Autor: Quintá Sadurní, Alfonso. 
 El máximo órgano del partido ha exigido la dimisión al portavoz en el Congreso de los Diputados. 
 Grave crisis en el PSC-PSOE por negarse Ernest Lluch a presentar enmiendas a la LOAPA     
 
 El País.    22/12/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

El máximo órgano del partido ha exigido la dimisión al portavoz en el Congreso de los Diputados

Grave crisis en el PSC-PSOE por negarse Ernest Lluch a presentar enmiendas a la LOAPA

ALFONS QUINTA, Barcelona

El consejo nacional del PSC-PSOE, máximo órgano permanente del partido, acordó retirar la confianza a su portavoz en el Congreso de los Diputados, Ernest Lluch, después de que éste se negase a obedecer la decisión del PSC-PSOE de presentar enmiendas al proyecto de ley orgánica para la Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA). Ello generó la dimisión, en solidaridad con Lluch, de dos miembros de la ejecutiva del PSC-PSOE, Eduardo Martín Toval y Joan Prats. El primero de ellos es además portavoz socialista en el Parlamento catalán, cargo del que anoche fuentes de la dirección de su partido consideraban probable que dimitiese. Prats, por su parte, es miembro del comité ejecutivo federal del PSOE.

El conflicto se sitúa claramente en el marco de las luchas por el poder. El próximo mes de mayo se celebrerá el cuarto congreso del PSC-PSOE, cuyo principal punto de interés reside en la sustitución de Joan Revenios en la secretaría general. Lluch es uno de los candidatos al liderazgo del socialismo catalán, posiblemente el peor situado. De ahí que pueda haber querido crear un conflicto entre los socialistas catalanes y el PSOE, con la esperanza de obtener el apoyo de este último a su candidatura.

Desde hacía días, el PSC-PSOE, partido teóricamente soberano y con grupo propio en el Parlamento español, había decidido presentar enmiendas a la LOAPA. Este proyecto de ley mereció en su día la reprobación —meramente simbólica— por parte del Parlamento catalán. El apoyo a la LOAPA por los socialistas representa en Cataluña un elemento de muy probable retroceso electoral.

.....Ernest Lluch se había mostrado en el curso de varias reuniones partidario de presentar enmiendas a la LOAPA; pero a mediados de la semana pasada participó en una serie de reuniones, preparadas por Alfonso Guerra, con representantes del Gobierno, con el fin de evitar la presentación de enmiendas. El jueves, Lluch fue requerido formalmente por Joan Revenios para que

presentase las enmiendas acordadas por la dirección del partido. Lluch se negó de plano, argumentando que el PSOE había consensuado con UCD su no presentación.

Ante esta disciplina, Revenios le pidió que dimitiese, a lo que Lluch se negó. Por esta razón, Reventós llevó el tema al consejo nacional del PSC-PSOE, reunido el pasado domingo. Este órgano, por 60 votos contra 37 y 5 abstenciones, acordó «retirarle la confianza para el ejercicio de su cargo» a Lluch. Pese a ello, éste se niega a dimitir, argumentando que el cargo de portavoz le proviene del propio grupo parlamentario, y no del partido.

Anoche estaba reunida la ejecutiva del partido. Uno de sus miembros indicó a este diario, antes de la reunión, que «si Lluch continúa negándose a dimitir de su cargo de portavoz no tendremos más remedio que llevarle ante la comisión de conflictos».

Candidatos para sustituir a Revenios

Los candidatos en ciernes a la sustitución de Revenios, a realizar el próximo mes de mayo, son Josep María (Raimon) Obiols, Isidre Molas, Lluis Armet y Ernest Lluch, por citarlos en orden decreciente de posibilidades de éxito. Obiols cuenta con el apoyo de la mayoría del partido, en particular de la base y los cuadros. Molas y Armel representarían soluciones intermedias, o, Si se prefiere, cabe considerarlos elementos neutros que intentarían pacificar el partido.

Lluch representa el sector más españolista, dispuesto a incrementar aún más la dependencia respecto al PSOE. Cuenta con el apoyo de algunos antiguos dirigentes de la autodisuelta Federación Socialista Catalana del PSOE y varios barones que se considera que serian desplazados si Obiols sustiluye a Revenios ( tal es el caso de Martín y Prals). Asimismo, Lluch preconiza la «socialdemocralización» del partido, en el sentido de desear diluir su eslruclura militante en beneficio de un esquema propio de los partidos socialdemócratas europeos, en los que los parlamentarios asumen una función dirigente.

Al margen de estos enfrentamientos internos se sitúa el alcalde de Barcelona, Narcís Serra, cuya pretensión es únicamente conseguir que el grupo vencedor le considere el candidato más apio para aspirar a la presidencia de la Generalidad.

 

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