Autor: Pérez Fernández, Herminio. 
   Ni un solo voto favorable apoyó las enmiendas a la totalidad del proyecto de ley sindical  :   
 Las cuatro que llegaron a la votación final fueron rechazadas unánimemente, por la Comisión de Leyes Fundamentales. 
 ABC.    22/10/1970.  Página: 23-24. Páginas: 2. Párrafos: 20. 

CORTES ESPAÑOLAS NI UN SOLO VOTO FAVORABLE APOYO LAS ENMIENDAS A LA TOTALIDAD DEL PROYECTO DE LEY SINDICAL

Las cuatro que llegcaron a la votación ñnal fueron rechazadas* unánimemente, por la Comisión de Leyes Fundamentales

Madrid. (De nuestro redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) lista crónica tiene «ue comenzar, forzosamente, por d final; porque íne precisamente al terminar la sesión de ayer—a las ocho y inedia de la tarde—en la Comisión de Le-yes Fundamentales y Presidencia del Gobierno—oue tiene a su cargo el estudio y perfeccionamiento del proyecto de Ley Sin-dical—cuando se produjo el hecho más sobresaliente de la jornada: la votación para aceptar o rechazar las enmiendas a la totalidad. Pe las seis que habitan sido formuladas—como ya indicábamos en nuestra Información de ayer—por los seíípres Abella y García, Escudero Rueda, Zubiaur Alegre, Goñi Donazar, Ángulo Montes y Marrero Portugués, supínente cuatro llegaron al trámite resolutorio de la votación. Los señores Abella García y Marrero Portugués prefirieron retirar las saya»; «i prt-IIJÍTU sin Intentar siquiera defenderla porque, a la vista del Informe de la Ponencia, no consideraba, justificada so actitud inicial frente al proyecto; el segunde» de»> pues de escuchar la respuesta de la Ponencia y algunas Intervenciome* iegi»tya« das con posterioridad.

A las ocho y media de la noche. «I presidente d« la Comisión, don Joaquín Bar sometía Jas otras cuatro enmienda* * h> totalidad, que habían sido previamente mantenidas por sus firmantes, a la vota* ción reglamentaria. No sólo ne prospcfí ninguna de ellas, sino que las cua.tr* iu*-ron rechazadas por unanimidad. Loe era* meneantes, que habían defendió* con en-tusiusmo y con esforzados razonamientet sus respectivas posturas frente al projrectfe no consiguieron sumar ni un sola vote favorable.

La sesión había dado oomienao a la* cía. co y diez minutos de la tárete r fue llematía, como siempre, con la agilidad parlamentaria y la cortesía qu« caracterizan t. su presidente, don Joaquín Bau, «den. por cierto, •! ufa anterior fu* ornee» 4* un cariñoso homenaje que le rtodU toé» la Comisión al acoger, con un calida aplata» so. la propuesta formulada por «I Tlcc&re» sidente. don José María Aguirre Gonzalo de qiie se hiciera constar en acta te fellcf-taclón y I» «atisfaccián do tode» par «1 nombramiento del señor Ban par» ]*. «I* cepresidencla del Consejo del R«in*x

OPOSICIÓN A 1AS ENMIENDA A LA TOTALIDAD»

£3 debate en torno «. las emmáenrita « te toUiiidad, iniciadoen la barde dial maflrtcs, no habla terminado aún cuando a» lenta* Ui aquella pa-imera sesión. Quedaba* pea->iii (mtea de Intervenir vario* pracaradcraí que, como manifestó e¿ seíior Esperabé de Arteaga. no oueriazi limitan» a mocar Vf

0 "NO", stno que deseaban manife«t«» ec tomo a un tema >rue oamsddoraban >Je to-dudiabla teasoeodeocda.

Lo hizo ayer, en primer tugar, «i «flor Merino Garcia tótanamdo IJUB. «tt K opinión, el proyecto de ley no deb* Mr devuelto al Gobierno "porque «I proyecto tiene medio» suficientes paira qn» 1» Organizaición Sindical «aa lo QU« qndera» tfUf sea. Ion hombres qi» la cozupongaA. Durante mutíbo tiempo—dUo—ihexnc» feoíAc-pidifaiíio que esta ley -viniera pernoto las Cortea. Ahora oue la teneunsos aqoi hemw d» procuras- mejainarla. ouan,to se» posibkv

1 ¡ero de uingún mcdo podemce d*wúiveri*i Ix» trabajadoones—afáírmó—me eonstfe quf´ no frutaren oue eü proyecto sea derut-lt» *; Gobierno. Baperaa- otro periodo de tíKmpto, que podría ser de años, serla peor que ÍP croe de acml rueda sallir".

