Los perfiles de la transición (1). 
 Balance de la situación     
 
 ABC.    02/08/1975.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. SÁBADO. 8 DE AGOSTO DE 1975. PAO. t.

LOS PERFILES DE LA TRANSICIÓN (1)

BALANCE DE SITUACIÓN

Al término del curso político, en plenas vacaciones ya. impuestas por el verano, creemos que es el momento oportuno oara, con la mayor claridad posible, ofrecer un balance de la situación política de¡ país a nuestros lectores. Un balance que no sería tal si no estuviera acompañado del correspondiente provecto de futuro.

Hoy todos los españoles tienen conciencia de que estamos en trance de vivir la transición. Hasta los medios oficiales, hasta los ministros, son perfectamente congruentes al reconocer este hecho trascendental. El tema es, pues organizar de la mejor manera posible ese período transitorio que va, desde ahora mismo, hasta la plena consolidación de la Monarquía en Don Juan Carlos de Borbón.

Dicho asi lo anterior conviene, sin embargo, profundizar en alguno de los aspectos esenciales que la realidad de las cosas, del país, ofrece a los protagonistas del suceso, es decir, a todos los españoles.

La tinraera desellas surge de la afirmación de que sólo es admisible aquello que conduzca precisamente al pacífico establecimiento de la Monarquía. La Institución está por encima de las discusiones políticas.

Todo —grupo o tendencia— lo que parta de poner en tela de juicio la legitimidad y la concurrencia de la sólida encarnación de la Monarquía de Don Juan Carlos en la historia de España cometerá un grave atentado contra el pueblo español Al tiempo y por el contrario, todo aquello que lo propicie será respetable v bueno. Más todavía: el tránsito de un régimen carismático y personalizado a otro de clara objetivación institucional y perfile? distintos exige, como primera tarea, la búsqueda del mayor .número posible de apoyos populares para la Institución.

No es, pues, buena política "la de quienes áe una u otra manera pretenden estrechar la base de adhesión popular a la Monarquía. Aquí la exigencia mínima del patriotismo debe hilar muy fino. Es ésta la época de facilitar la concurrencia leal y en igualdad de oportunidades de todos aquellos que sinceramente se presentan ante el país con esa voluntad de tránsito pacífico, ordenado y coherente, del Régimen de Franco hacia la Monarquía de Don Juan Carlos.

Por todo lo anterior es muy claro que quienss desde las áreas del poder o desde la sociedad —en ambos casos— dificulten en alguna medida esa operación da activación de la adhesión popular, no están sirviendo, consciente o inconscientemente, a los altos intereses de España.

De ello nos ocuparemos en un próximo editorial. Pero, por lo pronto, queremos dejar claro como primera partida de este balance no una afirmación, sino una pregunta: ¿la línea política seguida en los últimos tiempos favorece o desalienta la incorporación del pueblo a la Institución?

 

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