El cese del presidente Arias. 
 Sorpresa ante el cese de don Carlos Arias     
 
 Informaciones.    02/07/1976.  Página: 1-3. Páginas: 3. Párrafos: 35. 

SORPRESA EN LOS MEDIOS POLÍTICOS

DON Carlos Arias Navarro ceso ayer como presidente del Gobierno. Tras una entrevista

de veinticinco minutos con el Rey, don Carlos Arias abandonó el Palacio Real como simple ciudadano,

sin ostentar ya. las responsabilidades políticas de la Jefatura del Gobierno. Horas después, a las ocho

de la tarde, celebraría su última reunión con los ministros para comunicarles formalmente el término de su

mandato.

La noticia causó una sensacional sorpresa en codos los círculos políticos y oficiales. Algunos ministros

tuvieron conocimiento de ella media da la tarde, cuatro horas después de la entrevista

del palacio de Oriente. Y fue tan inesperada que varios de ellos no llegaban a creerla. «Cosas de la

Prensa», era el comentario de algunos medios oficiales ante las primeras Informaciones, servidas por la

agencia Europa Press, que dio la primicia de este suceso político a las fi,21 horas de la tarde.

Informaciones procedentes de distintas fuentes permiten afirmar que don Carlos Arias no conocía el

motivo concreto de la entrevista con el Rey, efectuada a Iniciativa del Monarca, una vez que terminaran

los actos de presentación de cartas credenciales en el palacio de Oriente. Las informaciones oficiales

hablan de dimisión, y el real decreto, publicado hoy en el «Boletín Oficial del Estado», dice: «Oído el

Consejo del Reino, vengo en aceptar la dimisión del presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro,

quien cesa en su cargo a petición propia...» Medios políticos, una vez conocido el desarrollo de los

acontecimientos, prefieren emplear, sin lusar a dudas, ia palabra «cese».

ES Consejo del Reino tuvo conocimiento dej cese aej presidente en el curso de la reunión que convocada

hace días— celebró ayer, con un orden del día en el que no figuraba esta cuestión. Dos ausencias —las de

los señores Viola y Araluee— certifican ia impresión de que el Consejo del Reino no habla sido

convocado para un tema de tanta trascendencia. Todo indica que la celebración de la audiencia del Rey a

don Carlos Arias se hizo coincidir con la reunión de este organismo, que tiene encomendadas funcione?

constitucionales en caso de relevo en la Presidencia del Gobierno.

La noticia dei cese del presidente Arias ha sido favorablemente acogida, en términos generales, en

ambientes políticos no oficiales, que consideran que ha sido una decisión acertada en el difícil momento

de España, en el que numerosos interrogantes están planteados sobre la viabilidad de la reforma preparada

por el Gabinete Arias, en colaboración con las instituciones formadas en la última época de Franco.

Sorpresa ante el cese de don Carlos Arias.

MADRID, 2 (INFORMACIONES).

DON Garios Artas aejó ayer de ser presidente del Gobierno Poco después del mediodía, y tras una

entrevista de veinticinco niñatos con el Rey, el último presidente de Franco y primero del Rey sealía del

Palacio Real sin ostentar ya su cargo. Se lo comunicaría a sus ayudantes inmediatos y luego se reuniría a

almorzar con los señores García Hernández y Pínula, unas de las primeras personas que tuvieron

conocimiento directo de este suceso •político. Los ministros se enterarían horas después. Algunos de

ellos, a través de las primeras informaciones que transmitió la agencia Europa Press. En distintos medios

políticos aseguran, además, que el presidente Arias no tenia un conocimiento cabal del contenido de su

entrevista con el Rey cuando fue diado paro la audiencia en el Palacio Real.

La agencia Logos transmitió durante la tarde de ayer 1111 despacho en este sentido, (jue decía

textualmente así: nEn la conversación con el Rey se produjo la dimisión del presidente del Gobierno, que,

al parecer, antes de marchar a palacio, no había tomado esta decisión.» La misma agencia incluyó en otro

despacho estas frases: «La última vez que el señor Arias asistió a una reunión pública fue ayer por la tarde

(por el miércoles), en la Nunciatura, con motivo de la recepción tradicional en los días cercanos a la

festividad del Papa. Las personas que saludaron al presidente no apreciaron síntoma alguno que pudiera

anunciar lo sucedido este mediodía. Estaba animoso y muy tranquilo.»

