Autor: Maestu, Ceferino. 
   El viernes, fin de la Organización Sindical     
 
 Hoja del Lunes.    27/06/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

37 de junio de 1977

EL VIERNES, FIN DE LA

ORGANIZACIÓN SINDICAL

Quedará extinguida la obligatoria afiliación.

No se pagará la cuota sindical.

Se prevé la inmediata institución legal de los comités de empresa.

El próximo viernes, día 1 de julio, prácticamente habrá desaparecido la Organización Sindical. En efecto, el real decretoley 3, de 2 de junio actual establece, a partir de esa fecha:

La extinción de la sindicación obligatoria. La supresión de la antigua cuota sindical.

La transferencia al Estado de las unidades y servicios «indícales que venía administrando, hasta ahora, la AISS (Administración Institucional de Servicios socio-Profesionales).

De esta manera termina un largo periodo de la historia sindical española, que culminó con la ley 19, de 1 de abril de 1977, reguladora del derecho de Asociación Sindical.

CUARENTA AÑOS DE "VERTICALISMO".—Pocas semanas después de iniciarse la guerra civil, el 13 de septiembre de 1936, la Junta de Defensa que funcionaba, en Burgos, como gobierno de la zona "nacional", declaró fuera de la ley a "cuantas organizaciones han tomado parte en

la oposición hecha a las fuerzas que cooperan al Movimiento Nacional".

Un año después, como consecuencia del decreto de unificación política, dictado por Franco, fueron disueltos también los sindicatos derechistas, los católicos y los falangistas, y se divulgaron las normas de la nueva organización sindical. Mas tarde, por la ley de 30 de enero de 1938, se creó, con sede en Santander, el Ministerio de Organización y Acción Sindical. Y el 21 de abril del mismo año se aprobó un decreto por el que se prohibía "la. constitución de nuevos sindicatos o asociaciones cuya finalidad sea la defensa de intereses profesionales o de clase".

El 26 de enero de 1940, unos meses después de terminada militarmente la guerra civil, fue dictada la ley de Unidad Sindical, y el 6 de diciembre siguiente la ley de Bases de la Organización Sindical, que regularon la actividad sindical legal hasta, la. promulgación de la ley 2, del 17 de febrero de 1&71, más conocida como ley Sindical, que ha estado vigente hasta ahora.

EL SINDICALISMO CLANDESTINO.—Tanto la UGT como la CNT (las dos grandes organizaciones hist-ricas) estuvieron en la primera línea de los vencidos en la guerra civil y sus militantes hubieron de escoger el camino del exilio ó tuvieron que sufrir las consecuencias de la represión de los vencedores.

Personalidades como Julián Besteiro (muchos años presidente de la UGT) o como Juan Peiró (figura eminente de la autogestión cene-tista), junto con millares y millares de militantes, fueron encarcelados largos años, "paseados" o juzgados sumarisimamente y fusilados.

A pesar de esta represión, aún no suficientemente divulgada para conocimiento general, tanto la CNT como la UGT trataron, sistemáticamente, tenazmente, de reconstruir sus filas en la clandestinidad, merced, al esfuerzo heroico de sus militantes, pero sólo sirvió para seguir llenando las cárceles.

Con el tiempo, se fueron incorporando a la lucha sindical clandestina otras organizaciones o alianzas. Unas, integradas por mujeres y hombrea de procedencia cristiana: Federación Solidaria de Trabajadores, Acción Sindical de Trabajadores, Unión Sindical Obrera. Otras, como la Unió» de Trabajadores Sindicalista», por hombre» de diversa» procedencias: falangistas, socia-listas, pestañistas, cristianos, etc.

De entre las alianzas hay que recordar la ASO (Alianza Sindical Obrera), promovida por hombres como Cipriano Damia-no, que englobó a militantes de USO, UGT y, sobre todo, de CNT. También el Frente Sindical Democrático, que en Madrid coordinó a USO, UTS, FST, UGT y que contó con la colaboración de militantes de CNT.

También a Comisionen Obreras que, desde 1965-1966, coordinó, en Madrid, a hombres de AST posteriormente transformada en el partido maoísta ORT), de UTS, del PCE, socialista.» vinculados a Tierno Galvan, y algunos falangista* hoy en la linea de la "auténtica".

Fueron estos pocos miles de hombre» los que afrontando los riesgos de tortura y de cárcel mantuvieron la vanguardia de la reivindicación obrera, los que encabezaron las huelgas, los que trataron de aprovechar todas las posibilidades de la ilegalidad sindical y las pocas que ge ofrecían para, la acción legal.

Y muchos de ellos han pasado largos años de su vida en prisión, sólo por haber defendido los derechos que ahora se empiezan a reconocer a los trabajadores.

EL CAMBIO POLÍTICO Y EL CAMBIO SINDICAL.- Desde la iniciación del reinado de Juan Carlos se han sucedido los cambios políticos, y como consecuencia de ellos, los cambios en las estructuras sindicales. Con fecha 8 de octubre del año pasado, firmó un real decreto-ley sobre creación, organización y funciones de la AISS (Administración Institucional de Servicios Socio-Profesionales), adscrit a a la Presidencia del Gobierno, de la que pasaron a depender todos los funcionarios sindicales, a la que se atribuyó el patrimonio de la Organización Sindical y los ingresos por cuota sindical, para seguir sosteniendo todos los servicios y actividades de la OSE (Organización Sindical Española).

