.i,|[iiró IJttO vMrnda*, {Nin^tntitlns por ta Cooperatica Sindivalde la Vivienda de Zaragoza y prnr«Hitdii« l«>r U Obra Sindical del llxicnr, d«. Jn« otmlf« UM r^ «• h"M*n hnhilndn^ l000

 

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