Autor: Figueruelo, Antonio. 
   El sindicalismo debe ser independiente de los partidos     
 
 Pueblo.    03/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

"EL SINDICALISMO DEBE SER INDEPENDIENTE DE LOS PARTIDOS"

Declaraciones del delegado de la O. S. en Barcelona, a «La Vanguardia Española»

BARCELONA, (PUEBLO,

de nuestro corresponsal, Antonio FIGUERUELO.) - Las primeras declaraciones de cierto Interés en el nuevo año 1977 corresponden a Luis Fabián Márquez, delegado provincial de Sindicatos, que fue largamente entrevistado por «La Vanguardia Española» de ayer, domingo.

Se le preguntó, en primer término, por la compatibilidad entre las distintas centrales obreras hasta hoy ilegales y las estructuras vigentes «No es facil —contestó— hacer compatible un sindicalismo de militancia —el de las nuevas centrales— con un Sindicalismo de encuadramiento.»

A inicio de Fabián Márquez de todas formas, hay que intentarlo a través del pacto o la negociación, «Obrar de otra manera supondría crear un vacío, cuyas consecuencias pagaría, en primer instancia, la propia clase trabajadora No se puede sustituir una estructura obligatoria y única, dotada de innumerables servicios, por otra voluntaria y con ideología, sin que ocurra nada.» Señala que, no obstante, la actitud de las centrales sindicales es diferente, según hayan actuado posibilísticamente» en las estructuras hoy vigentes: los que se incorporaron de alguna forma se niegan a desmantelar la estructura actual, «ya que ello significaría negar a los trabajadores posiciones adquiridas durante estos ultimes años». Por otra parte, los trabajadores no cuestionan en exceso la existencia de los representantes sindicales actuales, sino que, al contrario, «les aterra la división obrera, las luchas intestinas los personalismos»

Respecto a la influencia de la política en tas estructuras sindicales, dijo: ««Aparentemente parece que vamos a traducir a corto plazo el espectro sindical francés o italiano, incluso con más multiplicidad de siglas...

Eso no es, sin embargo, lo que yo desearía. Los trabajadores, entiendo, desean un Sindicato autónomo, independiente, democrático, con variedad de opciones y alternativas.» Citó los resultados de una encuesta entre 2.000 representantes sindicales, que arroja el significativo dato de que más del 60 por 100 de los encuestados son partidarios de esta tesis. «Creo que el Sindicalismo —añadió— no debe ser apolítico en el sentido estricto. Lo ideal es que mantenga distintas opciones políticas, pero que las elaboren con absoluta independencia de las estructuras de poder de los diferentes partidos políticos.»

Describe el delegado de Sindicatos a continuación la gestión durante los últimos meses, en particular, el que iba a ser «otoño caliente», y que a su juicio, na transcurrido bajo temperatura «normal»: las medidas económicas de octubre obligaron a negociar un promedio de 35 convenios cada diez días, pero si se descartan siertas «huelgas desafortunadas», como la del metal de Sabadell, la de Motor Ibérica o la actual de Roca, "hemos de concluir que el nivel de conflictividad no ha sido elevado. Esto por lo que atañe al otoño, porque en el conjunto del año se ha alcanzado un total de 19.361.423 horas/hombre perdidas, es decir, siete veces más que el año anterior».

Finalmente, Luis Fabián Márquez opina sobre las distintas centrales sindicales que se disputan en estos momentos la simpatía de los trabajadores: «Algunas de ellas, como CC. OO., U. S. O. y la misma C. N. T., han concurrido « las elecciones y por ello se hallan presentes en» nuestras estructuras... Personalmente pienso que han acertado más quienes han participado que aquéllos que han esperado tranquilamente una ruptura que no se ha producido.»

 

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