Autor: MR. RUB. 
   Busquemos la auténtica ejemplaridad     
 
 Ya.    01/06/1973.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Busquemos la auténtica ejemplaridad

De Mr. Rub, en "Arriba": "Hace poco toda la prensa publicaba una relación de sanciones en la que ponía en la picota a una serie de nomarciantes del ramo del aceite. En al y unos casos, el fraude llegaba al cincuenta por ciento. Es decir, mitad aceite de oliva, mitad aceite de otras diversas procedencias."

"Las multas han sido importantes para el erario público. ¿También para el consumidor que pagó por aceite de oliva lo que era un cincuenta por ciento de oliva y otro cincuenta por ciento de materias diversas? Las exacciones, qué duda cabe, pueden surtir efecto y frenar las malas ideas de algunos comerciantes de cometer fraude pero resulta indudable de que de las consecuencias de las muí tas se beneficia el Tesoro—que es cosa buena—, pero al consumidor, el que pagó gato por liebre, sólo le queda el consueto de saber que el estafador no se escapó de rositas, pero sin beneficio propio que le contrapesara del perjuicio que sufrió; ya que, por desgracia, de los fines a que se dediquen los imposibles de la rnuíKl se benefician tanto los multados como los perjudicadas, pues los ingre sos del Estado revierten en obras publicas u otros fines de interés general

Por ello, creo que serio conveniente que además de las multas, y ya que al perjudicado jamás le llegarían beneficios resultantes de las exacciones, se endurecieran, en cierto modo, las sanciones, y así se evitaría el que los comerciantes desaprensivos cayeran en nuevas tentaciones. Ya que, para ellos, los titulas de sus productos son algo vital, quisa fuera buena idea el que se les obligase, por un tiempo determinado, a que, junto a la marca, en cada una de las botellas figurara la inscripción de que habían sido sancionados por adulteración Así, el comprador sabría a qué atenerse a la hora de hacer la compra. Y los comerciantes también."

 

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