Declaraciones de Melitino García Carrero, secretario general de la Organización Sindical. 
 Las asociaciones sindicales coexistirán con la O.S.     
 
 Pueblo.    11/04/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Las asociaciones sindicales coexistirán con la 0. S.

Los comités ejecutivos de los Consejos Nacionales de Trabajadores y Empresarios han cumplido el trámite de audiencia de las normas de desarrollo de la ley que regula el derecho de asociación sindical, cuyo anteproyecto de decreto será sometido al Consejo de Ministros de la próxima semana.

Para el 20 de abril podría estar publicado el decreto y abierta la oficina para que las asociaciones profesionales que lo deseen comiencen a depositar sus estatutos. A partir de entonces comenzaría a contar el plazo de veinte días para que las asociaciones adquiriesen personalidad jurídica y plena capacidad de obrar. Concluiría así la primera fase de la reforma sindical, cuya etapa definitiva no podrá abordarse hasta que las nuevas Cortes tracen la futura reforma constitucional.

—¿Qué pasará, entre tanto, con las estructuras residuales de la Organización Sindical?

—La entrada en vigor de la libertad de asociación sindicalismo no supone de modo automático la disolución de las estructuras representativas de la O.S.E. (trescientos mil representantes sindicales de empresa, ciento cuarenta mil entidades sindicales a nivel local, uniones, consejos, etc.) que continúan subsistiendo; ni tampoco deroga las disposiciones de la ley Sindical que regulan la sindicación.

que es la base de dichas estructuras.

Pero es evidente —añade el señor García Carrero— que el proceso de desarrollo de las nuevas asociaciones sindicales conduce, inexorablemente, a una etapa fina) de su exclusiva presencia en el sindicalismo organizado. Ahora bien, el insuficiente desarrollo de las nuevas organizaciones voluntarias aconseja la conveniencia de una etapa breve de coexistencia con las institucionales, coexistencia que debe esclarecerse, aunque de hecho viene produciéndose ya.

Ni los Consejos de Empresarios y Trabajadores ni los colegios profesionales sindicales, o cualquiera otra de las estructuras representativas a las que usted alude, pueden subsistir en su configuración actual, pero el «cómo y el cuándo» de la reconversión o disolución es lo que hay que analizar y resolver a partir de este momento, proceso en el que corresponderá un papel protagonista decisivo a las nuevas organizaciones.

En cuanto a las funciones de composición de los sindicatos, siguen siendo válidas, y las de representación que venían asumiendo las organizaciones profesionales de clase, subsistirán, transitoriamente, en concurrencia con las nuevas organizadores, bajo modalidades que ven-

drán determinadas por la extensión y potencialidad de estas últimas y por los acuerdos entre los propios interesados.

—¿Qué pasa con el Congreso Sindical y los Tribunales de Amparo?

—Respecto al Congreso Sindical, es absolutamente imprevisible que, al menos en su estructura actual, subsista "en el futuro. Aunque formalmente continúe vigente, resulta hoy de dudosa virtualidad operativa, habida cuenta que responde a unos condicionamientos y a una filosofía política sustancialmente distintos de la nueva legalidad.

Los Tribunales Sindicales de Amparo han tenido carácter predominantemente arbitral, pero en la práctica sus competencias han sido limitadas y se han resentido de una excesiva burocratización.

Podría ser un preceden. te interesante a desarrollar en el futuro, con funciones típicas de composición y arbitraje, predominantemente voluntario, tanto en los conflictos internos entre organizaciones obreras o patronales, como en Sos conflictos interclase. Y serán tanto más necesarios si desaparecen, como es de prever, los actuales sindicatos de base constitucional, las juntas de conciliación sindical y organismos análogos,

—¿Cuándo cesan los cargos electivos sindicales de la -O. S. E.?

—Todos tos actuales cargos electivos sindicales concluyen su mandato representativo en mil novecientos setenta y nueve. Pero ese mandato podría estar también afectado por la mencionada transformación de las estructuras que representan. De hecho, hay un apreciable número de afiliados a organizaciones sindicales, hasta ahora ilegales, que forman parte de los órganos de gobierno de las entidades de la O. S. E. De momento, no pueden fijarse etapas ni calendarios para la prevista exclusivización gradual de las organizaciones sindicales Ubres. Por señalar una mera hipótesis, a partir del próximo octubre, y antes de la próxima primavera, podrían existir las condiciones objetivas para una renovación de las estructuras representativas a nivel de empresa y la convocatoria de unas elecciones generales de base, para cubrir los cargos correspondientes, en las que podrían participar, en igualdad de oportunidades, las distintas corrientes organizadas.

—¿Pero los comités de empresa u otros órganos representativos que elijan las nuevas asociaciones, podrán participar en las negociaciones colectivas, conflictos o cualquier otra actuación en defensa de sus representados? ¿Quién defiende los intereses de los trabajadores no afiliados a las nuevas centrales?

—Estas cuestiones deben ser aclaradas antes de nuevas elecciones sindicales. Personalmente me inclino por órganos unitarios y democráticos en la empresa, que sean elegidos y representantes a todo el colectivo laboral, sin distinción de afiliados o no afiliados. Lo que puede ser compatible, sobre todo en empresas medias y grandes, con la existencia de secciones sindicales diferenciadas, vinculadas a distintas centrales.

