Autor: González Páramo, J. M. . 
 Desarrollo sindical. 
 Lo sindical y la democracia posible     
 
 Ya.    11/04/1973.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

DESARROLLO SINDICAL LO SINDICAL Y LA DEMOCRACIA POSIBLE

JOSÉ Suárez Carreño, culpable de la omisión de no publicar BUS análisis políticos, regala con*su peculiar Ingenio a algunos amigos. Los españoles se dividen, para él, según sus actitudes básicas. Unos están "en actitud constituyente" y otros operan "en lo constituido". Desde la ucrania a la realidad hay un conUnuum. Situarse realmente en el punto es dejar la marginación j operar con datos. Desda esa perspectiva, el ministro García-Ramal está demostrando con los hechos, con prudencia y con rigor, su capacidad para llevar un co» metido nada sencillo. Los distintos decretos que han Ido apareciendo requieren una virtuosidad que conjugue los legítimos derechos de los sindicatos con los intereses generales de la sociedad, sorteando las dificultades técnicas derivadas de la inspiración leifal que hemos comentado.

Con ello, desde "lo_ constituido" se camina hacia la satisfaccción de una de las condiciones señaladas en el informe de la O. "L. T. sobre la situación laboral y sindical de TSspaña; nos referimos a la que manifestaba que el efecto de estos cambios—de los que sugería en cinco condiciones—"sobre el lugar que ocupa la Organización Sindical dentro del Estado entrañaría inevitablemente trasladar el énfasis de] estatuto privilegiado de la Organización a una mayor libertad para sus miembros". Nadie dudaría aun asi que queda camino por andar para llegar a la democracia posible.

LA DEMOCRACIA POSIBLE

Hubo un momento en que pudo juzgarse que la vía para la democratización del sistema sindical español pasaba por el reconocimiento de un estatuto independiente del Gobierno (a los cargos Investidos de autoridad en el Movimiento Sindical, incluido el de más alto nivel, es decir, el que se denominó presidente de la Organización Sindical). Aún hay quien piensa así. El tema es partir de una actitud constituyente o estar en "lo constituido".

El camino que han seguido la ley Sindical y las disposiciones que la desarrollan, parte de lo constituido.

El que sea rechazable o no depende de la actitud, pero en términos político-prácticos puede afirmarse que si no se detiene la evolución, si se fomenta, puede constituir, pese a los maximalis-mos, uno de los muchos modelos democráticos incoados, en el cual loa rasgos de la participación y de la legitimidad pueden ir reflejándose de un modo Inédito. Se ha mantenido el engarce con el Gobierno a través del ministro de Relaciones Sindicales, quien propone a la* personas da su equipo y además se procura orientar la democratización en el sentido d« reforzar el estatuto del sindicado, de las organizaciones de empresarios y de trabajadores y de los organismos en que ambas están insertas.

Este decreto, aunque sea prematuro lucubrar sobre sus consecuencias, no deja cerrada la puerta a la esperanza. Máxime cuando los puntos que el vicepresidente del Gobierno ha encomendado al Consejo Nacional permiten replan» teamientos capaces de llevar las aguas políticas a través de cauces nuevos, hacia Ja realidad; cuando las tendencias, a través de esos cauces, pueden crear una dialéctica entre los varios modos leales y constructivos de enfocar lo fundamental. Sólo por esa expectativa se ha renovado la ilusión por la democracia posible, desde aquí y ahora, hacia un futuro en el que los pasados disfuncionales se reflejen al mínimo y la convivencia se realice al óptimo, de acuerdo con los tiempos y con las aspiraciones de los más.

José Manuel GONZÁLEZ PARAMO

 

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