Cortes españolas. 
 Se amplía el ámbito de las asociaciones sindicales     
 
 Ya.    15/01/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

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INFORMACIÓN NACIONAL CORTES ESPAÑOLAS SE AMPLIA EL ÁMBITO

DE LAS ASOCIACIONES SINDICALES

El proyecto de ley, dijo el ponente señor Metían, soslaya la declaración XIII del Fuero del

Trabajo y pone otra legalidad al lado de la existente. Fue aprobado en su totalidad

el artículo primero del proyecto dé ley regulando el derecho de asociación sindical.

Después de cuatro días de deliberaciones, la Comisión de Leyes Fundamentales de las Cortes aprobó, pasado el mediodía de ayer, los restantes apartados del artículo primero del proyecto de ley de regulación del derecho de asociación sindical. publicamos el texto íntegro:

Articulo primero.—1. Los trabajadores y los empresarios podrán constituir en cada rama de actividad a escala territorial o nacional las asociaciones profesionales que estimen convenientes para la defensa de sus intereses respectivos.

(Este texto, según el proyecto del Gobierno, fue aprobado en la cesión del martes.)

2. A los efectos de esta ley, se entiende por rama de actividad el ámbito de actuación económica, la profesión u otro concepto análogo que los trabajadores o los empresarios determinen en los estatutos.

3. Las asociaciones mencionadas en el apartado número 1 establecerán sus propios estatutos, se gobernarán con plena autonomía y gozarán de protección legal para garantizar su Independencia respecto a la Administración Pública, asi como contra todo acto de Injerencia de unas respecto de las otras.

4. Las normas estatutarias contendrán, al menos, la denominación de la asociación, ámbito territorial y profesional, órganos de representación, gobierno y administración, recursos económicos y sistema de admisión de miembros y regularán su funcionamiento de acuerdo con principios democráticos.

Discusión de enmiendas

Abierta la sesión a las once menos cuarto de la mañana, el señor Henríquez Hernández defendió la enmienda del señor Castro Villalba, que, aunque "chapuza legislativa" para resolver el problema creado, al limitar el asociacionismo sindical por haber aprobado el texto del Gobierno como apartado primero del artículo, explica que hay que entender por "ramas de actividad" algo que limite la libertad sindical.

El señor Serrats (don José María) se opuso a la enmienda del señor Castro Villalba y negó que la introducción en el texto de "ramas de actividad" coarte la libertad sindical. El señor Castro Villalba defendió el sentido de su enmienda, y su sentido es que las Cortes, aprobado el apartado primero del artículo, se pusieran de espaldas a la realidad social. En cambio, el señor Fngardo Sanz se opuso a la enmienda y dijo que la explicación de las "ramas de actividad" debe hacerla el Gobierno.

Pidió que el Gobierno legislase este tema sindical por decreto-ley, dado que el proyecto de ley que se discute durará sólo de tres a cuatro meses. El señor Martín Sanz respondió a algunos conceptos manifestados por el señor Castro Villalba y se reafirmó en su postura de negarse a que las centrales sindicales que se constituyan se monten de tal manera que sea imposible la negociación y para realizar un pacto social.

El señor Suárez González (don Fernando) intervino para responder al señor Fugardo y decirle que él no había dicho el día anterior que el proyecto fuese ilegal, sino para decir que después del referéndum la declaración XIII del Fuero del Trabajo no está vigente.

El ponente señor Meilán

El ponente señor Meilán Gil intervino para hacer una serie de precisiones. Después de aprobada la reforma política, dijo, tenemos que hacer las cosas de tal manera que no se compliquen. Este proyecto de ley que discutimos se enmarca en el contexto temporal de la reforma política, y en él concurren el pasado y el germen del futuro; éste no es claro, pero es una realidad; por tanto, no debe tener una regulación completa del sindicalismo, pues esto debe ser labor de las próximas Cortes; el proyecto pudo haber sido aprobado por el Gobierno mediante un decreto-ley, pero el Gobierno ha preferido ser respetuoso con las Cortes, puesto que al regularse derechos de los españoles, de acuerdo con el artículo 10 de la ley de Cortes, deberían regularse, a través de una ley; sin embargo, la nueva legitimidad que surge de la ley de reforma política quizá hubiera hecho innecesario este envío a las Cortes. La reforma política no derogó explícitamente la declaración XIII del Fuero del Trabajo, lo que se puede hacer en este periodo preconstituyente es dar las normas imprescindibles, cohonestar lo que aparentemente es contradictorio, y esto se puede hacer por decreto-ley o por ley ordinaria, y si no hace falta legislar algo urgente, dejarlo para las Cortes próximas.

