Pleno de las Cortes españolas. 
 Discurso de ministro delegado Nacional de Sindicatos     
 
 Madrid.    16/02/1971.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Discurso del ministro delegado nacional de Sindicatos

Comenzó el ministro delegado nacional de Sindicatos su discurso de presentación de la ley Sindical, diciendo que era la primera vez que se dirigía al Pleno de las Corles Españolas, de lo que se sentía honrado, más aún teniendo en cuenta que ya en el mismo año de la Victoria en Barcelona, donde nació, luvo la ocasión de contribuir, aunque fuera en una esfera modesta, a la creación de algunos Sindicatos.

"El proyecto de ley Sindical —continuó el ministro—, contemplado desde la realidad de 1971, responde a la necesidad planteada en el ámbito del mundo del trabajo y la producción de protagonizar" su propio destino en el seno de la comunidad nacional."

Dijo luego el señor García-Rámal que la aportación de nuestra idea del Sindicalismo es una respuesta Institucional a Jas insuficiencias delatadas por los propios demócratas y libérales europeos y un hallazgo de gran valor para afrontar y resolver pacificamente los graves disentimientos sociales de los intsra-Ses en pugna en las sociedades industriales y de economía de mercado y, por sí fuera poco, es 3a forma más realista y práctica para que tenga efectividad esa nueva empresa de alcance político decisivo que es la participación.

Historia y futuro

Señaló el ministro que, en to-tío caso, a. lo que estamos obligados es a cumplir las exigencias de nuestro pueblo, que no son otras que la implantación de la justicia social, los derechos de la persona humana, la liw-ción social de la economía y la liquidación, lo antes posible, de cualquier forma de opresión económica o de explotación del hombre. Hizo luego historia de la revolución industrial del siglo pasado, de loa movimientos obreros y de ja ¡ucha entablada «rxtre el capital y el trabajo y dijo que el Sindicato fue una fuerza de choque con la misión de mejorar las condiciones del trabajo y hacerlas más huma-»as.

Continuó el ministro diciendo que el Sindicalismo de clase que se sorresponde con las agrupaciones de patronos arroja en nuestro país un balance dramático de víctimas y de miseria Social, y que por eso el nuevo Estado español, que no podía dejar fuera, a] arbitrio de fuerzas Internas o exteriores, todo «1 mundo de la producción, tuvo la necesidad de inventar un nuevo Sindicalismo que integrara a los obreros y a los .empresarios en estructuras únicas y fie dedicaran a la tarea común de crear más bienes y repartirlos mejor. Así nació un Sindica-lismo desde arriba que se ha renovado a través de los años, convirtiéndose en esté Sindicalismo que se ha desarrollado y se ha madurado desde abajo; el Sindicalismo al que ahora se os Invita a legalizar, con la aprobación de una ley, que no seria ni sindical ni española si no se apoyara en las condiciones objetivas de nuestra realidad social y económica.

La elaboración del proyecto de ley

Señaló el ministro que la ley Sindical se (minia sobre la declaración XIII del Fuero del Trabajo, modificada por la Ley Orgánica del Estado, y que su elaboración ha recabado jos mas extensos concursos que ninguna otra «n.la historia legislativa española. Continuó diciendo que la ley Sindical debe situársela, para comprender su presente y su futuro en el marco de un proceso" evolutivo que se inició con la promulgación del Fuero del Trabajo, que continuó con ia convocatoria de elecciones sindicales en los años 40 y que consolidó el acceso popular a sus estructuras en los años 50, para renovar él astenia sindical en los. años 60, cuando se constituyeron los Consejos dé Empresarios y de Trabajadores. Señaló qiie la ley ha conservado el equilibrio entre la representación de origen público y la dg origen electivo, social y económico, y mantiene los Organismos colegiados básicos de conjunto, como son el Comité Ejecutivo Sindical y el Congreso Sindical, oon lo que se consagra una necesaria fidelidad hacia el sistema, que encontró su mayor desarrollo en e! dilatado y fecundo período en el que el ministro José Solis tuvo a su cargo los destinos sindicales, y que había si-cEo configurado bajo la dirección de Pedro González Bueno, Gerardo Salvador Merino y Fermín Sanz Orrio.

Principios básicos de la ley

Puntualizó el señor García-Ra-mal que las grandes líneas de esta ley son sus principios básicos.

