Conclusiones de los Consejos del Movimiento de Cataluña     
 
 Informaciones.    15/06/1974.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 30. 

CONCLUSIONES DE LOS CONSEJOS DEL MOVIMIENTO DE CATALUÑA

En el transcurso de la asamblea general de los Consejos Locales, celebrada en el Palacio de Congresos y

Exposiciones de Montjuich, a la que han asistido el presidente del Gobierno y el ministro secretario

general del Movimiento, entre otras personalidades, se ha acordado una serie de conclusiones, entre las

que, en síntesis, figuran las siguientes:

1 PRESENCIA DEL MOVIMIENTO EN LA VIDA POLÍTICA

El Movimiento Nacional, comunión de todos los españoles en los ideales que dieron vida al Estado

nacido el 18 de julio, tiene como misión, atribuida por las Leyes Fundamentales del Reino, informar el

orden político y, para el mejor servicio a la patria, promover la vida pública en régimen de ordenada

concurrencia de criterios.

Para el cumplimiento de estas altas misiones se hace preciso adecuar las instituciones organizativas y la

movilización de la base del Movimiento Nacional de cara al futuro de España.

Por ello los Consejos Provinciales y Locales de Cataluña acuerdan las siguientes conclusiones:

1. El Movimiento debe informar la política española en una doble vertiente. De una parte,

mediante una intensificación de la labor de creación y difusión doctrinal, de otra, potenciando la acción

política de cuantos participen en él.

Para alcanzar este objetivo hay que lograr el fortalecimiento de sus estructuras, tanto a nivel nacional

como provincial y local, tanto en sus órganos representativos como de gestión. Se impone, además, crear

nuevas formas de agrupamiento que potencien las estructuras de la organización del Movimiento,

reafirmando su coherencia y la firmeza, claridad y lealtad en sus vínculos personales de base y en sus

orientaciones.

2. El Movimiento constituye la comunidad política de los españoles. No exije más fidelidad que la

debida a los Principios del mismo, que son la base fundamental del Estado. Esta exigencia permite que

en sus tareas participen todos los españoles que se hallen en el pleno ejercicio de sus derechos civiles

y políticos, siendo compatible esta participación con cualquier posición individual que no se

encuentre fuera de la ley.

Ello hace que se estime indispensable el desarrollo del régimen jurídico de las asociaciones de acción

política y opinión pública, en el Movimiento, que permita el normal funcionamiento del contraste de

pareceres y de la concurrencia de criterios mediante la formulación de medidas y programas y la crítica a

las soluciones concretas del Gobierno.

Asimismo se considera preciso completar la regulación de las asociaciones del Movimiento que por sus

fines familiares, profesionales, cultura1es, doctrinales y de vínculos históricos deben constituir un

específico conjunto asociativo que obra el Movimiento a cuantos españoles quieran participar desde él en

las tareas nacionales.

3. Esta revitalización que postulamos requiere una clara decisión del Gobierno.

4. Entendemos que la misión de informar el orden político y de promover la vida pública en

régimen de ordenada concurrencia de criterios que corresponde al Movimiento ha de ser reforzada y

potenciada desde una acción del Gobierno eficaz y coordinada.

2 DESARROLLO POLÍTICO Y CONSTITUCIONAL

El desarrollo político enunciado en el discurso del 12 de febrero traduce las aspiraciones del Movimiento

nacional.

Es preciso que en este desarrollo político se determine con exactitud el lugar que le corresponde al

Movimiento concretando en competencia y atribuciones de sus órganos nacionales, provinciales y locales,

representativos y de gestión, las altas misiones que las Leyes Fundamentales le confieren.

Por ello, los Consejos Provinciales y Locales de Cataluña:

1. Proclamamos que la piedra angular del desarrollo político y constitucional es la

Monarquía instaurada por el Caudillo de España y Jefe nacional a la que los hombres del

Movimiento sirven con absoluta lealtad y fidelidad. La consolidación doctrinal de la

Monarquía, que es garantía de la sucesión y de las continuidades del Régimen establecido el

18 de julio en la persona del Príncipe de España es tarea que reclama, como honor, el Movimiento

Nacional.

