Autor: Contreras, Lorenzo. 
   El ministro sindical no tendrá cartera     
 
 Informaciones.    13/01/1971.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 30. 

EL MINISTRO SINDICAL NO TENDRÁ CARTERA

Ayer se agotaron los «ases» de la baraja política. Inmediatamente antes de que la ponencia empezara a rechaza] propuestas de modificación del artículo 31 (el artículo del ministro de Relaciones Sindicales), se pronunciaron sobre la palpitante cuestión don RAIMUNDO FERNANDEZ CUESTA, don EMILIO ROMERO, don ADOLFO DÍAZ AMBRONA, don JUAN SÁNCHEZ CORTES, don EDUARDO VILLEGAS GIRÓN, don JOSÉ SOLÍS RUIZ, don EMILIO LAMO, don RODOLFO MARTIN VILLA, don DIONISIO MARTIN SANZ y don ADOLFO MUÑOZ ALONSO, por sólo citar a los procuradores que matizaron con mayor intensidad los pros y los contras que, a su juicio, entraña la presencia de un miembro del Gobierno en el cargo más visible de la futura Organización Sindical.

La ponencia dijo no a casi todo. Rechazó las propuestas encaminadas a que el cargo de ministro de Relaciones Sindicales pueda coexistir con el de presidente de la Organización Sindical, que era la petición sustantiva que condicionaba o determinaba otras anejas, tales como la posibilidad de que hubiese primero presidente nombrado a través de terna y se mantuviera abierta la perspectiva de su ulterior investidura como ministro.

El señor HERRERO TEJEDOR, en nombre de la ponencia, expresó ocho fundamentos para admitir la figura del ministro de Relaciones Sindicales.

La Organización Sindical forma parte del orden institucional y no puede funcionar aisladamente.

El Fuero del Trabajo establece fundones de la Organización Sindical que son, en cierto modo, delegaciones del Poder del Estado.

Por imperativo de la ley Orgánica del Estado, las funciones para la defensa y promoción de los intereses colectivos han de estar coordinadas entre sí.

Las Leyes Fundamentales establecen la supeditación de los Intereses individuales y colectivos al bien común, a la supremacía del interés de la nación, etc.

El sindicalismo de participación y colaboración lleva consigo la exigencia de esta acción coordinada.

Razones de orden práctico aconsejan que la voz de la Organización Sindical esté representada en el Gobierno.

Razones históricasmarcan esta relación,dado que, desde quenació el sindicalismovertical, aquella conexión seha mantenida

La Organización Sindical española constituye en su esencia una Institución o un complejo institucional de carácter social, con raíces en la propia sociedad y con una extraordinaria capacidad de vertebraclón

ESTADO DENTRO DEL ESTADO

Tal vez los argumento» principales esgrimidos por la ponencia sean los que se refieren ,en relación con el primero de los fundamentos rtiseñados, a la peculiaridad del sindicalismo oficia] y al peligro de que, funcionando aisladamente, se potencie basta ccn-vertirse en un Estado dentro del Estado.

La ponencia, antes de ofrecer un nuevo texto del articulo 31 (que contiene retoques accidentales del original), expresó la idea de que la cabeza de la Organización Sindical no va a ser el ministro, sino el Comité Ejecutivo, cuya composición a base de mayoría de vocales representativos prometió defender.

Finalmente, y por unanimidad de sus componentes, sugirió que el artículo 31 quede redactado en los términos siguientes:

«El ministro de Relaciones Sindicales constituye el órgano de comunicación entre el Gobierno y la Organización Sindical y los Sindicatos que la integran. Tiene carácter de ministro sin cartera.

Le corresponde el ejercicio de las siguientes funciones: a) Mantener la comunicación entre la Organización Sindical y los Sindicatos con el Gobierno, b) Presidir el Comité Ejecutivo Sindical y el Congreso Sindical y someter a su consideración los asuntos j cuestiones que estime pertinentes, c) Velar por que 1a Organización Sindical y los Sindicatos que la componen se acomoden en su actuación a lo dispuesto en las leyes y a los principios básicos en que se inspira la Organización Sindical española, d) El nombramiento y remoción, o la propuesta, en su caso, de los cargos no electivos de la Organización Sindical, previo informe del Comité Ejecutivo Sindical o del órgano colegiado qne corresponda, e) Proponer al Gobierno las disposiciones reglamentarias que, conforme a esta ley, sean de su competencia, y adoptar las que le estén atribuidas.» El último apartado es totalmente nuevo y ha sido Incluido a última hora por la ponencia. Leído el texto del artículo « la Comisión se pudieron apreciar abundantes muestras de disconformidad. En vista de ello, y como el turno de rectificaciones promete ser largo, el presidente de la Comisión, señor Bau, levantó la sesión.