En el sentido constitucional, las Constituciones deben interpretarse en el sentido más positivo.

Esta ley, al partir del derecho de la persona, priva sobre la organización. Afirmó que el proyecto de ley es constitucional y que con él la ponencia no ha Intentado colgarlo de la declaración trece del Fuero del

Trabajo, que no derogamos: la soslayamos. Las normas de este proyecto no derogan, crean otras, y el tiempo irá derogando las que no sirvan: es decir, como los romanos, ponemos otra legalidad al lado de la legalidad hasta ahora vigente.

Esta, y no otra, es la razón que Justifica la ponencia. La interpretación contraria, de retirar el proyecto, en estos momentos no es posible, pues conduciría a un callejón sin salida.

Aludiendo a lo expuesto e) día anterior por el señor Suárez (don Fernando), pero sin nombrarlo, respecto a su postura abstencionista, dijo que el objetivo de la política es la acción, decir sí o no, pero no utilizar esteticismo académicos para explicar la abstención.

A continuación, el ponente señor García Carrero respondió a las intervenciones y aludió también a lo manifestado el día anterior por el señor Suárez González (don Fernando) para justificar la necesidad de urgencia de una ley que, aunque no perfecta, pretende salir al paso de una realidad social. El Gobierno, añadió, puede retirar el proyecto en cualquier momento.

La votación

Seguidamente el presidente puso a votación un nuevo texto ofrecido por la ponencia, votándose apartado por apartado. El resultado fue el siguiente: apartado segundo, 20 votos a favor, 13 en contra y siete abstenciones; apartado tercero, 36 votos a favor, ninguno en contra y tres abstenciones; apartado cuarto, 34 votos a favor, ninguno en contra y cuatro abstenciones.

Enmienda de! señor Lamo de Espinosa pidiendo la supresión del apartado segundo, 15 votos a favor; enmienda de la señorita Plaza de Prado en favor del apartado cuarto del texto del Gobierno, suprimido; pidiendo la no sujección de las asociaciones sindicales a partidos políticos, 13 votos a favor; enmienda del señor Alcaína Caballero pidiendo la incorporación del párrafo segundo del apartado del primero del texto del Gobierno, aclarando que los "técnicos" están incluidos en la referencia "trabajadores", 18 votos a favor. Todas estas enmiendas tienen votos suficientes para ser defendidas ante el pleno.

Réplica de don Fernando Suárez

Terminada la votación intervino el señor Suárez González (don Fernando) para responder a las alusiones de los ponentes. No he hablado antes para facilitar la votación, pero a efectos de la historia tengo que decir que el argumento utilizado por el señor Meilán de que según el artículo 10 dé la ley de Cortes la regulación de los derechos humanos exige una ley es un argumento polémico, puesto que ayer mismo el Consejo de Ministros ha aprobado un decreto-ley modificando la ley de Orden Público, que hace años yo no voté.

Refiriéndose al señor García Carrero, que dijo que. el señor Suárez había defendido como ponente en la ley Sindical la figura del ministro de Relaciones Sindicales, manifestó que fue una defensa sin atribuirle al ministro la competencia de presidir la Organización Sindical, y cuando esto se fijó, él y el señor Herrero Tejedor, como ponentes, votaron en contra.

A la alusión de que él siendo ministro había firmado el decreto-ley que regula los convenios colectivos sin estar muy convencido de ello, dijo que quien lo había firmado era él anterior Jefe de Estado, don Francisco Franco, pero que, desde Juego, él había refrendado, y respondía de ello aquel decreto-ley.

Pero esto no le había producido incomodidad alguna, puesto que mayores incomodidades para aquel decreto-ley produjo en los ámbitos sindicales en los que se mueve el ponente señor García Carrero, donde se trataron de poner muchas más restricciones que las que entonces puso el Jefe del Estado, don Francisco Franco.

Después se entró en la discusión del artículo segundo. Los debates continuarán el martes próximo, a las cinco de la tarde.

15-1-77

 

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