García Ramal se reincorporó al despacho. 
 Un sindicalismo de nuevo cuño  :   
 Remodelación interna. Elecciones democráticas. En 1971. 
 Pueblo.    21/12/1970.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Un Sindicalismo de nuevo cuño

Remodelación interna Elecciones democráticas

COMO anticipábamos el sábado, e! ministro delegado nacional de Sindicatos, don Enrique García-Ramal, totalmente restablecido de su dolencia, se ha hecho cargo Otra vez de sus funciones, de las que le hizo traspaso el titular de Agricultura, don Tomás Allende y García-Baxter, quien las desempeñó interinamente durante su forzada ausencia.

Con ambos ministros estuvieron presentes el secretario general de la Organización Sindical, don Rodolfo Martín Villa: los presidentes de los Consejos Nacionales de Empresarios y de Trabajadores, señores Martín Sanz y Alvarez Abellán; el ins-pector-asesor general, señor Iglesias Sel-gas; los vicesecretarios nacionales y la totalidad de los\ dirigentes sindicales de las esferas nacional y provincial.

La presencia del señor García-Ramal en la sala fue acogida con una cariñosa y prolongada ovación, que él quiso trasladar «su colega señor Allende, como testimonio !"rfi>- ¿(´"´uHnxflmiHí»!1»1 po¿~t*r~***vfié»~>>o~4*. Organización Sindical durante el tiempo que perrnanecjó. al frente de sus destinos.

Palabras del señor Allende

Habló después el señor Allende, mostrando su satisfacción por la vuelta de don Enrique García-Ramal a su puesto de trabajo, subrayando que esta satisfacción no es por descargarse de preocupaciones, sino por la alegría de su restablecimiento, «porque—dijo—estar con vosotros, con mis viejos camaradas sindicalistas, ha sido para mí una tarea hondamente grata, al mismo tiempo que mi labor resultó sencilla no sólo porque esta Organización Sindical funciona por sí misma, sino porque me limité a seguir el camino trazado por García-Ramal, a lo que me ayudasteis todos generosamente».

Recordó que se hizo cargo de Sindicatos cuando en las Cortes empezaba a discutirse una nueva Ley Sindical, y se marcha cuando su estudio se encuentra ya muy avanzado. «A ti te toca ahora —añadió el señor Allende dirigiéndose a su colega de Gobierno —terminar el importante cometido en relación con dicha ley, que va a consolidar y abrir nuevos caminos al Sindicalismo español, uno de los pilares fundamentales del Régimen, que en línea de lealtad a éste ha hecho posible importantes logros sociales.»

Nutridos aplausos subrayaron la intervención del ministro de Agricultura.

Discurso del señor García-Ramal

Comenzó diciendo el ministro que iban a cumplirse tres meses de su forzado alejamiento de las tareas sindicales, y que aunque no pretendía recordar toda la evolución de su enfermedad sí quería decir la honda huella que en él han dejado tantos hechos y actitudes de preocupación y sentimiento por su enfermedad, agradeciendo todas las innumerables muestras de amistad y afecto recibidas, desde la de los obreros desconocidos hasta el Comité Ejecutivo del Congreso. Este agradecimiento lo subrayó hacia el ministro Tomás Allende, por el esfuerzo realizado en circunstancias difíciles para su propio cometido como ministro de Agricultura, al tener que sustituirle en las responsabilidades sindicales.

Tras un párrafo dedicado a sus más próximos colaboradores, el señor García

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tomar contacto con las próximas i^treas. Señaló que ltns..~Gorte9~-£^a^St¿s-dpfoba-tán, como es lógico suponer, ía Ley; ,Sin-¿ical, y habrá que actualizarlos los Estatutos y .Reglamentos de las entidades sindiles, y paralelamente a ´ello •poner en inarr cha el Plan Extraordinario de Inversiones Sindicales. Por otra parte, 1971 será el año de las elecciones sindicales.

Continuó diciendo el ministro que el Sindicalismo Nacional, con la nueva ley, se dispone a remódelarse por dentro y a hacer sus elecciones democráticas, disponiéndose para cargar con el esfuerzo mayor de la continuidad del Régimen y con el compromiso de instalar mejor a los españoles en su Patria; en este sentido, las empresas quieren orden para poder tener iniciativa y negocio, y los trabajadores tienen el aire a su favor en la, lucha social para vivir mejor y cubrir suficientemente sus riesgos. «Nuestro Sindicalismo—dijo el señor GarciaRamal — quiere ser libre, democrático y comprometido con todo designio político que se proponga la unidad, la justicia y la paz.»

Terminó el ministro con unas palabras de agradecimiento para la Prensa, la radio y la televisión por el cariño y respeto con que han informado sobre su enfermedad, y deseó a todos las mejores felicidades en estas fiestas próximas. «Permitid que mis últimas palabras sean para el Caudillo, a quien desde aquí y en esté momento de mi reincorporación renuevo, en nombre del Sindicalismo y propio, nuestra lealtad y la seguridad de nuestro servicio y al Príncipe de España.

 

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