La LOAPA, anticonstitucional. 
 Desprestigio para el propio tribunal     
 
 ABC.    11/08/1983.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

DESPRESTIGIO PARA EL PROPIO TRIBUNAL

Que el esfuerzo, el ingenio y la inteligencia del periodista consiste en gran parte en obtener, de las fuentes informativas, el material de su trabajo —la noticia— están tan en los fundamentos de nuestro quehacer, que todos los días, desde el director al último alumno de practicas, no hacemos sino esforzarnos en cumplir, cada periódico a su manera, regla tan evidente.

Hay ocasiones, sin embargo, hay noticias, hay fuentes informativas, en definitiva, que por su conocimiento previo, por el propio orden del buen funcionamiento de las instituciones, por su relevancia, por su seriedad, en fin, se salen —al concurrir todas ellas simultáneamente— de esa normal y pundorosa pugna profesional.

Que la divulgación de la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la LOARA, retrasada una y otra vez, anunciada definitivamente para un punto y hora, pueda ser motivo de •«éxitos» o «fracasos» de éste o aquel periodista o periódico por conseguirla con unas horas de antelación sobre sus colegas, a quien únicamente puede desprestigiar es al propio Tribunal Constitucional. Y esto es demasiado grave.

Y esto es lo único que nos mueve, a varios de los más importantes periódicos de España, a hacer, conjuntamente, esta denuncia y esta advertencia a la sociedad y al propio Tribunal.

Por las razones que fueren, éste —una de las más altas instituciones del país y que debe ganarse, cada día, el respeto de todos los españoles y de las otras instituciones, entre ellas la Prensa— decidió retrasar una y otra vez la publicación de la sentencia hasta fijar una hora y una fecha para hacerla pública. Las personas y organismos que recurrieron al Tribunal y que son sus directos interlocutores, los parlamentarios, el Gobierno, los periodistas...

Hemos esperado esa hora. Hemos respetado la decisión del Alto Tribunal. Pero resulta que es éste en alguna manera —«fuentes próximas al Tribunal Constitucional»— el que ha premiado a un colega, concediéndole el «privilegio» de adelantarse a los recurrentes, al Gobierno, a los parlamentarios y al resto de los periódicos y medios audiovisuales, no se nos diga, por favor, que «fuentes próximas al Tribunal Constitucional», no es lo mismo que el propio Tribunal.

Es éste y sus más altos responsables, quienes tienen que garantizar que se cumplen sus propias decisiones. ¿O es qué, en el futuro, y tratándose de tan alta institución, van a valer cualesquiera medios para que los que nos sentimos discriminados por la irresponsabilidad de sus «fuentes próximas» tratemos de socavar cualesquiera de sus decisiones en busca de nuestro «éxito» profesional, forzándolo, por las mismas o por otras «proximidades»?

N. de la R. Este comentario-editorial se publica hoy también en los siguientes periódicos: «La Vanguardia», de Barcelona; «El Correo Español EI Pueblo Vasco», de Bilbao; «El Diario Vasco», de San Sebastián, «La Voz de Galicia», y «Ya», de Madrid.

 

< Volver