Cortes. Se aprobó sin discusión en la Comisión de Asuntos Exteriores. 
 Homologación internacional del sindicalismo español     
 
 Informaciones.    30/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

SE APROBÓ SIN DISCUSIÓN EN LA COMISIÓN DE ASUNTOS EXTERIORES

Homologación internacional del sindicalismo español

MADRID, 30 (INFORMACIONES).

LOS convenio» 87 y 98 de la O. I. T., referente» a la aplicación de los principios del derecho de sindicación y de negociación colectiva, fueron ayer aceptados por la Comisión de Asuntos Exteriores de las Cortes.

Esta aprobación era necesaria para, la homologación del sindicalismo español en el marco internacional. En el orden del día de la sesión figuraba sin excesivo detalle este apartado. Durante la sesión se aprobaron también, Igualmente sin debate y sin votos en contra, el convenio relativo a la libertad sindical y a la protección del derecho de sindicación, la convención sobre el reconocimiento y ejecución de las sentencias arbitrales extranjeras y el proyecto de enmienda del convenio constitutivo del Banco Interamericano de Desarrollo.

Como en otras ocasiones, la sesión de la Comisión de Asuntos Exteriores sirvió para que varios procuradores formularan un rosario de peticiones relacionadas o no con loe problemas exteriores.

Las intervenciones pueden ser resumidas asi:

Señor Fernández Palacios: felicitó a la Policía por el descubrimiento de los presuntos autores de la matanza de Atocha, y también al Gobierno por la concesión de la amnistía. Simultáneamente pidió de Amnesty International las gestiones precisas para la puesta en libertad de Rudolf Hess. Solicitó igualmente la condena del líder separatista canario, señor Cubillo, y regresó al turno de felicitaciones a propósito de la reanudación de relaciones entre España y Méjico, asi como a propósito del último viaje de los Reyes.

Señor Muñoz Carreson: Expresó su congratulación por la actitud diplomática ante Guinea Ecuatorial y su preocupación por la situación de Canarias en relación con determinados préstamos a países de aquella zona geográfica. Pidió que antes de convenir con países interesados en el tema canario, se midieran muy bien las consecuencias.

Señor Mateu de Ros: Dijo que en el «transcurso de la desaparecida dictadura», cuando la trascendencia de una cuestión lo requería, se recababa la presencia en la Comisión del ministro de Asuntos Exteriores. Pidió que «en la antedemocracia actual» se solicite del titular de Asuntos Exteriores que informe sobre el Concordato con la Santa Sede.

Señor Escudero Rueda: Se adhirió a algunas de las manifestaciones del señor Fernández Palacios y solicitó del presidente de la Comisión, señor Fueyo Alvarez, que trasladase al de las Cortes la inquietud por la «lenta velocidad» de las excarcelaciones de personas amnistiadas. Indicó que el presidente Suárez habia prometido al líder nacionalista vasco señor Jáuregui la puesta en libertad de todos los presos políticos para el primer domingo de abril.

Expresó su temor de que esta previsión no se cumpla y, con ello, se produzca una nueva frustración en el País Vasco. Puso de relieve que anoche existia todavía confusión sobra si los presos han de pedir el indulto o no. Dijo que el ministro de Justicia le había respondido en el sentido de que la jurisdicción militar exige ese trámite, extremo que desconocían los presos y sus abogados.

Terminó el señor Escudero rogando al presidente de la Comisión que comunicase al de las Cortes su inquietud. Y en relación con las palabras del señor Mateu de Ros, comentó que no estamos todavía en la democracia, pero hay que «fabricarla». «Esperamos —concluyó— que sea todo lo flamante que yo deseo.»

Señor Llera: Solicitó que por parte del ministro de Asuntos Exteriores se informe claramente sobre el problema de ingreso de España en el Mercado Común.

«Se prometió —dijo— que cuando España cambiara de Régimen podría incorporarse a la Comunidad Europea. Hasta ahora no ha ocurrido. Entraremos cuando en vez de ser un país competidor, seamos un país consumidor.»

El presidente de la Comisión, señor Fueyo Alvarez, agradeció las intervenciones de los procuradores y anunció que comunicaría todas las preocupaciones expuestas al presidente de las Cortes, cosa que hizo acompañado por el secretario, don Fernando Bau Carpí.

30 de marzo de 1977

 

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