Autor: Blanco Vila, Luis. 
   Ser español después de lo otro     
 
 Ya.    04/07/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Ser español después de lo otro

Para Julián Marías no se puede ser buen occidental sin ser antes buen europeo, buen español y buen vasco, gallego, catalán o !o que sea. La escala es la inversa: catalán, español, europeo y occidental. Todo ello en distinto plano, pero con la misma plenitud. Todo ello en una escala cuya interrupción sería una catástrofe.

Dicho en otros términos y respetando al pie de la letra el pensamiento de Marías, "la tarea con la que nos enfrentamos es la de unir lo que en un plano es efectivamente unitario y sólo en unión es viable, y al mismo tiempo salvar la diferenciación, la pluralidad, la complejidad de las estructuras o, si se quiere, evitar la "fusión y, por supuesto, la confusión".

Todo esto lo ha dicho Marías en el seminario celebrado en Madrid estos días, convocado por FUNDES y asistido por unos setenta y cinco, españoles interesados y estudiosos del tema "Cómo articular las autonomías españolas". La introducción de Julián Marías dio paso a una serie de ponencias en las que fue estudiada la línea histórica de los movimientos autonómicos españoles. Los coloquios completaron el panorama y arrojaron luz sobre aspectos que en una lección pueden pasar desapercibidos. La prensa, bien representada, actuó como acicate.

A la vista de los análisis vertidos en las ponencias, a uno le entra «na congoja muy especial. ¿Estaremos haciendo de las autonomías un tema primordial que ni siquiera ha exigido nuestro pueblo? ¿Estaremos haciendo" una necesidad de .algo que no es—o no debiera ser—más que la superabundancia de una situación democrática y estable a la que, desde luego, no hemos llegado todavía? Y una congoja más.

¿Tendrán nuestros diputados, que con tanta abnegación y valor como posible ingenuidad están discutiendo los estatutos vasco y catalán» la suficiente preparación, los antecedentes necesarios para embarcarse en decisiones de tal importancia?

Cuando uno contempla la trayectoria histórica del tema, la artificiosidad de la pequeña historia recorrida, los orígenes de las "viejas leyes"—tan recientes en su consideración autonómica—, le queda bailando la tremenda duda de si estaremos interpretando de verdad la voluntad del pueblo español o, por el contrario» si no le estaremos imponiendo a la fuerza un artificio que encorseta su condición de castellano, vasco gallego, etc., tan natural y tan vieja como la de ser español.

Luis BLANCO VILA

 

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