2. Estimamos necesaria la clarificación en las instancias participativas a través de la

promulgación de una legislación electoral adecuada y coherente que evite el desconocimiento de los

cauces y modos electorales y ofrezca a todos los españoles igualdad de oportunidades para participar

en las funciones públicas.

3 ADECUACIÓN DE LAS ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS DEL MOVIMIENTO A LA

EXIGENCIA DE LA SOCEIDAD

El Movimiento ha de contar con la organización precisa y exacta que demanda el mas rico y complejo

entramado social que aparece en nuestra sociedad actual en pleno desarrollo y pujante vitalidad. Por ello:

1. La organización del Movimiento debe orientarse a una estructura participativa y funcional.

2. En esta nueva estructura debe mantenerse y potenciarse la fidelidad a la doctrina esencial

de1 Movimiento.

3. La nueva, conciencia de participación exige que en nuestros pueblos y ciudades se creen centros

de convivencia abiertos a todos los españoles. En los centros que se establezcan en Cataluña debe

conservarse y acrecentarse con especial atención y cuidado el patrimonio cultural de nuestra región, que

constituye timbre de honor y fuente de inspiración del espíritu nacional.

4 CONSEJOS LOCALES Y PROVINCIALES

Los Consejos Locales y Provinciales deben constituir la conciencia política y popular del municipio y la

provincia, respectivamente.

5 EL MOVIMIENTO Y LA JUSTICIA SOCIAL

La idea de participación encarna las exigencias de la justicia social, que han sido, son y seguirán siendo

banderas esenciales del Movimiento. La participación no debe predicarse solamente respecto al orden

político, sino que debe abarcar a todos los sectores de la vida nacional y a todos los niveles; en lo cultural,

en lo social, en lo económico, etc. Por ello estimamos que la participación debe llevarse a cabo en la

empresa, en la esfera económica, en lo social, en la educación y la cultura.

6 MOVIMIENTO Y SINDICALISMO

La Organización Sindical española nació en el seno del Movimiento Nacional, y de él recibe sus

principios doctrinales. Por otra parte, considerado el Sindicato como cauce representativo de la

democracia orgánica por nuestras Leyes Fundamentales, es preciso señalar la importancia capital de una

ordenación eficaz y auténtica de nuestro sistema sindical.

Por ello acordamos que es necesario:

1. Mantener con toda firmeza los postulados esenciales de nuestro sindicalismo, cristalizados en los

principios de unidad y representatividad.

2. El constante perfeccionamiento de sus cauces representativos debe ser objeto primordial de la

Organización Sindical.

7 EL MOVIMIENTO, ANTE LA SUBVERSIÓN IDEOLÓGICA

El Movimiento apoya decidida y radicalmente la acción del Gobierno contra la subversión, tal como fue

delineada y propuesta al país en la solemne declaración programática ante las Cortes del 12 de febrero, y

en consecuencia reclama la acción necesaria para lograr que:

1. Ningún intento subversivo, sea cual sea su matiz ideológico, quede sin su justa sanción.

2. Se agilicen y potencien los medios de difusión del Movimiento Nacional que han de constituir la

vanguardia ideológica frente a la subversión.

3. Que las principales preocupaciones del Estado y del Movimiento se inscriban en el horizonte de

una política de juventud resueltamente imaginativa desde la que se invoque la incorporación de los

nuevos españoles al que hacer común, aceptando su voluntad renovadora y crítica desde la lealtad

presencial a España y a los Principios del Movimiento Nacional.

8 LA REGIÓN, COMO FACTOR DE INTEGRACIÓN DE LA UNIDAD NACIONAL

Al afirmar el valor integrador de la región y de la comarca en la comunidad nacional, el Movimiento

Nacional reclama como exigencia de nuestro tiempo y de la propia realidad de España:

1. La potenciación de las comunidades regionales y comarcales, cuyo papel en el desarrollo

económico y social del país no puede desconocerse.

2. La personalidad cultural de las diferentes regiones y comarcas españolas debe ser protegida y

alentada por el Estado.

15 de junio de 1974

 

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