El cese del presidente Arias. Repercusiones en Barcelona. 
 Políticos catalanes expresan su confianza en la nueva etapa     
 
 Informaciones.    02/07/1976.  Página: 3-4. Páginas: 2. Párrafos: 22. 

REPERCUSIONES EN BARCELONA

Políticos catalanes expresan su confianza en 1a nueva etapa

BARCELONA, 2.

LA noticia del relevo del presidente Arias Navarro ha sorprendido aquí tanto, que a la hora de transmitir

esta crónica, ya entrada la madrugado, ningún organismo unitario de la oposición catalana, así como

ningún partido político de esta región ha emitido comunicados al respecto. Simplemente, leu

personalidades políticas han contestado a las múltiples encuestas formulada* por los periódicos.

Existe, en principio, una cierta coincidencia: la dimisión del presidente que enlazó el franquismo con la

Monarquía merece comentarios más bien favorables, tanto desde los sectores de la derecha evolucionista

como desde los grupos partidarios de la ruptura.

Los distintos políticos consultados personalmente por este corresponsal han mostrado su confianza en que

a partir de ahora puedan cumplirse los deseos de don José María de Areilza acerca de que la Corona se

convierta en el auténtico motor del cambio hacia la democracia. Evidentemente, un prudente optimismo

se percibía ayer tarde en casi todos los medios políticos. «Ojalá sea nombrado el general Gutiérrez

Mellado», me comentó don Joan Mas Canti, conocido empresario catalán, dirigente del Centre Cátala

(partido no integrado en el consell, formado por una corriente significativa de la burguesía liberal).

«En cualquier caso, el hecho parece positivo, sobre todo si se confirmaran los pronósticos en torno a los

generales Vega o Gutiérrez Mellado», me indicó, por su parte, un cualificado miembro del P. S. U. C.

(comunistas catalanes. A continuación ofrecemos una selección de respuesta? en torno a la dimisión del

señor Arias, que intenta abarcar el espectro ideológico de la Cataluña actual

Don Joseph Pallach (P. S. C.); ex reagrupament!:

«A mi entender, se trata del desenlace lógico causado por las enormes tensiones que dentro del sistema

provoca una política que pretende reformar las instituciones de la dictadura mediante un acuerdo con los

partidarios del continuismo.

La desaparición física de Franco, la conciencia adquirida por los pueblos que componen el Estado español

y la pertenencia geográfica a Europa hacen imposible la pervivencia del pasado. Hay que lograr la

democracia, y para ello es preciso, como mínimo, un Gobierno auténticamente reformista, dispuesto a

negociar con las instancias de la oposición, y entre las que figura la Generalitat de Catalunya, que preside

Josep Tarradellas y el Consell de Forcea Politiquea de Catalunya. Es necesario también que el nuevo

Gobierno prepare rápidamente unas elecciones generales en las que participen todos los partidos políticos,

sin ninguna exclusión. Ello facilitaría la formación, a la larga, de un Gobierno que representara

auténticamente a la mayoría del país. Es algo normal en toda Europa., pero será algo revolucionario en

España. Para Cataluña, que sólo existe políticamente cuando hay democracia, representará el

redescubrimiento de las instituciones de autogobierno.»

Don Pedro Penalva (Reforma Democrática):

«La dinámica de proceso "reformista" conducía al momento de la verdad: el sometimiento a las cortes y,

posteriormente, al referéndum de la reforma constitucional. Personalmente, pienso en la gran

contradicción que representaba el hecho de que el Gobierno reformista estuviera presidido por un hombre

a quien no considero reformista. Es lógica su dimisión.

Una valoración de carácter negativo me hace pensar en lo difícil que puede resultar "constitucionalmente"

el nombramiento de un nuevo presidente.

Una valoración positiva es mi plena confianza en las pruebas de realismo que está dando el pueblo

español y la esperanza de una decidida y personal intervención del Rey, la cual no puede sorprender a

nadie porque ya lo había dado a entender hace unos meses.

Otra valoración posible, ésta más triste, pudiera ser interpretar la dimisión, en estos momentos, de Arias

como un obstáculo más en el proceso reformista.»

Don Antonio Senillosa (monárquico liberal):

"Lo valoro positivamente, pues me niego a creer que sea una maniobra para impedir el Pleno del día 5. El

señor Arias era un hombre acorralado por todas partes y con mucho plomo en las alas. El desenlace era

previsible e inevitable; se imponía su sustitución.

Pero si el Consejo del Reino pretendiese defender sus particulares intereses imponiendo ahora unos

candidatos a la Presidencia del Gobierno que fueran inaceptables para el país, y el Rey transigiera con

dicha imposición, la Monarquía sufriría con ello un grave daño.»

Don Agustin de Sentir (independiente, de la Assemblea de Catalunya):

«Es el momento para que la Corona designe un presidente con autoridad para hablar con la oposición sin

exclusiones y negociar la instauración de un Gobierno provisional que tenga por finalidad el restablecer

de manera inmediata la soberanía del pueblo.»

NFORMACIONES

2 de julio de 1976

REPERCUSIONES EN BARCELONA

Don Joan Colominas (P. S. C.; Congres Contituent):

«Las formulaciones del ex presidente Arias no habían dado una respuesta adecuada. Su dimisión puede

ser un factor positivo porque, a pesar de sus declaraciones, siempre nos habla dejado un cierto regusto de

continuidad. Nosotros augurábamos esta dimisión desde hacía tiempo.»

Don Joan Cornudella (Front Nacional de Catalunya):

«Una valoración a todo tren la haría si supiese el nombre del sustituto. En términos de dinámica, la

dimisión supone una valoración positiva. Supongo que si el Rey la ha aceptado no es para que venga un

"super Arias", desde ía óptica del Poder; hay que tener en cuenta el discurso de la Corona y el discurso

del Rey en el Congreso americano, que se han de considerar reformistas del sistema.

Desde la oposición, cualquier sustituto lo será con mi programa insatisfactorio. La reforma "per se"

contiene elementos clave para medir la visión de los reformistas. Si acaban con las exclusiones y

promulgan la amnistía, tendremos factores en los que podremos valorar como indicadores del sustituto.

Sin gran margen de error, si nos atenemos a los discursos del Rey, se encontrará alguna manera de dar

vivacidad a la reforma o de Introducir elementos de aceptación de la realidad social.»

Don Solé Barbera (P. S. C.):

«La dimisión de Arias se veía venir a causa de la inviabilidad de la política de reforma que pretendía el

Gobierno; se tenía que acabar, que cortar con su dimisión y la del Gobierno.»

 

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