Autor: Álamo, Lucio del. 
   El rencor antiguo y al nuevo rencor     
 
 Ya.    29/05/1973.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

El rencor antiguo y el nuevo rencor

Don Lucio del Álamo dice en "Hoja del Lunes":

"Hace unos días se ha fallado un premio de memorias de nuestra guerra. Lo han bautizado con el nombre de Larra por aquello del epitafio que 39 escapó de la pluma de Fígaro, buen campeón de frustraciones y amarguras: "Aquí yace media España; murió de la otra media." Se trata de recordar para olvidar: recordar tragedias para apagar rencores.

Puede ser buen ejercicio de penitencia escribir las memorias del odio para que el rencor no resucite. Pero no se trata solamente del odio de la guerra nuestra, terrible y fraterna; del rencor antiguo. Hay un nuevo rencor que nace como una planta maldita cada, mañana. El que abofetea frente al seminarlo; e1 que apuñala a un hombre en la esquina de la calle de Santa Isabel. Lo que oscurece el futuro no es la carga del viejo rencor, que en el fondo esta muerto o encadenado por el miedo de volverlo a vivir; es el rencor recién nacido. Hay que volver a rezar, casi con rabia: "Danos, Señor, olvido para el viejo rencor y coraje para aplastar en el alma el rencor joven de esta mañana."

Y ya así, el alma, refregada, la garganta, fresca, se pueden escribir viejas memorias con la pluma alegre y el corazón Joven: "Nací hace casi sesenta año, en un caserío de la tierra de Ayala. La casa era destartalada y gris, pero a veces parecía encendida por la paz de la ladera. Había en la huerta un cerezo rojo y una vaca rubia..."

 

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