De cómo muere una primavera     
 
 Ya.    21/07/1972.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

De cómo muere una primavera

De la revista "Discusión y Convivencia":

"Aunque el poeta no lo sepa, el político sí sabe cómo y por qué vino la primavera. Desgraciadamente, también sabe cómo y por qué murió. La Ingrata tarea ele escribir su necrológica nos lleva a remontar un tonto el discurso del tiempo para adquirir una perspectiva de los hechos.

La primera circunstancia esencial que se observa en los acontecimientos es de tipo personal. Los hombres que han creado la primavera política de 1973 pertenecen sin excepción al Régimen con Inequívocas lealtades y, muy a menudo, con eminentes servicios. Esta primavera no ha sido creada desde la margen izquierda; no se ha realizado una operación de acercamiento desde las orillas disidentes. Ha sido una pura obra Intra-Bégimen pitra adquirir Hnwos moldes con los que afrontar el futuro.

A su vez, la muerte de esas flores dialécticas se ha realizado también dentro del Régimen y a través de periódicos del Re-* gimen en su más estricto acepción."

"El resultado no puede ser otro que el estrechamiento de la base de ese monolito. A medida que se cercenan asistencias tradicionales y se anatematiza a personas anteayer consideradas como baluartes del Régimen, es irremediable suponer que se proyecta la creación de un breve círculo de dogmáticos operacionales.

¿Para qué? ¿Cuál es la causa final de la ´laceración soli», dez"? A primera vista puede distinguirse ya la necesidad que el Régimen experimento de preparar sin traumas ideológicos ni callejeros la fase de transición hacia la monarquía del 18 de julio, implantada en 19>¡9 y también en julio.

Esta fase podía haberse encarado desde una perspectiva recolectora de todas las buenas voluntades que, desde los más diversos puntos de la geografía política, sumasen su adhesión, o desde una posición de rígido control, de silencio dialéctico, aunque sea hecha a base de menos personas y con la exclusión de otros grupos ayer colaborantes.

Hoy no podemos predecir el futuro. Pero podemos expresar una opinión. Dicha opinión es inequívocamente favorable a la solución aperturista evolutiva por creer que la otra se realiza en un clima social y político—aquí y en toda la Europa conocida—que no es favorable a los monolitismos de ningún ti po. En la relatividad de las formas políticas no hay que olvidar el factor tiempo, la sazón. Hoy por hoy, los autoritarismos políticos decrecen. Gana, en cambio, fuerza la idea de equilibrios pluralistas que sepan organizar la libertad."

 

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