LLAMADO POR EL REY

Don Carlos Arias permaneció toda la. mañana en su despacho oficial de la Presidencia del Gobierno, en

el paseo de la Castellana, 3. Recibió a varios ministros y en concreto al de Información y Turismo, señor

Martín Ga-mero. Poco -después del mediodía se trasladó al Palacio Real, donde fue recibido por don Juan

Carlos. La entrevista se celebró a iniciativa del Rey y por su deseo.

La agencia Europa Press afirma que fue el miércoles, hacia última hora de la tarde, cuando se recibió en

Presidencia del Gobierno la llamada procedente de La Zarzuela. En cualquier caso, nada hacía sospechar

el desenlace que movilizó los ánimos del país a partir de la media tarde de ayer. El señor Arias, según

personas bien informadas consultadas por la agencia Logos, se dedicó por la mañana, antes de acudir al

palacio de Oriente, a estudiar la manera ¿e luchar contra las dificultades económicas y sociales Que se

prevén para el otoño próximo. Algún ministro, como el señor Osorio, había salido de Madrid sin

sospechar lo que ocurriría poco después.

UNA CUESTIÓN TERMINOLOGICA

Las fuentes oficiales definieron la caída del presidente Arias con la palabra dimisión. «Arias ha dimitido»,

fue la primera frase difundida sobre el suceso. Posteriormente, algunas informaciones., entre ellas

despachos de Europa Press, matizaban esta afirmación: «Desde hace algún tiempo, el presidente Arias

había puesto a disposición del Rey su cargo para cuando el Monarca lo estimase oportuno. En la

audiencia con el Rey le fue comunicada la aceptación real de la dimisión, puesta a su disposición hace

tiempo.» En medios políticos, a medida que avanzaba la tarde, le empleaba con mayor profusión la

palabra «cese».

En cualquier caso. el problema terminológico pierde importancia ante la realidad de los hechos, sobre

todo ante este dato: don Carlos Arias no sabia que ayer dejaría de ser presidente del Gobierno. Desde el

Palacio Real, «1 ya ex presidente se dirigió hacia Castellana, 3, donde encargó a sus ayudantes la

convocatoria de una reunión de ministros extraordinaria. El director general de relaciones Institucionales,

don Luis Jáudenes, trató inmediatamente de localizar a los ministros para citarles a una reunión a las ocho

de la tarde.

Mientras tanto, el señor Arias se reunió a_ almorzar con don José García Hernández, TOH intimo

colaborador suyo, incluso después de cesar en su cargo ministerial, y con don Carlos Pinilla Turulo. Estas

personas debieron ser las primeras en conocer, en versión directa, lo ocurrido. Todavía entonces los

ministros y todos los altos cargos desconocían qué había pasado.

TARDO EN CONOCERSE LA NOTICIA

Algunos ministros comenzaron a tener conocimiento del cese a poco de ocurrir. Otros, sin embargo, no

pudieron enterarse hasta las seis de la tarde, momento en que la noticia periodística estaba ya en los

teletipos, mediante un avance de Europa Press. El ministro secretario general del Movimiento abandonó

con síntomas de urgencia el Consejo Nacional pasadas las seis de la tarde. En el Consejo, donde se

encontraba reunida la Sección Primera estudiando y matizando su Informe sobre la reforma

parlamentaría, la noticia empezó a difundirse a nivel de comentario entre los consejeros. El señor García

Hernández es miembro de la Sección. A pesar de la confirmación de la noticia y a pesar de la gran

sorpresa que causó «ntre los consejeros, éstos continuaron estudiando el informe, un informe que iba a ser

enviado al Gobierno, que ha cesado con su presidente.

Sin embargo, cuando, pasadas las siete >ie la tarde, se suspendió la sesión de trabajo de la Sección

Primera, que había estado elaborando el informe antedicho, se formaron en los pasillos de la sede del

Consejo Nacional los inevitables corrillos. En algunos de ellos se hablaba de las posibles causas lúe

habrían motivado el cese del señor Arias Navarro, mientras que «n otros se especulaba con los nombres

de las personas que pudieran tener posibilidades de sustituir al señor Arias en la Presidencia del Gobierno.

Cuando se reanudó la sesión, algunos consejeros mostraron su poca fe o su falta de fe en el informe, no

vinculante, que se estaba elaborando y que habría de ser remitido al Gobierno. Entre las posibles causas

d«l cese del señor Arias, en los corrillos sonaron conceptos como «cansancio», t g r a v e situación

económica», «soledad», etcétera. En general, ninguno de los consejeros nacionales de mayor relieve

mostró señales de disgusto por este acontecimiento político, y si alguno sentía malestar supo disimular

perfectamente sus sentirrden tos, disfrazándolos con sonrisas «políticas».

