De cara al futuro     
 
 Ya.    16/06/1973.  Páginas: 2. Párrafos: 6. 

16-VI-73

DE CARA AL FUTURO

UN comentario político sobre lo declaración del Gobierno debe fijaría, tintes aún que en lo que el Gobierno ha dicho, en lo que el Gobierno es: el primer Gobierno de la Ley Orgánica. Es lo que le caracteriza, le da su mayor importancia y debe determinar principalmente su actuación.

Con esto no decimos que no sean importantes otros aspectos. Se ha comentado favorablemente la mayor juventud de sus componentes; en efecto, es un dalo positivo. Lo es también su composición. A raíz de! nombramiento del almirante Carrero Blanco como Presidente, pedíamos un Gobierno de matización muy amplia, de coloración muy variada; la comparación entre este Gobierno y el anterior no deja lugar a dudas sobre et progreso realizado en ese aspecto. Y que el acento de su primera declaración esté puesto sobre lo político, nos parece laudable, puesto qu* políticos son los problemas internos más apremiantes, como consecuencia de la paralización de los últimos año*. Sin embargo, repetimos que lo más importante, a nuestro juicio, es que se trate del primer Gobierno constituido con arreglo a la Ley Orgánica, que de esta manera, por decisión del Jefa del Estado, empieza a funcionar en una pieza fundamental.

¿Qué significa eso? Significa que, por primera vez, mientras el Jefe del Estado se mantiene en su alta función de rector supremo y orientador de los destinos nacionales, la gestión inmediata corre a cargo de un Presidente de Gobierno, responsable de una política, con su equipo ministerial; significa que el Gobierno habrá de estar mes en contacto con la opinión pública y ser más accesible al diálogo y a la crítica constructiva de lo que era posible cuando las jefaturas del Estado y del Gobierno estaban reunidas en la misma persono; significa que ese Gobierno está sujeto a un plazo que le permitirá desarrollar su programa sin apremios y con mayor coherencia, pero que al mismo tiempo supone—y no sólo por el natural desgaste del poder, sino por imperativo legal— la entrega posterior de (Us funciones a otros equipos y ti otras políticas, dentro de la unidad de! régimen que aseguran sus Leyes Fundamentales; significa, en fin, que la vida política ha de tener un ritmo mas ágif y una intensidad mayor.

ESE proceso nos parece irreversible, pero pensamos que es deber principal de los gobernantes no sólo

esperarlo, sino prepararlo y estimularlo. Por ello anotamos la promesa que ha hecho el Gobierno de "vitalizar nuestro orden institucional", pues esto es lo que pedimos: sencillamente, que se autentifique hasta el máximo ej sistema, abriendo sus cauces representativos de forma que, a través de ellos, se susciten y revelen las vocaciones políticas indispensables y le consoliden y maduren las existentes para que, en su día, lo baraja en qu* el Jefe del Estado deba escoger los futuros gobernantes sea lo más amplia y rica posible.

No es fácil lo que pedimos, pero los medios están a la vista. Son los que menciona la declaración programática: colaboración del Gobierno con las Cortes y con el Consejo Nacional del Movimiento; cumplir la totalidad de las exigencias legislativas de la Ley Orgánica del Estado; abrirse "a todas las necesidades que el paso del tiempo plantea"; "acentuar la participación de todos los españoles en tas tareas políticas, abriendo cauces cada vez más amplios". Concurren en esos objetivos las competencias de las Cortes, del Consejo Nacional y del Gobierna. Si esos objetivos se acometen con nueva mentalidad, fi se abren esos cauces, si por medios de ellos la sociedad vierte sobre el Estado la savia de las vocaciones indispensable, si los Futuros gobernantes pueden asi prepararse para una función que cada vez tendrá menos de política de Gabinete y más de política cara al pueblo, el Gobierno del señor Carrero Blanco habrá cumplido su cometido más Importante, por grandes que sean sus éxitos—y se los deseamos, muchos y sonados—, en los otros campos de su actividad.

Por trascendental que haya sido la actuación de Franco como gobernante, creemos que para asegurar el mañana lo ha sido más todavía la clarividencia con que ha ¡do previendo y ordenando las cosas para hoy y para mañana. No debe extrañar que apliquemos el mismo criterio al Gobierno que acaba de dar sus primeros, y pensamos que bien encaminados, pasos.

 

< Volver