Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
 García-Ramal, en las Cortes. 
 El sindicalismo español no es un fenómeno aislable de la política del Régimen     
 
 ABC.    06/02/1973.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 32. 

GARCIA-R.AMAL, EN LAS CORTES EL SINDICALISMO ESPAÑOL NO ES UN FENÓMENO AISLABLE DE LA POLÍTICA DEL RÉGIMEN

Renunciar a los convertios pora acogerse a la comodidad de las normas de obligado cumplimiento sería un salto atrás

Madrid, (De nuestra redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) fot primera vez, el ministro de Relaciones Sindicales ha comparecido ante la Cámara legislativa para informar, atendiendo presuntas formuladas por los procuradores en Cortes, sobre la labor general de su Departamento. Que existía interés en escucharle lo demuestran los 61 escritos presentados por otros -tantos procuradores, en el plazo reglamentario, >tue totalizaron más de 240 temas a tratir. Pero el interés se puso especialmente de manifiesto «n fa concurrencia elevadísima «ne registró el gran ssüon de trabajo de las Comisiones.

El ministro, don Enrique Garcia-Ramal, fue cordiaimente acogido al hacer su aparición en el estrado, que ocupó en unión del presidente de las Cortes, don Alejandro Rodriguez de Valecárcel; del presidente de la Comisión de Leyes Fundamentales, don Joaquín Bau; del vicepresidente don José María Aguirre Gonzalo y del secretarlo señor Zamanillo, con los letrado» asesores.

E¡ señor Rodrigues de Valeárcel abrió la sesión con. unas palabras de saludo ti gratitud, que aprovechó para subrayar, especialmente, que es preciso integrarse en las Instituciones viviendo todos los momentos de su vida: no sólo aquellos que consideramos más importantes, máí trascendentes, más agudos o más tensos, sino también aquellos otros, acaso más sencillos, más discretos, pero más constructivos y tan eficaces como los primeros. «£Tn nombre de Za Institución —dijo también— agradezco con cordialidad v con calor la presencia, de lt>s señores procuradores en estas sesiones in^or-natmas, pero les ruego, les encarezco, íue esta misma, asiduidad, este • mismo calor de su presencia, se lo presten a todas las Comisiones para las que iueron convocados. No quisiera —agregó el presidente de las Cortes— que se repitiera, con la frecuencia última, la necesidad justa de suspender las deliberaciones de una Comisión legislativa porque no había el número de procuradores necesario para poder adoptar acuerdos. Esta demanda, esta petición, este ruego, al margen de atribuciones reglamentarias o presidenciales, se lo formulo a todos los señores •procuradores, porque todos tien-en iaual grado de responsabilidad y todos adquirieron el mismo compromiso el día que. libre y espontáneamente, juraron servir a esta Institución.*

Las palabras de] señor Rodríguez de Valcárcel tuvieron un amplio eco y fueron

consideradas muy oportunas, en un mo-faiei&Q en oue 3as Cortes se enfrentan con un impórtamecúmulo de trabajo, de gran fcaeeerxJei>el&.

Tras unes frases de salutación y firatí-tttd para el ministro dt Relaciones Sindi-cales, expuso ]«« grandes lineas er. míe éste aaiJdtt agrupado sus respuestas a ios iKocuradores, Acto seguido tomó la cambra S señor Garcia-Ramai>nie, » lo largo de «asi cuatro boraa. abordó cuestiones sobre iHtodírtos básicos del Sindicalismo español, aspectos .luridicos-sindicales. desarro-Qo de la ley Sindical, relaciones sindicatos internacionales, la •empresa, medios in-farmatiroe sindicales i relaciones ´.abónales.

En la Imposibilidad de recoger las Innu-merables e Importantes Ideas expuestas cor el ministro, en relación con cada uno aé «stoe Jirteresamte* tenias, seíeccíoiiMEOs ádjeamente augurios de BUS concepto* más «obres&Uentes:

EL SINDICALISMO ESPAÑOL Y SU REPRESENTATIVIDAD

El Sindicalimo español no es un fenómeno aisla ble >I« la política del Régimen, o un hecho jnarpinabie del presente y futuro de la Patria, sino «toe es uta, de «us creaciones más fecundas -g una de tus columnas más firmes T hasta me atrevería * decir Que una de sus esperanzas más s«-rnras.