REUNIÓN DEL CONSEJO DEL REINO

Tras el almuerzo, el ya ex presidente regresó a su despacho. Poco después, a las cinco y media de la tarde,

comenzaría la reunión del Consejo del Reino, convocada dlaj antes y calificada, en principio, como otra

cié las reuniones ordinarias que. este alt» cuerpo consultivo viene celebrando habitualmente. Medios

políticos ponían ayer el acento en el hecho de que el Consejo no conocía el cese del presidente del

Gobierno. Por ejemplo, un dato no pasaba inadvertido: les consejeros señores Viola y Araluce no habían

acudido a la reunión. Este dato provocaba en los círculos políticos esta pregunta: "¿Se habrían producido

ausencias si la reunión hubiera sido expresamente convocada para estudiar el cese de] presidente ctel

Gobierno?"

En el terreno de las especulaciones se afirmaba ayer que el momento del cese del presidente del Gobierno

se había hecho coincidir con una reunión del Consejo del Reino y ao ésta con el cese, como parecía

normal. La agencia Logos diría después que "a última hora se ha añadido «1 orden del día de esta reunión

el conocimiento de la dimisión del presidente del Gobierno". El Rey puede aceptar la dimisión del

presidente "oído el Consejo del Reino", según la Ley Orgánica del Estado.

COMUNICADO OFICIAL

El presidente del Consejo del Reino, don Torcuata Fernández-Miranda, se trasladó al palacio de La

Zarzuela para entrevistarse con el Rey por segunda vez durante el día. Eran poco más de las siete de la

tarde cuando el señor Fernández-Mi-randa acudió de nuevo a despachar con don Juan Carlos. Poco

después de las nueve horas, el Ministerio de Información y Turismo difundió el comunicado oficial sobre

el cese de! presidente:

"En el día de hoy, Su Majestad el Rey, oído el Consejo del Reino, ha tenido a bien aceptar la dimisión que

a petición propia le ha solicitado el presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro.

De acuerdo con lo que establece el artículo 16 de la Ley Orgánica del Estado, se ha hecho cargo

interinamente de la Presidencia del Gobierno el vicepresidente primero, don Fernando de Santiago y Díaz

de Mendivil."

REUNIÓN DE MINISTROS EN PRESIDENCIA

Poco antes, a las ocho de la tarde, los ministros se hablan reunido en Presidencia del Gobierno. Don

Carlos Arias iba a comunicarles oficialmente lo sucedido, como antes lo hiciera con sus colaboradores

más inmediatos "con una gran tranquilidad", según impresiones recogidas por Europa Press.

A las 7,20 ¡legó el señor Solis Ruiz, titular de Trabajo; minutos después, hacia las 7,26, lo hizo el

ministro 6e Agricultura, señor Oñate Gil; a las 7,30, el ministro del Aire, teniente general Franco

Iribarnegaray; cinco minutos después entró el de la Vivienda, señor Lozano Vicente; a las 7,40, el

ministro del Ejército, teniente general Félix Álvarez Arenas Pacheco; a las "?,43, el ministro secretario

general del Movimiento, señor Suárez González; a las 7,47, el titular de Información y Turismo, señor

Martín Ga-mero; a las 7,49, el ministro de Relaciones Sindicales, señor Martín Villa; a las 7,51, el

ministro de Marina, señor Pita da Veiga, y a continuación llegaron los titulares de las carteras da

Industria, señor Pérez Bricio; de Justicia, señor Garriguez y Díaz-Cañabate; el vicepresidente del

Gobierno para Asuntos del Interior y ministro de la Gobernación, señor Fraga Iribarne; de Comercio,

señor Calvo Sotelo; de Asuntos Exteriores, señor Areilza; de Educación y Ciencia, señor Robles Piquer;

de Obras Públicas, señor Valdés y González Roidón, y vicepresidente del Gobierno para Asuntos

Económicos, señor Villar Mir. Para esa hora ya se encontraban en la sede de la Presidencia del Gobierno,

junto al señor Arlas, el vicepresidente del Gobierno para Asuntos de la Defensa, general De Santiago y

Díaz de Mendívil, y el ministro de la Presidencia, don Alfonso Osorio García.

DON CARLOS ARIAS, CON NORMALIDAD

La reunión ministerial terminó a las nueve menos cuarto. El primero en abandonar el edificio fue el

vicepresidente para Asuntos del Interior, don Manuel Fraga, que lo hizo andando. Posteriormente fueron s

yendo de Presidencia del Gobierno los demás ministros. El último en dejar el edificio fue el hasta ahora

presidente del Gobierno, señor Arlas Navarro, que se marchó a las nueve y diez de ía noche. El señor

Arias, al igual que los demás ministros, no presentaba aspecto serio, sino más bien cara de normalidad.