Son los trabajadores no afiliados quienes deben resolver, en conciencia, si la defensa de sus derechos merece el testimonio de solidaridad que supone la afiliación a una asociación sin-

dical. En todo caso, hay que plantearse también, desde la perspectiva del interés social, si resulta conveniente o necesario crear o fomentar instituciones asistenciales (como la asesoría jurídica o económica, la formación profesional y cultural, la racionalización del ocio, etc.), puestos a disposición de los trabajadores indiscriminadamente, asi como de los pequeños empresarios.

A. I. S. S.

—La Administración Institucional de Servicios Socio-profesionales, ¿está ya funcionando?

—La A. I. S. S. asumió ¡os cometidos de los actuales servicios y actividades de fas entidades y organismos de la O. S. E. Es decir, !a totalidad de las actividades gestoras y servicios burocráticos que componen la Administración sindical, sus treinta y cuatro mil funcionarios y personal contratado, su patrimonio y los recursos procedentes de la antigua «cuota sindical, que han quedado incorporados a la

A. I. S. S., si bien afectos a los mismos fines a los que servían anteriormente, a los que se añade la prestación de servicios sociales a las nuevas asociaciones profesionales. Como usted sabe, la cuota tiene ahora carácter de «exacción parafiscal». Su manteniimiento, revisión o extinción está supeditado a lo que se decida en un próximo futuro sobre los servicias asistenciales que sufragan, servicios que hoy están a disposición de la totalidad de los trabajadores o empresarios, sin diferenciaciones por razón de afiliación u otras características. Serán ellos quienes definan los criterios en función de los cuales deban ser definitivamente remodelados esos servicios.

El ministro de Relaciones Sindicales preside el Consejo de Administración de la A. I. S. S., constituido provisionalmente con los componentes del Comité Ejecutivo Sindical. Nada impide, en el terreno legal que en este órgano de gobierno de la A, I. S. S., que es un consejo de administración, puedan participar las nuevas asociaciones profesionales, una vez que se desarrollen las normas sobre su composición, en la que deban entrar, por terceras partes, representantes de las organizaciones profesionales de los trabajadores, de las organizaciones profesionales de los empresarios y vocales designados por el ministro.

El consejo de la A. I. S. S. ya aprobó el presupuesto de este año, cuyos recursos se destinan a la cobertura de las necesidades que venían atendiendo el presupuesto general de la Organización Sindical Española.

CONSEJO DE ECONOMÍA NACIONAL

—Si se aprueba el proyecto de ley que regula el Consejo de Economía Nacional, ¿se integrarían en él las asociaciones sindicales de la Organización Sindical Española y las nuevas de carácter voluntario?

—Efectivamente, durante el periodo de concurrencia de las viejas y las nuevas estructuras sindicales, las organizaciones que surjan de la libertad tienen legitimidad representativa de participación en la C. E. N., que es un organismo de consulta y colaboración, como prevé el artículo seis de la nueva ley de Asociación Sindical. Pero yo tengo algunas dudas respecto a que la puesta en marcha de la base representativa del C. E. N. se realice antes de que concluya ese periodo transitorio de concurrencia entre las actúales y las emergentes estructuras sindicales.

—Si la nueva ley es sólo el marco para la reforma sindical, ¿cuáles podrían ser las líneas de la reforma definitiva?

—Es prematuro todavía precisar las líneas orientadoras de las fases concretas de las reformas sindicales a realizar. Por ahora sólo puede afirmarse que el final conduce al protagonismo exclusivo del sindicalismo nacido de la libertad. Creo que la formación de criterios sobre las estructuras representativas y la acción sindical en la empresa, las garantías sociales y asistenciales englobados en la A. I. S. S., los problemas de representación sindical, la aplicación o perfeccionamiento de las normas recientemente dictadas sobre convenios y conflictos, etcétera, son otros tantos capítulos de la reforma que deben ser abordados y resueltos, y en los que cabe el poder de facultad (que es necesidad en muchos casos) de dictar las normas legales necesarias, pero que resulta sumamente deseable que se dicten, previo acuerdo, o en todo caso audiencia amplia de todas las fuerzas sindicales.

A los empresarios y trabajadores les interesa esclarecer si las exigencias colectivas y de clase quedan cubiertas con las organizaciones voluntarias, que previsiblemente serán minoritarias, o, por el contrario, sin mengua de la autonomía de aquéllas, les conviene propiciar y mantener unas estructuras organizativas para fines asistenciales de interés común, administradas por ellas, mismas y con participación de las citadas organizaciones, pero con auténtica vocación comunitaria, superadora de las diferencias ideológicas.

Declaraciones

de Melitino García Cañero, secretario general de la Organización Sindica!

COMITÉS DE EMPRESA Y SECCIONES SINDICALES

La agencia Logos ha mantenido una larga entrevista con el secretario general de la Organización Sindical, Melitino García Carrero, quien expone en el texto que a continuación publicamos las grandes líneas de lo que ha de ser la obligada coexistencia en el futuro inmediato de las viejas y las nuevas estructuras sindicales.

La estructura de la Organización Sindical continuará vigente

A partir de octubre podrán convocarse elecciones sindicales

 

< Volver