Ley sindical: primera lectura     
 
 Informaciones.    13/10/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

LEY SINDICAL:

Primera lectura

EL conocimiento, ya oficial, del informe que la ponencia de la ley Sindical ha redactado a la luz de los numerosos escritos de enmienda recibidos, nos permite una primera toma, de contacto con un texto que va a ser en los •próximos días, presumiblemente, objeto de interpretaciones muy variadas.

El penoso y difícil camino recorrido por el proyecto de ley Sindical hasta su actual estado de elaboración, sus espectaculares demoras y desapariciones, la ostensible dificultad de su gestación y alumbramiento, nos están demostrando que la «criatura» legal corre el riesgo de venir al mundo con algunas malformaciones cpngénitas y que se necesita un procesa clarificador en el inmediato futuro para que la ley, en definitiva, resulte viable.

A las Cortes corresponde la responsabilidad histórica de un dictamen, ciertamente difícil si se tienen en cuenta los condicionamientos de la etapa de evolución que vivimos; a la Prensa le afecta, como deber ineludible, la misión de analizar, sin compromisos y aesde fuera, la realidad del proyecto, de cara a las exigencias del futuro.

Un primer repaso a la totalidad del texto que habrá de ser discutido en la Comisión de Leyes Fundamentales a partir del próximo día 29 nos permite comprobar que el tema clave que originó los más apasionados debates en el congreso de Tarragona, el de la persona que ha de regir los destinos de la Organización Sindical, ha quedado resuelto de antemano. Un ministro de Relaciones Sindicales, nombrado por ei jefe Jel Estado o por el presidente del Gobierno, será el encargado de aquella alta misión. Matiza el texto la naturaleza de sus funciones y especifica que el ministro es un órgano de comunicación entre el Gobierno y la Organizacion Sindical, presidiendo de paso los dos órganos centrales de aquélla, es de-eir, el Comité Ejecutivo y el Congreso.

La creación de la figura del ministro de Relaciones Sindicales ha dejado solventada la polémica que en tu día se desarrolló acerca del modo de designación del presidente de la Organización Sindical En el Congreso de Tarragona se bahía señalado que la provisión del cargo se realizaría con arreglo al siguiente procedimiento: nEl Comité Ejecutivo p r e senta una lista de candidatos al Pleno del Congreso Sindica) de entre persona, que reúnan las condiciones de vinculación a la Organización Sindical, idoneidad e independencia que señalen las normas sindicales de carácter electoral. El Pleno del Congreso Sindical, con arreglo a lo establecido en dichas normas, eleva una terna al Jefe del Estado, quien, de entre los incluidos en la misma, procederá al nombramiento del presidente de la Organización Sindical.»

Durante la gestación del prorecto de ley, que ha dorado dos años, trascendió que el tema d« la designación del presidente configuraba el contenido del dis-«nitidísimo artículo 30, que tantos comentarios y especulaciones suscitó. Hoy el asunto carece ya de entidad.

En un urgentísimo repato del texto, apenas hay tiempo de reparar en otra cosa que en el mantenimiento de los principios básicos en que la Organización Sindical ha de inspirarse según las lineas trazadas en el Congreso de Tarragona. Estos principios fueron recogidos en k.1 proyecto redactado hace un año por el Gobierno, y figuran en el texto de la ponencia con una adición: el principio de libertad de actuación de los empresarios, técnicos y trabajadores en las tareas sindica-les y en las de carácter general».

Se advierte igualmente, en una primera impresión, fue el léxico o terminología utilizados para definir y distinguir unas entidades de otras no son muy rígurosos, (Se habla, por ejemplo, de «órganos de composición», pero no se definen.) En cambio, las asociaciones aparecen en el informe más ampliamente reguladas que en el proyecto del Gobierno.

Persiste, en cuanto a los órganos centrales, la falta de decisión a escala ejecutiva. Los cometidos del Comité Ejecutivo, verdadero órgano de gobierno, merecen una objeción fundamental: la composición del organismo es mayorítaria-mente de procedencia superior, es decir, está prí-mordialmente conectada a las facultades designadoras de la línea de mando

En otro orden de cosas, «e advierte en el informe de la ponencia la tendencia a confiar a normas reglamentarias sus tanciales aspectos del funcionamiento sindical. Tal sucede con la creación y marcha de loe Sindicatos provinciales, comarcales y locales, con la vida orgánica corporativa de los Sindicatos nacionales, con la composición ) facultades de la Junta General de los Sindicatos, etcétera.

Reservas especiales merece el sistema jurisdiccional, que aunque potencia ios Tribunales de Amparo, deja en manos de la propia Organización Sindical ta tarea de ser juez en los recursos que contr- sus propios órganos se interponen.

 

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