• Loa Sindicatos, en el mondo de hoy, oo pueden estar apartadas ni de ti vida económica, ni de la vi vida política, ni it la vida social que en e! país tiene su devenir.

• Nuestros Sindicatos no son -«tabales, sino que son la base y )a palanca para 4oe el Estado sea lo q«e áebe ser, en tas postrimerías de este «¡fío.

• Se poede aJirmar «tic ha? 1% repre-eentalividad opera esa el canato sindical de manera plena y real. Carece de todo fundamento coakiuier objeción qtue se haía » la autenticidad representativa de tos Sin-dicatos españoles. E1 liderazgo de lo? Sindicatos ya no es jerárquico e de designación. sino representaivo.

• El mantenimiento de la Unidad Sindical es preocupación d* tralwjadorea y

empresarios y un logro envidiado por k»s que no ki peseen. Las ui:t* eúrantesea itna-gre« democratica me !ieoe el país Ea ofre-ee, en gran parte, la Organizacion Sin-dical.

ASPECTOS JURIDICOS-SINDICALES

El número de recursos habidos sute eJ Tribunal Central de Amparo fue 236 en 1971 y de 252 en 1972. Eij sa corií^nído predonjlnó la materia elector*! en 1971 y en e: pasado año los recuT«M eoatra ciros &eoo£ y acuerdos de ¡os órganos sindicales. Los recursos en vía coníencioso-sindical interpuestos fueron 41, d« !os eme 12 corresponden a 1671 y 29 e 1972. De e;Jos han sido £aJlados 1S: 11 en 1971 y teino era 1972. la mayor parte sobre asuntos tíeotoi-aSes.

DESARROLLO »E LJS LEY SIN´BICAL

• Jfííc £:eíari-&¡"io .se Jw¡ ceiiiroAo, ¡un-áíKiitntKlmente, en el reconocimiento de fcs derechos y lioertaces de los sindicados y en tes garantías vare el ejercicio ef-e í&s misino!.

• á ios 4os dñoi tí« 2rc*M¿!0afic ?n lej/ Sindical se habré eubi^-ío, ín Jo ¿t¡í-íancíflj, fu üÉsvrollG regís menta* ic. L«j áisifdswiones que quedan fw ¿tetar, y que se encuentran en, trámite muy avatiztulo, SC-K el Reglamento general de los Sindi-catos, el del Régimen. Jurídico y de Pro-ceílimiento Sindical y el general de los Consejos Economico-sociales de la Organización Sindical.

El V Congreso Sindical se celebrará a comienzos de la próxima primavera, no K Smitará solamente o fa. problemática interna, sino y&e c-om-wen&er& asimismo algunos de los aspectos relativos c !o «ite ei y significa e¡ sindicalismo en la socie-dad española.

• Los Colegios Profesionales, tttie cuen-ttvn con re/presentación en ;af Cortes, están excluidos áe Jo íncorporación a la Organización Sindical. Esa misma exclusión atcunget « íoi funcionarios públicos.

•Ni en la ley Sindical ni en ninguna,, de ífií dtepOiíeío.íieí dictadas para tu desarrollo se Ao*e lo ejww oííííión a íej Asesorias Eclesiusticas,. pcrc jio prejuzgar asuntos que tienen gut í«r resucííw a n¡-veles d!ííintas.>

RELACIONES SINDICALES INTERNACIONALES

• España se eneuentra en línea de actuación concordante con la Organización Internacional del Trabajo, Tiene ratificados hasta el momento 96 Convenios dp tos 136 que han sido suscritos en b Organización, lo an« significa que somos el primer país en el concierto de las naciones, por el número de Convenios ratificados.

• «Se nos ataca en la O. I. T., pero na se nos ataca por la O. I.T. Todos los años S«L presenta algún proyecto de resolución contra España, patrocinado por ia¿ grandes Centrales Obreras, y espeíiahnen-

tf parque TIC heñios suscrito ti Convenio 87, que se refiere a la libertad sindical, Convenio que tampoco foa suscrito Estadas Unidos, aunque sí lo ha suscrito Rusia, ( Risas.)