POSTURAS

Antes de que las cosas quedaren provisional mente

establecidas en la forma que esta crónica detalla, los procuradores citados al comienzo y otros varios marcaron con sug Intervenciones el talante diverso de la Comisión.

DON RAIMUNDO FERNANDEZ CUESTA

ex ministro y consejero nacional designado por el Jefe del Estedo, se mostró partidario de equilibrar el poder de la Organización Sindical, situando al frente de ella un ministro sin cartera. Le secundó en este mismo sentido el señor RIVAS GAUDILLA, representante de los Colegios de Abogados.

DON EMILIO ROMERO

GÓMEZ

consejero nacional electivo por Avila y director del diario "Pueblo", admitió la existencia del cargo de ministro de Relaciones Sindicales y añadió que si a ese ministro no se le rodea da cometidos da coordinación y responsabilidad, se lograrla tan sólo una figura decorativa de efectos catastro fieos para la Organización, De ehí que el señor ROMERO propusiese la inclusión de un nuevo apartado en el que se señalase, como competencia del ministro, la dilección de le acción y la coordinación sindicales en el marco del Congreso Sindical.

DON ADOLFO DÍAZ AMBRONA

ex mlnistro de Aigricultura manifestó que su experiencia da cuatro años en el Gobierno le hacía ver la necesidad de un ministro Sindical en el Gobierno. Dijo también que el 999 por 1.000 de los asuntos sindicales tiene como cauce el diálogo con la Administración. Matizó luego su detfensa del cargo diciendo que "el ministro debe ser sin cartera, para que la» Sindicatos no sean gubernativos" Añadió que "la autonomía no quiere decir que los organismos no deban estar sometido; a un orden superior".

DON JUAN SÁNCHEZ CORTES

consejero nacional por designación directa del Jefe del Estado y presidente de la Eeat, subrayó que el texto de la ponencia está en contradicción abierta con los principios de autonomía y repre-sentatividad. "O tenemos autonomía y representatividad plenas o no puede hablarse d" que existan. Esto —continuo— no quiere decir que esté contra la figura del ministro de Relaciones Sindicales. Pero hace falta que este cargo esté de acuerdo con su rúbrica. Todo lo que signifique gobierno del ministro es c o n v ertlr la Organización Sindical en un departamento ministerial."

EL SEÑOR VILLEGAS GIRÓN

presidente del Sindicato Nacional -de Transportes, apoyó el texto de la ponencia y manifestó gu disconformidad con lu apreciación de quienes entienden que lo» Sindicatos van a ser gubernamentales porque tengan un ministro al frente. El procurador basó su postura en la consideración de que es ctoíal y absolutamente imposible, porque IB propia ley no lo permite, que el ministro pueda mediatizar

una sola de las decisiones de un Sindicato cualquiera». El ministro ,—continuó— no tendrá otra facultad que la de veto si un acuerdo infringe la ley. Se trata, pues, de un control de legalidad que interesa más a los propios Sindicatos que al Gobierno. En resumen, llegó a la conclusión de que el ministro «no viene a mandar en los Sindicatos, sino a servir sus intereses en la Administración». Dijo también que una vez más España ofrece una fórmula más avanzada, que la de los países que se titulan liberales. «Esta —recalcó— es una ley avanzada, con una clave política formidablemente Ilusionada.»

DON JOSÉ SOLIS RUIZ

ex ministro, ex delegado nacional de Sindicatos y consejero nacional designado por el Jefe del Estado, no perdió la oportunidad de exponer su opinión. Recordó que el Congreso de Tarragona propuso la existencia de un presidente de la Organización Sindical, a través de una terna que ge ofrecería al Jefe del Estado, para que la cabeza del sindicalismo fuese de alguna manera representativa. Hizo historia de las discusiones que el tema suscitó, durante cinco meses, en el seno de un comité de siete ministros, «como se supo —dijo— por la Prensa». Se mostró solidario con el deseo sin dicalista de Instituciones fuertes, «hoy con Franco y cuando, desgraciadamente, nos falte, con su espíritu». Expuso sus temores de que «si no cuidamos las «isas», los futuros hombres de la línea política se conviertan en mandos gubernativos. Manifestó que el ministro de Relaciones Sin. dicales acumularé una suma de poderes como tamas tuvo ningún delegado nacional. Lamentó, finalmente, que la Prensa extranjera presente a los falangistas y a ios políticos de extracción sindical como «los Inmovilistas del sistema», cuando, precisamente en estos últimos tiempos, «han sido los abanderados de la apertura, «n colaboración con hombres de la Editorial Católica».

