Martínez de la Pedraja, presidente del Partido Socialista Democrático Español (P.S.D.E.). 
 El gobierno debe pactar con la oposición     
 
 Diario Regional (Valladolid).    11/03/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 33. 

VALLADOLID (DIARIO REGIONAL).-Martínez de la Pedraja estuvo en Valladolid para hacer la

oresen-*3c:cp. of´ciu] ce! Partido Socialista Democrático Español, de! cue ss presidente,

aunqt´e sean más conoc:rics c:j?í´ García López o Prados Arrazte.

Martínez de !a Pedraja ¡lustró e´ espectro político de

cv ´v-´-^o con un C´DU.´O jn tentó gené´ico y cus se pue-

.•••´- ->••••---> "´. PSDE es e; rart´do mis moderno de Es-

- ^ ~ u1" °.~p c^ v"´":! fí^*£ orcnni??»´^´^ en 27

• . -? •"•; y t.ine unos 3.000 afiliados crece de cía en

día según éí y aspira a recoger la grtn corriente socialdemócrata que late en la mayoría de la

sociedad española de hoy.

En realidad, su definición cabalga entre un socialismo que no puede ser radical, porque no es

marxista, y una, derecha aue tampoco puede serlo, porque el socialismo´ no es alimento de ese

sector.

£1 presidente del PSDE mantiene que en Castilla son fuertes y que tienen gran horizonte. De

momento se le conoce poco y su nivel de afiliación es bajo...En citai-quier caso esté

empezando.

Sobre la unión de los sociaidemócratas, el PSDE dice estar por ella, pero de momento no se

sabe que se haya hecho nada en ese terreno. Este es en fin Martínez de la Pedraja, abogado

santanderino y exfundador de la Unión Demócrata Cristiana, hoy socialdemócrata a la busca de

afiliados por Castilla.

—Ahora mismo ¿tiene base en Castilla el PSDE?.

Sí. Es más, quizá donde más base tiene nuestro partido (sobre todo con relación al resto de las

organizaciones de oposición) es en Castilla. Nuestro partido tiene una raíz castellana muy

fuerte, incluso por parte de fas personas que estamos en los puestos de la ejecutiva. Yo soy de

Santander, el secretario general es de Burgos. Es decir que además de que muchos de

nosotros somos castellanos, el partido ha tenido una -implantanción, y sobre todo unas

perspectivas de futuro muy acusadas en Castilla.

—¿Su partido se configura como una federación de partidos regionales, o al viejo estilo

centralista?.

NO AL MADRÍLEÑISMO DE PARTIDO

— No. De ninguna manera. Nosotros entendemos que el partido tiene que nacer de la base.

Sobre todo no podemos caer en algo que- ha sido muy tradicional en la oposición y

cuyos aspectos negativos hemos podido siempre comprobar. España son cincuenta provincias

y no Madrid, y esas provincias son la realidad española.,Incluso la reflejan muchísimo mejor

que el propio Madrid. Todo partido que quiera nacer en Madrid e irradiar tiene siempre un plan-

teamiento falso «ab initio». Nuestro planteamiento es justamente el contrario. Tenemos que

partir de la pluriforme realidad de España para que la síntesis de todo eso sea de verdad el

partido. Pero no puede ser un partido madrileño que intenta instalarse en provincias. E!

conjunto de la. realidad de los grupos que nazcan en las 50 provincias españolas, eso, con un

contacto di recto* con la base, es el partido, incluso nosotros estamos organizados de esta

manera. La secretaría por. razones obvias tiene que estar en Madrid, pero la presidencia y el

resto de las vicepresidencias de la Ejecutiva, están en provincias distintas. Sólo hay una

vicepresidencia en Madrid.

— ¿Existe una Federación de! partido, a nivel regional en Castilla-León?.

