La declaración del Gobierno     
 
 ABC.    16/06/1973.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ABC. SÁBADO 16 DE JUNIO DE 1973. EDICIÓN DE

LA DECLARACIÓN DEL GOBIERNO

La declaración programática que el nuevo equipo gubernamental ha hecho pública tras su primera reunión encierra tantos temas que no cabe comentarlos adecuadamente en solo un artículo editorial. Ello no obstante, y aun cuando en próximos comentarios nos ocupemos de otros aspectos muy importantes que en aquélla se contienen queremos hoy destacar tos tres puntos que consideramos básicos en el nuevo programa.

Es el primero el relativo a la continuidad. El Gobierno recién designado se siente continuador y heredero de los que le precedieron. Siempre en función de la lealtad a los Principios Fundamentales, tiene, sin embargo, tal continuidad una nota característica: el progresivo e incesante desarrollo, el régimen de constitución abierta de la Ley Orgánica del Estado. España reafirma su voluntad de constituirse en Estado social de derecho.

A la tarea de vitalizar nuestro orden institucional, caracterizado por los principios de unidad de poder y coordinación de funciones, se llama a todos los españoles. Se trata nada menos que de acentuar la participación en las tarea* políticas, abriendo cauces cada vez más amplios. Esa y no otra es la primera exigencia de nuestra hora. Cuantos hemos defendido y propugnado la apertura progresiva, profunda y ordenada de nuestro sistema aplaudimos la formulación gubernamental de llamada a colaborar en régimen de concurrencia de criterios en su puesta en práctica. Porque, asi está dicho, el Gobierno está abierto a cuantas medidas tengan por objetivo el perfeccionamiento del sistema. Continuidad sí, pero continuidad dinámica.

Junto a ella, y en segundo lugar, está la necesidad de potenciar el nivel de bienestar del pueblo español, en razón directa del desarrollo y de la riqueza nacional, en un sistema en que impere la justicia social. Para lograrlo se vigorizará la participación de la Organización Sindical, y se apela a la iniciativa privada como parte fundamental de este proceso de desarrollo, asegurándose a la par el cumplimiento de la misión que en este programa corresponde al sector público.

Conscientes de esa importante función, el nuevo Gobierno no olvida, sino que acentúa con especial énfasis, como esfuerzo de nuestra hora, la prosecución con ahínco renovado de su afán de salvaguardar el patrimonio moral y cultural de España y de extender la educación a ios españoles todos para ofrecerles justicia en las oportunidades.

Desarrollo espiritual y material que precisa de un, clima de paz y de orden —términos que se repiten en la declaración— a todos los niveles para el recto ejercicio de la libertad salvaguardada por el sereno actuar de la autoridad legítima

Por último, de cara al mundo. España reafirma su voluntad de diálogo. Y sin olvidar los estrechos lazos que nos unen a los pueblos hermanos, sin omitir la reivindicación permanente v unánime sobre Gibraltar. el nuevo Gobierno, consciente de la condición europea de España y fiel a la misma, proclama su intención de perfeccionar nuestras relaciones con la Comunidad Económica Europea.

Continuidad dinámica, desarrollo cultural y económico, y caracterización europeísta son las tres connotaciones más sobresalientes, a juicio nuestro, de esta primera declaración de Gobierno. Solariamente responsables el presidente v sus ministros, abren con ello, en su lealtad al Jefe del Estado y al Príncipe, ancha vía a la esperanza de todos los ciudadanos. a quienes convocan para mejor servir a España.

 

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