Autor: Callejas, Juan José. 
 Debate en las Cortes sobre la libertad sindical. 
 Tras 25 intervenciones, ayer no se llegó a ninguna votación     
 
 Pueblo.    14/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

TRAS 25 INTERVENCIONES, AYER NO SE LLEGO A NINGUNA VOTACIÓN

Debate en las Cortes sobre la libertad sindical

Fernando Suárez afirmó que la regulación de la libertad debería aplazarse para la próxima legislatura

Coincidencia general; que trabajadores y empresarios decidan su futuro asociativo

MADRID. (PUEBLO, por Juan José CALLEJAS.)—La duda sobre el futuro del proyecto de ley del Derecho de Asociación Sindical se cernió ayer, alarmantemente, entre los miembros de la Comisión de Leyes Fundamentales después de la intervención del procurador don Fernando Suárez González.

El ex vicepresidente del Gobierno y catedrático de Derecho del Trabajo pidió la palabra para explicar su abstención en la votación. Su explicación fue como auténtica carga en la línea de flotación del proyecto de ley.

«Es absolutamente imposi- estamos convencidos que no ble —vino a decir Fernando van a servir.»

Suárez— compaginar la libertad de organización sindical en la base con el artículo 13 del Fuero del Trabajo. Con esta base —añadió— no hay manera de regular un Sindicalismo democrático.»

Puso después en duda el que las actuales Cortes —a punto de desaparecer— estuviesen legitimadas para llevar a cabo la reforma. A su juicio, sería mucho más conveniente que fueran las próximas Cortes —Congreso y Senado—, elegidas por sufragio universal, las que llevaran a cabo esa tarea. En el contexto de la ley hay numerosos problemas que están sin resolver, porque ¿qué ocurrirá con los actuales Sindicatos y sus presidentes?, ¿qué pasará con la misma figura del ministro de Relaciones Sindicales?

Manifestó después que no solamente quedan sin resolver los problemas, sino que no se dan criterios en el proyecto da ley para resolverlos. El Gobierno —afirmó— debía haber resuelto esta fase transitoria de la reforma sindical a través de un decreto-ley.»

«Lo único que podemos hacer —concluyó Fernando Suárez— es declarar pura y simplemente la libertad sindical y dejar que sean los propios trabajadores y los empresarios los que decidan y organicen cómo quieren que sea esa libertad. La libertad sindical va a ser un hecho indudable, lo programen o no estas Cortes.

No se puede conjugar un Sindicalismo democrático con unas instituciones que todos

Antes de la intervención de Fernando Suárez el debate se había centrado en torno a la enmienda presentada ayer por el señor Castro Villalba, que intenta paliar, en la medida de lo posible, la obligatoriedad de la asociación por «cada rama de actividad». La tesis defendida por Castro Villalba, Sancho Rof, Iglesias Selgas, Noel Zapico, etc., es que se entienda por «rama de actividad» el sector económico, la profesión o cualquier otro concepto análogo que los trabajadores o empresarios determinen libremente... Varios procuradores, entre ellos Madrid del Cacho, representante de los empresarios sindicales de la Madera y Corcho, que se definió a sí mismo como «de izquierdas en lo social, de centro en lo religioso y de derechas en cuestiones de orden público», se opusieron tajantemente a esta enmienda, considerando que anulaba lo aprobado en el frontispicio de la ley.

HABLA EL SEÑOR MARTIN SANZ

Se produjo después una larga y emocionada intervención de Dionisio Martín Sanz, que, después de afirmar tajantemente que «este Gobierno está intentando por todos los medios dar un real mazazo al sistema que teníamos», utilizó una pizarra para demostrar a la comisión los impresionantes beneficios de toda índole que el sindicalismo, a pesar de los recelos del Estado y de la Administración, ha proporcionado al pueblo español.

Según Martin Sanz, quien anunció que se disponía a celebrar un funeral por el sindicalismo, no importa nada que se desmonten las instituciones, ya que la doctrina (nacional-sindicalista) es indeformable.

López Bravo tuvo que advertir al procurador que se ciñera al tema...

PROBLEMAS INELUDIBLES

Se produjeron después varias intervenciones, siempre en torno a la propuesta de Castro Villalba.

Inopinadamente tuvo lugar la intervención de Suárez González, que conmocionó a la comisión e hizo derivar el debate por derroteros constitucionales.

El tema fue centrado nuevamente por Carlos Iglesias Selgas, quien manifestó que respetaba la postura del señor Suárez, que estaba avalada por su consecuencia y por la perspicacia política de que, en su momento, había dado pruebas. Lo que ocurre —añadió— es que tenemos unos problemas que no podemos eludir; fundamentalmente, existe una realidad social constituida por todo un conjunto de asociaciones espontánas que se han hecho acreedoras a que no se retrase por más tiempo el reconocimiento, con toda libertad, del derecho de asociación profesional.

En razón a ello, manifestó que prestaba su conformidad a la versión ofrecida por la Ponencia, y, de manera particular, en lo que suponía una interpretación auténtica del concepto de rama de actividad, que no debe constituir un límite a la libertad sindical.

Un grupo de procuradores sindicales trabajadores insistieron en sus intervenciones en que será la calle y los trabajadores los que decidirán cómo serán los Sindicatos, y que todo lo que aquí se está haciendo, dentro de muy poco, no servirá absolutamente para nada.

DEVOLVER LA LIBERTAD A LOS TRABAJADORES

Noel Zapico volvió a insistir en la enmienda presentada por Castro Villalba, ya que, a su juicio, suponía devolver a los trabajadores la libertad de asociación que la propia comisión les había arrebatado, al incluir en el texto el concepto de «rama de actividad».

Aún se produjeron otras varias intervenciones —en total, 25 a lo largo de la tarde— sin que llegara a someterse a votación el texto ofrecido por la ponencia al comenzar la sesión.

Este texto —además de la enmienda ya citada del señor Castro y que figuraría como párrafo dos— dice así:

3) Las asociaciones mencionadas en el apartado anterior establecerán sus propios estatutos, se gobernarán con plena autonomía y gozarán de protección legal para garantizar su independa respecto de la Administración publica asi como contra todo acto de injerencia de una respecto de las otras.

4) Las normas estatutarias contendrán al menos, la denominación de la asociación; ámbito territorial; órganos de representación, gobierno y administración, recursos económicos y sistema de admisión de miembros, y regularán su funcionamiento de acuerdo con principios democráticos.

NO SE VOTO

A pesar del deseo de muchos procuradores, la Presidencia no sometió a votación los textos de la ponencia, ya que la misma no llegó a fijar su postura definitiva. Son prácticamente dos sesiones las que la comisión ha consumido para debatir estos párrafos, y las cosas han avanzado poco desde que comenzó la discusión.

 

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