— Sí, aunque hasta e! momento no se ha constituido cerro ía´, pero todos los grupos

provinciales que correspondan a una región se federarán entro ellos. Y de momento ¡o aue RS

ha hecho es que hay ina vicepresidencia po • región, AS? I RAM OS A LA UNIDAD SOCIAL-

DEMÓCRATA — En este momento se está hablando con frecuencia de la unión de los par-

tidos inscritos en grandes corrientes: socialistas, democristianos, etcétera... ¿Existe este

intento de unión entre los partidos socialdemócratas? — Nosotros aspiramos a: la

unidad del socialismo´ democrático español. Ahora bien, queremos que ia unidad sea real.

De nada serviría el que se reuniesen cuatro personas en Madrid y que acordasen una

unión entre ellas, que nacería siempre tarada... La unidad tiene que nacer de la base. Tiene

que nacer de un común acuerdo sobre la base de un programa común con ios naturales

matices y con la natural diversidad. Creemos que esta unidad vendrá impuesta por las

circunstancias en el momento en e! que e! planteamiento electora! aparezca como urgente. Y

desde luego nuestro pensamiento, es que todos los grupos que signifiquen la izquierda

moderada ,dei país, con exclusión natural-, mente de !a izquierda totalitaria, deben ir juntos o

deben presentar un programa común. A esto siempre estamos dispuestos. Lo que no podemos

es hacerlo sobre la base de dos personas que se reúnen y se ponen de acuerdo sin contar con

esa realidad del país concreto. Porque hasta ahora, por desgracia, ha sido posible que tres se-

ñores formando una tertulia se dijesen o proclamasen un partido. La auténtica fuerza de esos

grupos sólo se verá ?! d´a que vayan a unas elecciones. Entones sabremos cuián esauién.

EL P.S.O.E. NO HA CLASIFICADO SUS POSTURAS.

¿Qué re!sc:onesitienen ustedes con el Partido Socialista Obrero Español?

—Tenemos que decir casi con pena, que el partido Socialista Obrero Español, ai: que nosotros

tenemos todo el respeto, hasta ahora no ha clarificado sus posturas. No ha dicho sí piensa ir a

un Frente Popular, quenosotros; no admitimos, o si efectivamente quiere organizar el gran

centro izquierda español. Si quiere esto último puede ser nuestro aliado. Pero si quiere ir a un

Frente Popular no es posible que estemos con ellos.

—¿Se puede decir que entre el socialismo democrático, o socialdemocracia, y socialismo a

secas existe la diferencia de que uno es marxista y el otro no?.

Efectivamente nuestra diferencia es ideológica, Mientras ellos mantengan el dogmatismo

marxista exite una- barrera de separación con nosotros,´ sin embargo el socialismo a secas en

Europa ha dejado de ser marxista. El -hecho de que en España no haya dejado de serio es una

excepción que nosotros lamentamos.

— Ta! parece que sin embargo en todos los países del Sur de Europa siguen manteniendo un

socialismo marxista. E´ socialismo más radical se conserva en e´ Mediterráneo ¿no?.

— SJ-. Es cierto. Pero ül socialismo francés tampoco es un sociaüsrno marxista, al menos

en sus ´tendencias mayoritarias. • El señor Miterrand no es marxista de ningua manera.

Pero su alianza con el partido comunista creo que más bien es un problema de estrategia.

No creo de ninguna manera que el Partido Socialista Francés sea marxista. Incluso el

socialismo italiano ha debilitado mucho su marxismo.

CANTARERO TIENE QUE ACLARAR SU POSTURA — ¿Con el señor Cantarero del

Castillo tienen ustedes algo que ver?.