Desde entonces, todos los antiguos locales sindicales han Detectado letreros indicando su pertenencia a esta AISS de la Presidencia del Gobierno. Ahora, con la publicación, el 2 de junio actual, del real decreto-ley 31, sobre extinción de la sindicación obligatoria, reforma de estructuras sindicales y reconversión del organismo autónomo AISS, se decidió también la transferencia al Estado de las "unidades y servicios" de ella dependientes y que, concluido el periodo de la citada transferencia, la AISS quedará extinguida.

Paralelamente, con fecha 1 de abril de 1977 fue promulgada por las Cortes la ley 19, reguladora del derecho de Asociación Sindical, por la que las organizaciones sindícales clandestinas podían legalizarse y al tiempo, constituirse otras nuevas.

En su artículo primero, dice: "Los trabajadores y empresarios podrán constituir, en cada rama de actividad, a escala territorial o nacional, las asociaciones profesiónales que estimen convenientes para la defensa de sus intereses respectivos". Desde entonces, se han legalizado más de mil sindicatos y asociaciones patronales, y se calcula que al final del proceso se podrá superar la cifra de dos mil entidades registradas al amparo de esta disposición.

De entre las organizaciones sindicales legalizadas a nivel nacional se encuentran la UGT (Unión General de Trabajadores), vinculada al PSOE; la CNT ( Confederación Nacional del Trabajo), de ideología anarcosindicalista; la. Unión Sindical Obrera (USO), de ideología socialista-marxista; las Comísiones Obreras (CC. OO.), de marcada influencia comunista carrillista; la Confederación de Sindicatos Unitarios de Trabajadores (CSUT), de influencia del maoista Partido del Trabajo; la Confederación de Trabajadores Independientes (GTl), de carácter Independiente, humanista y au-togestionario; el Sindicato Unitario (STJ). promovido por militantes del partido maoíata ORT; la Central Obrera Nacional Sindicalista (CONS), vinculada a la Falange "auténtica";la Solidaridad de Trabajadores Vascos y • la Solidaridad de Trabajadores Vascos Independientes; la Intersindical .Nacional Gallega; la Solidaritat d´Obrers de Catalunya y el Sindicato Obrero Canario.

Asimismo, dirigentes vinculados al pasado sindical verticalista y a otros organismos han estado propiciando una serie de organizaciones, entre las que se cuentan algunas que no han solicitado aún su legalización, aunque sí otras, tales como la Confederación General de Trabajadores Independientes (CGT), la Confederación de Sindica tos Independientes y la Federación de Sindicatos Independíentes de Trabajadores del Metal, etc. También está preparando su legalización la CDT (ex CSO), que fue la primera de las que fueron promovidas por hombres vinculados al pasado sindical.

¿QUE PASABA AHOrA?—Con la desaparición de la obligatoriedad de sindicación, a partir del 1 de julio (viernes próximo), y el progresivo desmantelamiento final de la AISS, se produce un enorme vacío, que aspiran a llenar las organizaciones sindicales legalizadas.

Sin embargo, hasta el momento, las cifras de afiliación no llegan al 10 por 100 de los trabajadores asalariados y autónomos y puede que tampoco superen el nivel del 5 por 100. El ritmo de afiliación no responde a las previsiones de las sindicales.

Comisiones Obreras, por ejemplo, había previsto que conseguiría afiliar a 60.000 trabajadores para finales del pasado año, pero esta ci£ra—según declaraciones propias—se ha conseguido hace sólo unas semanas. Mientras tanto, se ha desencadenado una especie de guerra de cifras en las que, como ha dicho la CNT, se está, dando un engordamiento propagandístico.

Para llenar el enorme vacío que van a dejar los casi quinientos mil representantes elegido» por los trabajadores en el marco de la -Organización Sindical, tanto las organizaciones obreras como el ministro de Relaciones Sindicales están desarrollando algunos proyectos que parecen coincidir en una nueva entidad que se denominará comité de empresa, consejo de fábrica, etc.

Por parte de las sindicales legalizadas, sobre todo en las grandes empresas, se han promovido elecciones de delegados para Integrar el comité de empresa, elegido por todos los trabajadores. Por parte del ministro y de sus servicios técnicos, ha sido preparado un documento sobre la acción sindical, que fue sometido al conocimiento previo de las centrales legalizadas y de las que se solicitó opiniones y comentarios.

Este proyecto prevé la creación de unos comités, elegidos por la asamblea de todos los trabajadores, al igual que hasta ahora los jurados de empresa, y que, como a los jurados, les correspondería la representación unitaria de todos los trabajadores de cada centro laboral y las funciones sindicales de todo tipo, quedando relegados los sindicatos a una función de carácter presindical.

Las diferencias entre unos y otros proyectos están en el carácter obligatorio de! proyecto ministerial frente de la voluntariedad patrocinada por las organizaciones; en la marginación de los sindicatos del protagonismo sindical en el proyecto oficial y en la reserva de dicho protagonismo a las organizaciones en los propósitos de las sindicales.

En el informe presentado al ministro por la Confederación de Trabajadores Independíentes se denuncia el intento, que parece" deducirse del proyecto oficial, de mantener un unitarismo verticalista en la empresa, tras supresión a nivel general, y sin el respaldo orgánico de una estructura sindical unitaria democrática, lo que será, un factor de evidente debilitación para los trabajadores.

En los medios sindicales se cree que será inmediata la publicación de las normas de actuación y de representación sindical en las empresas. Y que las elecciones para los comités de empresa podrían celebrarse después del verano, fin todo el territorio del Estado-español.

Ceferino MAESTU

 

< Volver