M señor Villegas Girón afirmó. oeg´irW». mente, que las enmieai>i:;a a la totalidaií formuladas "se caen por el peso de sus pro* ptes wrgiimenios". De esto proyecto d« Jat va a salir lo que debe ser Ja xiaturaleaa ? fines del sindicalismo español. 1970. Tens • moa que decldlir entre lograr un períeccíft´ namlDnio de lo existiente o dar un salte? atrae liaxJia mn liberalismo decimononico. Después de criticair minuciosamente los a» pecboa más eobresajUeontes de las emmleTMla»i a la totalidad, proclamó croe, como catóUa* tendrá muy presentes en loa debatea et lla^ míUTilmito del Episcopado con el mayor respeto a «u aíb> magisterio y & «!t» ens* íxanaaa, «tinoue aoti.raJKlo dt ttouerdo co@> te* ctoaBMtanciM «síAiftlea 4e nuesti´a Pre Irta. En enamfto al taíooine de la O. I. T.. dijo que no podía ser de ninguna manera vinculante. Calificó a las enmiendas a la totalidad de "puras bengalas oratorias, de las que sólo ha quedado un ligero resplandor". Fue largamente aplaudido al recrdar ttue. a los pocos años de terminada la guerra. en el incipiente sindicalismo español se sentaron juntos, a la mesa de trabajo, hombres que habían combatido en los dos lados de los frentes. "Esa conquista—dijo— no estamos dispuestos a perderla en aras de un sindicalismo de cantos de sirena, pluralista y libre, posible talón de Aquiles oue puede dar al traste con nuestro Movimiento y con toda la Patria. A ese juego no estamos dismiestos a juga-r."

«HAY QUE ADECUAR LAS ESTRUCTURAS SINDICALES"

El señor Diaz-Ambrona intervino luego jmra razonar su posición en el debate tobre las enmiendas a la totalidad. "Concurren muchas razones—dijo—para pedir que esas enmiendas sean rechazadas y que w entre cuanto antes en el estudio del articulado." Recordó que una, vez aprobaba, la Ley Orgánica se abrió un periodo constituyente que dio lugar a la promulgación de la ley de Libertad Religiosa, la del Movimiento, la, de Representación Familiar, la, del Consejo del Reino, la del Recurso de Contrafuero, etc. Faltaban otras que se encontraban en tramitación, y entre ellas la ley Sindical, a la que calificó de "ley necesaria y urgente". "Necesaria —añadió—porque el sindicalismo español no puede seguir marchando eficazmente desde el estrecho marco legal en que se apoya ahora. Hay que adecuar las estructuras sindicales a lea modificaciones introducidas por la Ley Orgánica 9 todas las famas leyes fundamentales." Dedicó luego un cálio elogio a la Organización Sindical, que, a lo largo de los últimos treinta años de la vida española, ha sido la base fundamental para el desarrollo de nuestro sistema político y económico y, sobre todo, de la envidiable paz social que España viene disfrutando. Elogió también la labor de la Ponencia y analizó su informe, señalando que el sindicalismo español es peculiar y propio desde su Iniciación, como un sindicalismo de participación y no de lucha de clases.

También se maniíestó en contra de la devolución del proyecto al Gobierno el procurador señor Alvarez Molina, por entender que hay en él materia suficiente para elaborar una ley que satisfaga a la mayoría de lea españoles. Defendió la autenticidad de la representatividad del sindicalismo actual y rebatió las enmiendas a la totalidad en sus principales argumentaciones. Refiriéndose a las recomendaciones de la O. I. T., dijo: "Las leyes que hagamos aquí son para los españoles y tenemos que hacerlas los españoles, sin que se nos dicten desde fuera." (Aplausos.)

Se manifestó igualmente contrario a las enmiendas a la totalidad el señor Marcos Chacón, que defendió también con entusiasmo a la Organización Sindical actual, frente a los que "quieren hacer tabla rasa de todo lo existente". "Lo que hay que ha-•er—dijo—es perfeccionar en la continuidad todo k> conseguido, respetando sus cimientos, no dinamitándolos.