"El principio de represenlativi-dad es la prueba más clara que el Sindicalismo español puede mostrar. La «presentación nace de abaja arriba, desee la misma empresa, y concluye en el más alto Cuerpo consultivo de la nación, como es el Consejo del Reino. La representación sindical en los Municipios es de 17.710 concejales. Son 10.325 los puestos de representación en las Mutualidades y Montepíos. En la Mutualidad Agraria hay 55.771. En las Comisiones del Plan de Desarrollo más de 1.300 y 150 procuradores en Cortes. La representación alcanza, igualmente, a numerosos Organismos como el Consejo del Reino, Consejo Nacional del Movimiento, Consejo de Economía, Consejo de Estado, Consejo de Nacional, etcétera. Centenares de miles son los enlaces Sindicales, y las representaciones en los tres niveles son numerosísimas. ¿Pero d« dónde se han sacado nuestros críticos la debilidad(l de nuestro sistema representativo? Vaya nuestro reto a quienes se dwklan a explorar nuestro Sindicalismo, con buena fe, para que se nos diga un reperto. río más extenso e intenso de representación que el nuestro, y una realidad de autogobierno más expresiva que la del Sindicalismo español. Toda la sociedad que forma parte del proceso produc-tiv o constituye la Organización Sindical."

Los ejes de la ley

Destaoó el ministro entre los puntos de mayor intensidad po-lémioá de la ley los que corresponden a las Asociaciones profesionales, a la elección de los presidentes de íos Sindicatos Nacionales y a la formacíán de gobierno del conjunto de la Organización Sindical y dijo que en cuanto a las Asociaciones, la unidad y la variedad sindicales alejan el riesgo de la pluralidad en la base; que los presidentes de los Sindicatos Nacionales son una de las claves de la eficacia sindical y constituyen ufl poder de arbitraje de los intereses contrapuestos de cada Sindicato, por lo que su misión está necesitada del yínculo de confianza de los asociados y ser a la Vez una garantía para la dirección superior de la Organización Sindical. En este momento el ministro tuvo unas palabras de encomio para los que en la línea de dirección del Sindicalismo ha.n llevado a cabo ¡a tarea de defender y representar intereses económicos y sociales sin pertenecer proíesionalmente a esos mundos.

Se refirió luego a la figura de un ministro de Relaciones Sindicales que ha polarizado vivos y altos debates, Justificados por ser otra de las grandes novedades de la ley. Recordó que ya antes había existido la autoridad de un ministro; primero el qué se llamó de Organización y Acción Sindical y después el ministro secretario general del Movimiento por Delegación o directamente, siendo precisamente la autonomía que reclamaron las fuerzas económicas y sociales y la madurez de la-s mismas en el contexto político del país, las que aconsejaron al Jefe del Estado el designar un ministro delegado nacional de Sindicatos.

"Lo que resulta inatacable es ia presencia sindical en e] Con-

sejo de Ministros. Las características de este Sindicalismo, con su encaadrajniento obligatorio, su presencia en organismos de deciai6n, el volumen gigantesco de intereses ijue mueve y que représenla, tacen viable una actitud Se alejamiento del Poder, por un teórico y discutible respeto a loa tópicos de la independencia y de la libertad, principios que, por otra parte, no parecen lo más ütíni-mo. El Sindicalismo necesita defender a diario sus intereses y ser eficaz, y no puede ser representado por intermediarios. El Sitidicalisino tveoesilfi sentarse a la mesa donde se fijan los runibtts de la «archa del país, y allí hacer oír su voe cuando se plantean los problemas económicos-sociales por ios diferentes Departamentos dfe la Administración Pública. Hemos pasado de la antigua situación d« estar fuera del Estado en el viejo sindicalismo de clase a estar dentro, dando vida y haciendo pesar los legítimos Intereses del mundo del trabajo dentro de todas las instituciones publicas, incluido él Gobier-no de la nación, Na se trata, pues, de un condicionante, ciño ¡le litis conquista."

Terr/iinó >ei ministro sus pa-iabras diciendo que esta ley Sindical constituye una, respuesta al reto d« nuestío tiempo, en avie condicionamientos especificois de] orden social, económico, y tecnológico con proyección de futuro y constituye un texto que representa la opinión mayorttaria del pueblo que trabaja y que´produce; agradeciendo la atención cotí que sufi palabras Habían áido acogidas y cerrando su discurso eon los gritos de ¡Viva Franco! y ¡Arriba España!

 

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