El Informe de la O.I.T.. La situación laboral y sindical en España. 
 Los movimientos sociales y laborales  :   
 Configuración de la legislación actual de los sindicatos. Las organizaciones de la preguerra y las Comisiones Obreras. 
 Madrid.    26/09/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

LOS MOVIMIENTOS SOCIALES Y SINDICALES

CONFIGURACIÓN DE LA LEGISLACIÓN ACTUAL SOBRE SINDICATOS

LAS ORGANIZACIONES DE LA PREGUERRA Y LAS COMISIONES OBRERAS

Antes del advenimiento de la II República en España, en abril de 1931, Ramiro Ledesma Ramos lañará el manifiesto "La conquista del Estado", que contiene la formulación de un sindicalismo nacional. Los puntos principales de esta doctrina eran: todo el poder corresponde al Estado; el mayor valor político del hombre e* *n capacidad de convivencia civil con el Estado; afirmación de los valoree hispánicos; unidad y extirpación de los regionalismos; profundo sentido nacional; antimarxista y anticapitalista; estructura sindical de la economía y exclusiva actuación revolucionaria hasta lograr el triunfo del nuevo Estado. Casi al mismo tiempo comenzaron a funcionar Juntas Castellanas de Actuación Hispánica. Estos dos movimientos se unieron en octubre de 1931 y fundaron las J. O. N. S.

El empuje definitivo ha-cia este movimiento M la fundación de Falange Española, el 29 de octubre de 1933. En el punto noveno de la norma pragmática se afirma: "Concebimos a España, en lo económico, como un gigantesco sindicato de productores. Organizaremos corporativamente a la sociedad española mediante un sistema de sindicatos verticales por ramas de producción al servicio de la integridad nacional." V el artículo 30 de los Estatutos de Falange dice así: "La Delegación Nacional de Sindicatos será conferida, a un solo militante y su orden interior tendrá una graduación vertical y jerárquica, a la manera de un ejército creador, justo y ordenado."

LEGISLACIÓN SINDICAL

Luego, durante la guerra civil, y después de ella, aparecieron una serie de leyes que configuran la, actual legislación sindical, de acuerdo con los principios Que inspiraron su creación.

La ley de 30 de enero de 193S fue ti primer paso para el "establecimiento administrativo orgánico de los sindicatos".

El Fuero del Trabajo áe 9de marzo de 1938, en su declaración XIII, "es la norma matriz áe todas las disposiciones que posteriormente han moldeado la estructura y funciones de nuestro tindicalismo"; en su punto 9 esta declaración afirme, que "la ley de Sindicación determinará las formas de incorporar a la nueva organización las actuales asociaciones gconómicas y profesionales"

Por el decreto de 21 de abril de 1938 se prohibe la constitución de nuevos sindicatos o asociaciones, cuya finalidad sea la defensa de los intereses profesionales y de clase.

Por una ley de S de agosto de 1938, todos los asuntos Sindicales fueron transferidos del ministerio de Trabajo al Servicio de Sindicatos de Falange.

El principio de la unidad sindical viene expuesta de forma concreta en la ley de 26 de enero de 1940, que señala "un solo orden de sindicatos".

La ley de Bases de la Organización Sindical de 6 de diciembre de 1940 constituye °l fundamento legal en el que están sentadas la Organización en su conjunto y (as entidades sindicales que tienen la condición de corporaciones de derecho público.

No obstante hallarse Incorporados prácticamente todos los trabajadores, en virtud de la ley, a la O. S., la cual los represen ta legalmente existen otros dos tipos de movimiento de trabajadores que, juntamente con los Organismos que han creado son ilegales conforme a la legislación española, pero que, en mayor o menor medida, revisten carácter sindical. En la situación actual resultaría vano todo intento de estimar sus fuerzas respectivas en España, pero puede observarse que existen principalmente en las regiones más industrializadas y que carecen de un grado comparable de influencia en otras partes de España.

Las organizaciones de la preguerra

Loa esfuerzos de la antigua Unión General de Trabajadores (U. G. T.) por reconstituirse en España no han cejado. Su influencia es significativa en las provincias vascongadas y en Asturias. Mantiene una vinculación activa con el movimiento sindical internacional, a través de las relaciones que la unen con la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres. Esta U. G. T. se ha manifestado siempre opuesta a la unidad sindical establecida por la ley. Ha rechazado también-la estructura sindical vertical, reinvindicando la libre afiliación de los trabajadores a sus propias organizaciones y el derecho de huelga. Ha promovido la constitución de los llamados Comités de Empresa, formados mediante un sistema de elección directa por los trabajadores, y que en determinados casos y momentos parece haber llegado a tratar con la dirección.