— No. No hemos tenido contacto con él. Debe seré! quien esclarezca su postura y nos diga si

quiere plantearse una línea similar a la nuestra. No tenemos exclusiones contra nadie y

tampoco contra el señor Cantarero. Pero él tiene que clarificar su propia postura. El dice

que está por un socialismo no marxista, / constantemente está haciendo

declaraciones en es2 ( sentido. Pero eso está OScuro, porque no sabemos ! hasta que punto

!e son fieles i sus seguidores... El abar-| dono por parte de! grupo da ALmeria nos^ indica

quE quizá una cosa es Cantarero y otra ios cantareristas. A lo mejor cuando 31 se clarfique

llegamos a descubrir que somos los mismos. Por otra parte hay algo que oscurece al señor

Cantarero, y es que él se acogió a una ley de Asociaciones en un momento en que todo el

resto de la oposición consideramos que aquél planteamiento no era válido. Esto le ha marcado

quizá excesivamente de cara al país como simplemente un planteamiento falso o continuista.

De todos modos yo debo decir que tengo simpatía por Cantarero, porque creo que es un

hombre honesto. Si Cantarero rompe con la ambigüedad que parece rodearle y se presenta

con planteamientos parecidos a los nuestros, es decir rompiendo sus ataduras con el pasado,

podríamos ir del brazo incluso a una Confederación Socialdemócrata?

— ¿Qué objeciones pone el ,PSDE en este momento al programa reformista del Gobierno?

— La lentitud. Nosotros creemos que la salida d>el país hacia la democracia tiene que

pasar por la vía de la reforma. Estamos en contra de la dictadura y encontra del caos. Y esa vía

es la reforma. Nuestras diferencias en cambio son de riitmo. El país está inquieto e impaciente.

Si la lentitud ees excesiva puede llegar a producirse una radicallización que haga

dificilísirma o imposible la reforma. Estto es lo que a nosotros nos preocupa de verdad.

El país debe tener Ha seguridad de que se va a essa . reforma, de que se va esn unos

plazos marcados y de

I que se vencerán todas las

resistencias que inevitablemente habrá que vencer. —¿Cree usted que dos

años son demasiados para una reforma?

—Creemos que un plazo tan largo puede ser incluso ¡ peligrosísimo. Y además los

hechos recientes nos están,

dando la razón.

— ¿Qué tendría que hacer el Gobierno, según usted?

— Acelerar la reforma y vencer las resistencias, e incluso entrar en un diálogo claro y

sincero con el país real, es decir con todas las fuerzas políticas def país. En segundo lugar la

garantía de unos plazos y la claridad total acerca del alcance de la reforma.

— ¿Y pactar con la oposición?

— Creo que el pacto con la oposición es totalmente necesario. La oposición, que se

entera de la reformar por el Boletín Oficial o por las declaración? extranjero, puede llegar a in-

quietarse ...No sabemos a donde se va a llegar. .Ho^ conocemos el calendario de esas

reformas. Y todo esto produce el que la autoridad se deteriore, y puede llegar a haber una

auténtica crisis de Gobierno.

— En este momento, con cierta simplicidad por parte de algunos se está diciendo que los

conflictos sociales tan intensos que vivimos, se deben a la acción de

elementossubversivos.¿Estái de acuerdo?.

— No sé hasta que punto todo lo que está ocurriendo .en el país sea fruto exclusivo de

movimientos subversivos. Son fruto de una serie de tensiones, de una situación económica y

social deteriorada, pero efectivamente tampoco neguemos la existencia de grupos

subversivos que no quieren la democracia sino e! caos. Yo tengo la firme convicción ce que

muchos grupos de extrema izquierda saben perfectamente que el planteamiento electoral

demostrará que no son nada en el país. En Portugal hemos visto grupos que´ tenían

capacidad de organizar manifestaciones y tumultos callejeros, pero que a la hora de las

elecciones sacaron el 0,5%. Esto es un fracaso tan tremendo que prefieren el caos o

un´Pinochet. Todos estos grupos, que lo sepan perfectamente, lo que están propiciando es una

nueva dictadura de derechas, porque ellos no triunfarán Jamás, o bien el caos. El fenómeno

subversivo lleva al caos y eí caos siempre se llena con bayonetas.

M.A.C.

 

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