Autor: Ubierna, Jesús. 
 Crónica desde las Cortes. 
 De la Unión y de la División sindical     
 
 El Alcázar.    12/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Crónica desde las Cortes

DE LA UNION Y DE LA DIVISIÓN SINDICAL

El salón grande de Comisiones resulté ayer pequeño para acoger a ios procuradores que acudieron a presenciar la presentación por Enrique de la Mata de la Ley sobre de derecho de asociación sindical.

Y siguió siendo Insuficiente cuando se inició la intervención de Escudero Rueda sobre su enmienda, que luego retiraría, a la totalidad. El Lapsus navideño parece haber incitado a una asistencia no siempre cumplida, aunque reiteradamente pedida.

El ministro hizo un detallado examen del espíritu que inspira la ley, que no se corresponde con los particulares intereses de no pocos de los que tanto han atacado a la vigente organización sindical. Pues como dijo, "ta libertad sindical, bien inestimable, no podrá emplearse ni en torpes propósitos ni en apetencias de dominio de unos grupos sobre otros".

El proyecto de Ley no se pronuncia sobre unidad o pluralidad sindical, pero a la vista del criterio sustentado por algunos procuradores y no pocos de quienes se titulan líderes sindicales, libertad sindical es sinónimo de pluralidad de cenitales sindicales, donde anuncian está la panacea que todo lo solucionará. Se olvidan quienes así piensan de lo que los trabajadores consideran que es lo mejor para ellos.

La realidad de las intervenciones de no pocas v recientes reuniones de trabajadores, nos han demostrado que los defensores de la necesidad de plurales centrales sindicales, por supuesto con la expresión de que todos se afilien a la suya, han quedado rotundamente rebasados por un sentimiento común de unidad, Sería esclarecedor y puede que muy conveniente, el realizar un referendum entre los trabajadores sobre sí desean la unidad o la pluralidad sindical.

Un criterio también contrastado es el desee de que se separe las organizaciones de empresarios y de trabajadores, pero arbitrando el cauce para el dialogo entre ambos. Dialo go necesario, pues están condenados a entenderse.

Libertad si, pero aglutinar en la unidad a todos cuantos tienen un interés común que defender, sin olvidar que ios difíciles tiempos tanto en lo económico, como en lo social y potítico que el mundo atraviesa, hacen necesario, como en pocas épocas históricas, te unidad de todos los españoles para defender el supremo bien, el bien común de todos los españoles.

La permanente vigencia de tos refranes castellanos, validos por viejos y por prácticos, debe ser recordada: la unión hace la fuerza y divide y vencerás.

 

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