De otra parte, la Confederación Nacional del Trabajo (C. N. T.) ha mantenido una política de oposición al sindicalismo oficial y sus intentos de reorganización quedaron frustrados a causa de las medidas gubernativas t o ni a d as contra sus dirigentes. Equidistan en su doctrina tanto del marxismo como del capitalismo. Han tenido contactos con dirigentes en la Organización Sindical, y mientras algunos miembros de una y otra parte no acogen favorablemente tales contactos, otros militantes de la C. N. T., sin abandonar sus reservas respecto a la línea política de la Organización Sindical, consideran factible la transform ación de los Sindicatos actuales, en los cuales parecen contar ahora con algunos representantes elegidos por los trabajadores.

Por último la Solidaridad de Trabajadores Vascos (S. T. V.), que mantiene vínculos con la Confederación Mundial del Trabajo y la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres, desarrolla su actividad en las provincias vascongadas. Adopta una actitud de clara oposición respecto al sindicalismo oficial actual y promueve la creación de Comités de Empresa o de fábrica.

En 1961 la U. G. T. y grupos de la. C, N. T. y de la S. T. V. decidieron crear una alianza sindical con objetivos que incluían, entre otros, una ley de Asociaciones que asegure la libertad sindical y política, la garantía dé los derechos de asociación, de reunión y de propaganda y el reconocimiento del derecho de huelga. En Vizcaya y Guipúzcoa, principalmente, este movimiento parece desempeñar un papel bastante activo {Alianza Sindical de Euzkadl). En 1363 nació la A. S. O. (Alianza Sindical Obrera), la cual señala haber sido creada por militantes de la U. G. T. y la C. N. T.

Las organizaciones ilegales de la posguerra

Las Comisiones Obreras tuvieron su origen en núcleos más o menos aislado* de trabajadores

que en alguna^ moneas designaron representantes para plantear reclamaciones o reivindicaciones a la dirección de las Empresas. Según se afirmó al Grupo de Estudio en ciertas Empresas medianas o pequeñas tales representantes llegaron a entablar verdaderas negociaciones específicas con los patronos y en los meses que precedieron y siguieron a las elecciones sindicales de 1966, sus actividades, incluso sus reuniones, gozaron de alguna tolerancia.

Las Comisiones Obreras, siguiendo una línea de acción favorable a la "legalidad", presentaron candidatos a dicha» elecciones, muchos de los cuales fueron electos y en cierta medida aún ocupan cargos sindicales

A fin de lograr una mayor cohesión y pasando de una etapa de reivindicaciones profesionales en el seno de las Empresas a otras demandas más amplias, como las relativas a la libertad sindical al derecho de huelga y a la libertad de actuación de las comisiones obreras mismas, éstas últimas han constituido Asambleas o comisiones coordinadoras a nivel superior.

En 1967 las Comisiones definieron su "línea de actuación" proclamándose como un movimiento y no como una organización de carácter unitario, independiente de cualquier grupo político, sindical o religioso, y reafirmando su decisión de actuar abiertamente. En esa misma ocasión se adoptó un programa mínimo de reivindicaciones que, además de los puntos antes señalados, incluía varios sobre libertades civiles, reforma agraria, aumento de los salarios mínimos, libertad de los trabajadores detenidos, etc.

Al referirse a las Comisiones Obreras muchas personas manifiestan su opinión con respecto a los objetivos y a la posible orientación de las mismas. Según algunos, las Comisiones habrían estado dominadas desde su origen por elementos políticos, comunistas en su mayoría, y también por sectores católicos, o lo estarían actualmente. Conforme a otra opinión, tales influencias habrían sido o serían mínimas; las Comisiones gozan, según esta opinión, de prestigio precisamente por concentrarse en reivindicaciones laborales concretas, y por proclamarse abiertas a trabajadores de todas las tendencias. Sin embargo, las Comisiones sólo admiten la participación en su seno de trabajadores a título individual y no como representantes de algún movimiento o agrupación.

Cabe mencionar animismo entre los movimientos existentes a la Solidaridad de Obreros de Cataluña (S. O. C.) y la Federación Solidaria de Trabajadores fP. S. T.). Por su parte, la Unión Sindical Obrera (U. S. O.K que en 1968 indicaba contar en su seno con vocales de Sindicatos nacionales y provinciales, se propone como objetivo la gestación de una central sindical de-moc r á 11 c a y "desaparecer en ella". El Grupo de Estudio no dispone de mayores datos acerca de otras agrupaciones cuya existencia le ha sido indicada. como la. Acción Sindical de Trabajadores (A. S. T.) y la Oposición Sindical Obrera (O. S. O.)

 

< Volver