Autor: A. J. G. M.. 
   La técnica de los romanos     
 
 Ya.    15/01/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

LA TÉCNICA DE LOS ROMANOS

Comenzó la sesión con la misma sinfonía de los días anteriores: sí a la enmienda del señor Castro Villalba que acabaría por convertirse en dictamen al protegerla la ponencia y después, con sus votos, la mayoría de la Comisión—; no a la enmienda del señor Castro Villalba, utilizando recuerdos y fantasías para explicar el apoyo o la negación.

Se habló de libertad, se interpretó el concepto libertad. Hemos escuchado muchas versiones sobre el vocablo libertad y su contenido. Nos quedamos con el significado que a la libertad da Montesquieu, que por no ser procurador en Cortes no podrán sus señorías tacharle de parcial. ¿Y qué es la libertad, según Montesquieu,?

"La libertades el derecho—dice el filósofo—de hacer lo que las leyes permiten. Si alguno pudiera hacer lo Que las leyes prohiben, no tendría ya libertad, porque los demás tendrían el mismo derecho." ¿Y cómo se da, en estas deliberaciones legislativas, la libertad sindical? Este fue el tema de fondo, aunque en la sombra pongamos al filósofo francés ¿Permite la declaración XIII del Fuero del Trabajo dar la libertad sindical como unas señorías entienden y otras niegan? Este fue el debate un día más, al finalizar la semana legislativa.

El señor Fugardo Sanz, hombre práctico y de decir llano y sencillo, fue por el camino más fácil ante el embrollo mental que los debates le habían producido: ";Que el Gobierno retire el proyecto y que legisle por decreto ley!"

El suasorio decir con dulce acento canario del señor Henríquez Hernández dejó sobre la sala estas frases: "Hace unos días, España suscribió la Declaración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que declara la libertad sindical; estamos, pues, ante un imperativo constitucional al que tenemos que hacer frente."

El señor Castro Villalba, autor de la enmienda para abrir el ámbito de asociación sindical, cerrado" por la aprobación del apartado inicia] del articulo primero del texto del Gobierno, defendió su tesis aperturista con pintorescos argumentes, y llegó hasta citar relatos de las "Mil y una noches", y hasta a ser imprudente con la lengua, para irritar recordando la situación sindical pasada.

El señor Suiárez González (don Fernando) había dicho la tardo anterior que con las modificaciones hechas por la ponencia no entendía que se siguiese afirmando que el proyecto de ley es congruente con el Fuero del Trabajo. Estas palabras traerían debate. Por lo pronto, el señor Fugardo Sanz las interpretó como que el señor Suárez había dicho que el proyecto era ilegal. Hubo de sacarle de su error el aludido.

El ponente señor Meílan Gil, que se había hecho la promesa de estar mudo, hubo de terciar en esta deliberación interpretativa. ¿Que pasa con la declaración X11I del Fuero del Trabajo? ¿La ha derogado la ley para la reforma política? ¿Se apoya en ella este proyecto de ley ? Con vos suave, como de lluvia monocorde sobre los campos gallegos, fue dejando caer, sobre la sala, lo siguiente.

Y he aquí lo siguiente: "Este proyecto de ley se sitúa en una circunstancia concreta de la realidad; se enmarca en e! contexto temporal de la reforma política y en él concurren el pasado y el germen del futuro; futuro que no es claro, pero que es una realidad. La reforma política no derogó explícitamente la declaración XIII del Fuero del Trabajo".

Entonces, «de dónde parte el proyecto de ley? El señor Mellan Interpreta: "I.o que se puede hacer en este período preconstituyente es dar las normas imprescindibles, cohonestar lo que aparentemente es contradictorio. La ponencia no intenta colgar el proyecto de ley de la declaración XIII, que no derogamos, la soslayamos; ponemos otra legalidad al lado de la existente, según la técnica de los romanos".

El tema es polémico y en los debates hemos escuchado dos interpretaciones: la que dio el señor Suárez Gonzales (don Fernando) y la versión del señor Meilán Gil; los dos catedráticos, los dos políticos, los dos excelentes parlamentarios. Pero lo fundamental era aprobar, ampliando con las modificaciones hechas, el ámbito del asociacionismo sindical, y esto fue logrado, después de cuatro días de debates para dictaminar el primer articula del proyecto de ley.

 

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