En las inmediaciones de la Presidencia del Gobierno se encontraban numerosos periodistas e

informadores gráneos, tanto españoles como extranjeros, que fueron saludados por los ministros a medida

que salían, saludo que íue enviado también por el propio señor Arias.

UNA EVIDENTE CSÜ5IS Al terminar la reunión, el señor Praga comentó con los periodistas;

«Evidenteme n t e, se trata de una crisis. No soy ya ministro de la Gobernación.» Según el artículo 18 de

la Ley Orgánica del Estado, los ministros cesan en sus cargos al cambiar el presidente del Gobierno. Esta

mañana, sin embargo, el Consejo de ministros se ha reunido, en la sesión ordinaria que ya había sido

convocada con anterioridad a este suceso, bajo la presidencia del teniente general De Santiago y Díaz de

Mendlvil, presidente en funciones y vicepresidente para Asuntos de la Defensa.

EL CESE, EN EL «B. O. E.» E2 «Boletín Oficial del Estado» publica hoy el cese de don Carlos Arias por

medio de un real decreto (1.510/1976, de 1 de julio), que dice textualmente así: «Oído el Consejo del

Reino, vengo en aceptar la dimisión del presidente del Gobierno, don Carlos Arias Navarro, quien cesa en

su cargo a petición propia, de conformidad con el artículo 15 de 1* Ley rsánica 3el Estado.

Según dispone cJ articulo 16 de la misma ley, asumirá interinamente las funciones de presidente del

Gobierno el vicepresidente don Fernando de Santiago y Díaz de Mendívil, hasta el nombramiento de

nuevo presidente del Gobierno en la forma establecida en la ley Orgánica del Estado.

Dado en Madrid a 1 de julio de 1976.—JUAN CARLOS.

El presidente del Consejo del Reino, Torcuato Fernández-Miranda y Hevia.

SE ESPERA UN RÁPIDO NOMBRAMIENTO

Medios políticos esperan que «1 nuevo presidente del Gobierno sea nombrado en breve. A pensar esto

contribuye la rápida convocatoria del Consejo del Reino, que ha sido citado para esta tarde a las cinco. En

esta sesión, el Alto Cuerpo consultivo elaborara la terna que será presentada al Bey, a fin de que nombre

nuevo presidente.

El Consejo del Reino tiene como misión asistir al Jefe del Estado en todos los asunto» y resoluciones

trascendentales de la exclusiva competencia de éste, y tiene precedencia sobre los demás Cuerpos

consultivos del Estado. Entre estas atribuciones, y de acuerdo con el artículo 14 de la ley Orgánica del

Estado, figura la de proponer una terna, de entre la cual será designado el presidente del Gobierno por el

Jefe del Estado. El artículo 16 del mismo texto legal establece, a su vez, que en el plazo de diez días se

procederá a la elección de presidente en la forma establecida por el articulo anteriormente reseñado.

Por falta material de tiempo ya desde que regía los destinos de nuestra ciudad como alcalde, época

durante la que enriqueció su biblioteca de «La Chiripa» con obras de temas madrileños, tanto de autores

que podemos llamar clásicos como de los modernos, en su deseo de conocer más profundamente «su

pueblo», por el que siempre mostró auténtico apasionamiento, que le hacia recordar cu estos últimos años,

con añoranza y no disimulada nostalgia, los pasados al frente de la Casa de la Villa.

EDICIONES ESPECIALES DE LOS PERIÓDICOS

Ante la noticia del cese de don Carlos, algunos periódicos de Madrid, Barcelona y Sevilla realizaron

ediciones especiales a última hora de la tarde. En Madrid, «El País» salió a la calle a las 10,30 de la noche

con dieciséis páginas y una tirada de 40.000 «Ejemplares. Titulaba en su primera página «Cesa el

presidente del Gobierno» e incluía un editorial encabezado con esta frase: «Una medida acertada».

El diario «Pueblo» realizó dos ediciones. También salió anoche, poco antes de las doce, el matutino

«Arriba», con una edición especial de ocho páginas. «El Noticiero Universal», de Barcelona; «El Correo

de Andalucía» y «Nueva Andalucía», ambos de Sevilla, distribuyeron también ediciones especiales. Los

dos periódicos sevillanos, que a la misma empresa, hicieron su edición conjuntamente.

 

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