Señor Oreja Aguirre:. 
 "Cuando llegue la sucesión, los cauces deben estar de verdad abiertos"     
 
 Informaciones.    25/05/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

SEÑOR OREJA AGUiRRE:

"CUANDO LLEGUE LA SUCESIÓN LOS CAUCES DEBEN ESTAR ´ DE VERDAD ABIERTOS»

SAN SEBASTIAN, 25. (LO-GOS.) — «Al cumplirse las previsiones sucesorias y desaparecer la vigencia de las leyes de prerrogativa de 1938 y 1939 es preciso que funcione plenamente el engranaje político, que las instituciones sean realmente operativas y que los cauces estén de verdad abiertos», manifestó el consejero, nacional por Guipúzcoa, don Marcelino Oreja Aguirre, en el Ateneo donostiarra, en el ciclo de conferencias organizadas por la Delegación de Cultura sobre la ley Orgánica del Estado.

El Consejo Nacional del Movimiento es un órgano constitucional colegiado del Movimiento y es también un órgano de amparo, en cuanto debe velar «por el desarrollo y ejercicio de los derechos y libertades», y es un órgano de promoción política. Se trata, sin duda alguna, de un ente originario y específico del orden constitucional español y resulta difícil encontrar su equivalencia en el derecho comparado.

Los fines del Consejo pueden clasificarse en programáticos, de defensa y garantía y de promoción política. Para cumplir estos fines están previstas unas atribuciones, tal vez insuficientes para el cumplimiento de los fines tan ambiciosos que aparecen fijados en el artículo 21 de la ley Orgánica del Estado. Figura entre ellas la facultad de promover el recurso de contrafuero, la posibilidad de hacer sugerencias al Gobierno con vistas a lograr una mayor efectividad de los principios del Movimiento y, por fin, el ejercicio de «el legítimo contraste de pareceres», «la posibilidad del análisis crítico de soluciones concretas del Gobiernos y «la formulación de medidas y programas».

ACCIÓN ASOCIADA

Para ejercer estas atribuciones es evidente la insuficiencia de la acción individual, siendo precisa una acción asociada de una pluralidad de personas que permitan promover estas acciones en la vida social.

Por eso es importante desarrollar y encauzar estas tres últimas atribuciones de indudable contenido político y hacer posible que junto a un programa g u b e r n a mental pueda existir una diversidad de opciones que nazcan de unas entidades reconocidas por las leyes, distintas de las entidades naturales que son la familia, el municipio y el Sindicato.

Primer punto es el estudio del contenido de la representación y de la participación. Otro tema prioritario es el estudio de la reglón y su correcta valoración como entidad cultural. El tercer tema es el de las relaciones entre la Iglesia y el Estado, que obliga a plantearnos, en estos momentos en que ha habido proclamaciones solemnes y comprometidas desde la propia Conferencia Episcopal, si no ha llegado el momento de buscar, en conformidad con nuestras Leyes Fundamentales y con el propio Concilio Vaticano, una desconfesiona-lidad doctrinal del Estado sin perjuicio de respetar y tutelar la confesionalidad sociológica.

Además de estos tres temas —añadió— existen otros de los que también se está ocupando el Consejo, como, por ejemplo, la normativa de una posible ley electoral, el funcionamiento real de los órganos colegiados del Movimiento, el régimen de incompatibilidades entre los altos cargos de la Administración y los consejeros nacionales y procuradores en Cortes.

La dinámica actual —concluyó el señor Oreja Aguirre— nos hace augurar una actividad fecunda del Consejo, que está saliendo de la penumbra en que ha vivido —salvo en circunstancias aisladas y fulgurantes de la vida nacional—, para inscribirse en un proceso de normalidad constitucional que reclama la solidez de nuestras instituciones.

 

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