Sonaron aplausos al terminar la intervención del ex mi nlstro.

EL SEÑOR LAMO DE ESPINOSA

presidente del Sindicato Nacional de Banca, apoyó el texto de la ponencia. «El ministro —dijo— no puedo ser ele gldb por la base, pues tropieza esta pretensión con lo que establece la norma legal fundamental. Eso si que sería oontraíuero.» Añadió que «a la propia Organización Sindical le Interesa estar representada en el Gobierno, dado que el sindicalismo español es completamente original*. Para el señor Lamo, el ministro no debe tener cartera.

DON RODOLFO MARTIN VILLA

secretarlo de la Organización Sindical, comenzó su Intervención diciendo que intervenía en el debate «sin mandato alguno, aunque con la honrosa dependencia je mi -argo actual, para apoyar el Informe de la ponencia». El secretario maní f e s t ó inmediatamente después: «Este tema del ministro preocupa menos a Jos trabajadores que a las familias políticas.» Subrayó que las conclusiones del Congreso de Tarragona eran lógicas en

cuanto exponían -unas aspiraciones del sindicalismo, pero que en las Cortes se ventila ahora un pacto de los Sindicatos coa el Gobierna Reconoció que el anteproyecto elaborado en Tarragona era congruente en el sentido de proponer un presidente con extraordinario poder y esto excesiva representatmdad, no no» engañemos».

Señaló, por último, el señor MARTIN VILLA que el desarrollo sindical ha sido mas veloz que el de los órganos del Movimiento. De ahí que el contrapeso del poder sindical baya de estar en el Gobierno, a falta de otras instituciones de compensación.

Las palabras finales del secretario fueron para discrepar del señor SOLIS en. cuanto » la acumulación excepcional da poderes en el ministro de Relaciones Sindicales. «Ni en lo personal ni en lo patrimoniai —matizó— ese ministro podrá tener la suma de poderes que don JOSÉ SOLIS le atribuye.»

Antes de que hablase doa DIONISIO MARTIN SANZ, presidente del Consejo Nacional de Empresarios, lo hizo el presidente del Sindicato Nacional Texitl, señor MARCOS CHACÓN, quien, después da considerar al ministro de Relaciones Sindicales «indispensable para la Organización, Sindical hoy ;n día», aludió a las ventajas de esa presencia, señalando su equivalencia coa los 150 procuradores sindicales que tienen escaño en laa Cortes.

DISCUSIÓN

El señor MARTIN SANZ pidió la palabra con frase» vehementes de "no me puedo aguantar, no me puedo aguantar", referidas a la exposición del señor MARCOS CHACÓN. Don JOAQUÍN BAU le replicó: "Pues tient que aguantarse." Quería decir el presidente de la Comisión que la concesión del uso de la palabra estaba en. función de un derecho a hablar, pero no de un derecho a no resignarse a admitir opiniones ajenas.

Ya en el uso reglamentario de la palabra, el señor MARTIN SANZ discrepó, a stt vez, del secretario de la Organización Sindical y apuntó que el futuro ministro, según el proyecto de la ponencia, acumula vehititantas funciones. Siguiendo su norma habitual, criticó el Gobierno al decir que no sólo puede equivocarse, sino que de hecho se equivoca, como lo de-mueiStra el hecho de que hace caso omiso de los semáforo* que representan las señales de alerta. Se mostró enemigo de admitir que perdure, en un mundo sindical madurado, el cordón umbilical con el gobierno

Don ADOLFO MUÑOZ ALONSO intervino en el debate para preguntan "¿No estamos menoscabando las posibilidades naeionelsindicalis-tas porque desconfiamos d» quienes mañana puedan tener las riendas?" El procu-rador-profesor terminó advirtiendo: "Mucho me temo que por diferencias familia re» que pueden ser graves estemos escandalizando a los propios sindicalistas."

Finalmente, el señor MARCOS CHACÓN, en un turno de réplica por alusiones, devolvió la crítica al señor MARTIN SANZ, que había hablado en su intervención sobre la necesidad de garantizar el espíritu de convivencia. "El campeón de la convivencia —dijo— se lanza iracunda y furibundamente contra mf. Que demuestre ese espíritu de convivencia ejercitándola con los que disienten de él."

 

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