• E1 buen sentida de loa 4Ue se niegan a politizar ia O. I. T. se impone, año tras año, y, como resultado, ni una sola vez se ha acordado un veredicto contra el Sindi-ralísmo español.

1.A EMPRESA

• El ministro de Relaciones Sindicales se refirió luego, ampIíamente al tema de ]a estructura, ia participación y !a acción sindical en ia empresa s dijo que. fras hocca iBeditación sobre ¡as aportaciones de toda índole en esta delicada ma-T*ria y especialmente Por ¡a experiencia, sindical se íoi-iCebia, en su estructura, a ístas unidades de producción con dos gru-íios períecta-mente deíínldos e igualmente interesados en el éxito de su gestión: el Grupo Capital y el Grupo de Gobierno. ln-lieresados ambos en la empresa, pero de naturaleza distinta,

• Junto aL Grupo de Gobierno, evl-denmente colegiado —con representación

del capital, el traba.io, la técnica y la sociedad - propugna la dirección única en-caraadft en la figura del empresario. De un empresario moderno, que no tiene que coincidir necesariamente con el propietario de los medios de producción. Se trata de la cabeza visible del equipo de gobierno con proyección a todos los campos de ac-Uvidad de la empresa. Así el logro de la participación activa de todos ¡os Interesados será total: en la responsabilidad, en la gestión y en el beneficio. Beneficio que corresponde a todos los que lo hicieron posible, como una consecuencia de la oartl-cipación en la responsabilidad, en el esfuerzo y en el riesgo.

Todo ello exige la meditación conveniente, sin prisas pero sin pausas, sobre la acción sindical en la empresa concebida como un vínculo más entre los interesados en ella.

CONVENIOS COLECTIVOS

En la última parte de su exposición, el ministro dijo:

• Me veo obligado a manifestar, claramente, que la supresión del sistema de negociación colectiva supondría, a mi juicio, uno de los más claros retrocesos en la evolución de las sociedad española. Se aplastaría algo tan importante como ha sido y es el protagonismo de empresarios y trabajadores en la configuración de sus pro-nias condiciones de trabajo, protagonismo que es participación, dignidad y responsabilidad y que fue, como es bien sabido, querido y solicitado con insistencia y tenacidad por la Organización Sindical, hasta la gran conquista que fue la ley de Convenios Colectivos Sindicales. Actualmente están en vigor casi 3.000 convenios, que afectan a más de seis millones de trabajadores.

• Renunciar a los convenios para quedarse con la vía cómoda de las normas de obligado cumplimiento, sería un salto atrás.

• La nueva normativa —indicó también—. debe determinar claramente la fuerza de obligar del acuerdo de las partes y los cauces de solución de las situaciones en que se produzca una falta de acuerdo entre las mismas, en el bien entendido fie que ha de existir una .importante participación sindical en la, resolución de dichas situaciones.

CÁMARAS DE COMERCIO

Respondiendo a una pregunta relativa a las Cámaras de Comercio anunció el ministro que está preparado un reglamento general para estos entidades, pendiente sólo del informe del Consejo de Estado. «Espero que pronto podré, en unión del ministro de Comercio, elevar este proyecto de reglamento al Gobierno.»

Terminó el ministro su Intervención anunciando que aquellas preguntas no contestadas directamente serán respondidas por escrito a través del «Boletín Oficial de las Cortes>. En sus frases finales, el señor García-Ramal dijo:

Nuestro sindicalismo se lia percatado de que el trabajo y la producción y los intereses profesional están en función del bien común. Cuanto más arraigada esté en el sindicalismo la prioridad del bien común, más segura será la defensa de los intereses profesionales y más acertados los planteamientos de las necesidades y de los deseos, porque es siempre la política económica y social del bien general la Que acaba imponiéndose.

Somos —dijo finalmente— una de las tras comunidades básicas en las gue se sostiene nuestro orden constitucional. Somos, verdaderamente, la base popular del Régimen y uno de sus grandes motores de propulsión. Hemos llenado, en estos años, el vacío que en el viejo sistema ocupaban los partidos políticos y hemos asumido una buena parte de la representación pública.

Los aplausos, que ya habían acogido algunos pasajes aislados de la Intervención del señor García-Ramal, se hicieron unánimes y prolongados al poner fin a su exposición.

 

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