Autor: Casassas, Xavier (Secretario general de SOC). 
   Coordinación sindical     
 
 Diario 16.    19/01/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Miércoles 19-enero 77/DIARIO16

Coordinación sindical

Xavier Casassas Miralles

(Secretaria general da Solidaritat d´obrers de Catalunya)

Acábamos de leer, no con demasiada sorpresa, que la COS se ha incorporado nuevamente a la reunión de "los nueve". Recordamos aún los motivos que por parte de los componentes de la COS se argumentaron para, después de la primera reunión, no continuar asistiendo a las reuniones de "la comisión negociadora", motivos con los que coincidíamos y que, por no haber cambiado ni las circunstancias políticas, ni los planteamientos de las "partes" que deben "negociar": Gobierno Suárez y oposición (mejor dicho, parte de la oposición), lógicamente continúan existiendo.

¿Qué ha variado, pues? Sin lugar a dudas, el análisis de los dirigentes centrales de UGT, USO y CC. 00. A no dudar, pronto seremos informados por dichas dirigentes, pues la explicación que el portavoz de los "nueve" —más el señor Carrillo— dio: "Ha estado aquí la COS, porque no se puede hablar de este problema (la libertad sindical) sin la presencia de los sindicatos, ni se puede hablar de los temas económicos sin la presencia sindical de la clase obrera", no acaba de satisfacer del todo.

Comprendemos que las organizaciones sindicales de ámbito estatal mejor dicho, de algunas, pues falta la

CNT) quieran estar presentes donde se puede conocer, aunque de forma relativa, el futuro político del Estado español, al lado de sus partidos afines; pero aun comprendiéndolo, no estamos de acuerdo por considerarlo un error.

Independencia sindicatos-partidos políticos

Es cierto que no podemos tratar de los derechos y libertades sindicales con abstracción de las libertades y derechos políticos y civiles, pero también es cierto —al menos para los que consideramos necesaria una real independencia de las organizaciones sindicales respecto a los partidos políticos— que cuanto se refiere al tema sindical debe ser discutido, elaborado y negociado por los propios trabajadores, a través de nuestros instrumentos específicos: los sindicatos.

El papel de los partidos políticos en sus negociaciones con el Gobierno Suárez debe referirse, exclusivamente —en lo que respecta a las cuestiones sindicales—, a exigir el reconocimiento constitucional de los derechos y libertados. No se necesita que las organizaciones sindicales elaboren ponencias que deban ser "discutidas posteriormente en la comisión de los nueve", como nos explicaba el señor Carrillo, basta que aquella comisión tenga presentes algunos documentos básicos: declaración universal de los derechos del hombre y su posterior desarrollo en los pactos internacionales relativos a los derechos civiles y políticos, económicos y sociales de las Naciones Unidas; Convención Europea de Defensa de los Derechos del Hombre y de las libertades fundamentales y los convenios de la Organización Internacional del Trabajo, números 87 y 98. Aquel reconocimiento constitucional de los derechos y libertades exige, en el caso actual del Gobierno del Estado español, la supresión del actual tinglado "sindical" oficial.

El COS no es la fórmula

En cuanto a las cuestiones derivadas de dicho reconocimiento: representatividad de las organizaciones sindicales, derechos sindicales en la empresa, negociación, diálogo, discusión y conflicto entre trabajadores y patronos, órganos de arbitraje, derecho de huelga..., devolución del patrimonio sindical a los trabajadores (con el establecimiento de fórmulas de gestión y de administración conjunta por las organizaciones sindicales, una vez devueltos a las organizaciones anteriores a 1936 los bienes de los que fueron expoliados). Debemos ser las organizaciones sindicales democráticas actuantes durante la dictadura, todas ellas, las que elaboremos la fórmula operativa para discutir, eficazmente, con el Gobierno, apoyados, lógicamente, por los partidos políticos democráticos, especialmente por los partidos obreros, no al revés. Y esta fórmula, a nuestro juicio, no puede ser la actual COS por cuanto, además de haber marginado las organizaciones sindicales de las nacionalidades ELA-STV, SOCY SOG, no ha sabido —no quiero creer que no haya querido— formular un planteamiento que permita la incorporación de la CNT.

Los momentos actuales si son suficientemente delicados —pueden ser decisivos— para que, rectificando posturas anteriores, lleguemos a la constitución de un frente sindical en el Estado español —una especie de comisión sindical de los seis— capaz de dialogar, negociar, discutir e incluso —por qué no— enfrentarse con el Gobierno, eficazmente, para conseguir el objetivo fundamental: la recuperación de las libertades y derechos sindicales fundamentales y su consiguiente formulación normativa; creemos que así nos lo exige la defensa de los intereses de nuestra clase.

La constitución de este frente sindical debe ser, pues, un objetivo prioritario a cuya consecución invitamos a las demás organizaciones sindicales democráticas.

 

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