UN NUEVO SISTEMA POLITICOECONÓMICO

Extensa, orillante y documentada fue la intervención del señor Martín Sanz, que se autocalificó como "uno de los más viejos sindicalistas" y tuvo palabras de recuerdo para Ramiro Ledesma, Onésimo Redondo, José Antonio Girón, Osear Pérez Solis, Gerardo Salvador Merino y Pedro González Bueno, que echaron los cimientos de la Organización Sindical española. Afirmó que fe preocupaba la figura del ministro sindical porque sí fue necesaria en el momento 4e despegue, ahora puede significar una regresión. Expresó su confianza en el criterio aperturísta de la Ponencia y su esperanza en que la ley nueva permita vertebrar al pueblo español a través del Sindicalismo. Afirmó luego que la paz social te logra por medio de te Justicia social pero ésta no sf consigne por la presión de la fuerza, tino enfrentándose lot distintos elementos de la producción en el diálogo átH Sindicalismo vertical, para entenderse y comprenderse. Destacó la, importancia de los convenios colectivos, de las Cooperativas—paso gigantesco hacia la reestructuración empresarial—y otros logros sindicalistas. Propugnó luego la creación, por medio de esta ley, de un nuevo sistema politicoeconómico, alumbrando nuevas ideologías, nuevos sistemas en los que impere el respeto al trabajo, al empresario y a la iniciativa del capital. "La participación del trabajo en la renta—agregó—necesariamente tiene que ir creciendo por razones fundamentales de la propia economía." Terminó pidiendo que la nueva ley llegue a lograr que sea imposible desmontar este Sindicalismo actual, que debe a Franco su existencia.

Por último intervino, también en contra de los enmendantes a la totalidad, el señor Palomares Díaz, que formuló su esperanza de que la nueva ley Sindical "sea un auténtico cauce de integración, con honestidad y autenticidad"

REPLICA DE LOS ENMENDANTES

Iniciado el turno de réplica de los enmendantes a la totalidad, el señor Matrero Portugués, que habló en primer lugar, decidió retirar la suya, fundamentalmente porque le había convencido la argumentación de que la táctica más adecuada es discutir y perfeccionar el articulado.

El señor Escudero Rueda mantuvo su criterio inicial por entender que si de la suma de sus enmiendas al articulado el saldo no era favorable estaba obligado a enmendar la totalidad. Expuso sus ideas sobre la concepción orgánica y la integración en la empresa, apoyándose en textos de José Antonio, y afirmó que estas ideas no aparecían en la ley, por lo que volvió a pedir que se devuelva el proyecto y que rápidamente sea. elaborado otro mejor.

"La ley es necesaria—dijo en su turno el señor Ángulo—, pero el texto que nos propone la Ponencia no sirve a esa necesidad y no creo que a lo largo de los debates podamos mejorarlo mucho." Mantuvo también su enmienda, razonando de nuevo los motivos que le obligaban a ello.

También la mantuvieron los señores Zu-biaur y Goñi, que expusieron asimismo minuciosamente nuevos argumentos en apoyo de su postura.

Tras una breve Intervención del señor Zamanillo, en la que afirmó que las enmiendas a la totalidad son lo más opuesto al parlamentarismo—puesto que éste ea diálogo, discusión, concurrencia de pareceres, y la devolución al Gobierno impide que se entre en el debate—, el presidente declaró finalizada la deliberación y concedió nuevamente la palabra al ponente señor Suárez González, quien, con la brillantez dialéctica que es en él habitual, replicó una vez más a las razones esgrimidas en pro de una devolución del proyecto al Gobierno: "¿Qué Comisión podría nombrarse—dijo—que hiciera mejor el importante papel que los miembros de esta Comisión van a hacer aquí para perfeccionar esta ley?" Contestó especialmente a las argumentaciones del señor Escudero Rueda, al que hizo también una serie de consideraciones el ponente señor Lample Opere.

A las ocho y media, con el resultado qne ya queda reflejado «n las primeras lineas de esta Información, el presidente señor Bau declaró levantada la sesión. Hoy. a las cinco de la tarde, se entrará en el debate «obre el articulado.

Hoy, elecciones para la Comisión permanente

A las doce y media de hoy se celebrará la rotación para elegir un vocal de la Comisión permanente de las Cortes por el grupo de procuradores de la Organización Sindical.

Para este puesto ha sido presentada únicamente la candidatura del señor Pita Da-veiga, vicesecretario nacional de Ordenación Social.

Después de esta elección no habrá ya ninguna vacante en la Comisión permanente, que está presidida por el titular de las Cortes y compuesta por veinte miembros.—£*• rofa Press.

 

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