Un hombre integrador     
 
 ABC.    04/07/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

DOMINGO 4 DE JULIO DE 1976. PAG. 3.

PERFIL POLÍTICO

UN HOMBRE INTEGRÁDOR

De don Adolfo Suárez González decía nuestro fraternal "Blanco y Negro", en junio de 1975, al elegirle

"político del mes", que de él podían esperarse —acababa de cesar, a la muerte de don Fernando Herrero

Tejedor, como vicesecretario general del movimiento— "nuevos e importantes servicios al país, sobre

todo, en la hora gravísima de la transición, pues es, el hombre que ha sabido conectar con lo que el

Príncipe y la sucesión significan de cara a un futuro abierto y estable".

Ha pasado poco más de un año. Hoy, el Príncipe es ya Rey. Don Adolfo Suárez, por voluntad del

Monarca, se ha convertido en pieza clave de esa transición, encargado de formar un nuevo Gobierno,

presidente del mismo. A sus cuarenta y tres años, después de una carrera política obligadamente corta,

con una ejecutoria limpia y brillante, dedicada desde sus modestos comienzos como funcionario público,

en su ciudad natal, al servicio de la Patria.

Gobernador civil, director general, vicesecretario general del Movimiento, ministro de este Departamento,

el camino de don Adolfo Suárez ha tenido siempre el mismo norte. Símbolo de una España joven que se

dirige resueltamente hacia el mañana, sin renunciar al ayer y también sin sentirse hipotecado, el nuevo

presidente, del Gobierno ha procurado siempre unir, integrar, acordar. Si su discurso ante las Cortes el

pasado 9 de junio, previo a la votación del proyecto de ley Asociación Política, fue unánimemente

considerado importante y clarificador, el mejor elogio que dé él puede hacerse consiste, simplemente, en

seguir la estela de su pensamiento, en asistir al lógico acomodo a la propia evolución de la fecunda y

progresivamente abierta España de nuestros días.

En las Cortes, el entonces ministro secretario general afirmaba, hace menos de un mes, que negar que

además del pluralismo teórico existen ya fuerzas organizadas sería empeñarse en una. ceguera absurda. Y

reconocía: "Esas fuerzas, llámense o no partidos, existen como hecho público."

Pero su afán integrados se manifestaba asimismo lúcidamente cuando, en octubre del pasado año, como

presidente de la primera asociación política reconocida, herencia recibida de don Fernando Herrero

Tejedor, que el señor Suárez González supo atender con estricta lealtad, pedía "que todos los que estamos

interesados en el presente y futuro del país hiciésemos un esfuerzo de imaginación y voluntad para

acercar posiciones, obviar diferencias, a fin de lograr acuerdos que permitan una evolución inteligente,

dinámica y estable del Régimen". Y más recientemente, ya como ministro, al señalar: "El Estado tiene el

deber de impulsar y encauzar el pluralismo político, y el pluralismo es contar con todos." Y al afirmar

"que se puede llegar al juego fecundo entre un socialismo democrático dotado de un fuerte sentido

nacional y una derecha moderna, homologada con los esquemas europeos".

Hombre de este momento, la tarea del nuevo presidente del Gobierno, junto al saneamiento de la

economía, al mantenimiento del país en unas cotas desprovistas de crispación social, estriba «n ta

consecución de un ejercicio del pluralismo ya existente de forma que resulte rentable para todos. Para ello

habrá de acabar con las ambigüedades, delimitando los extremos del juego y exponiendo, con toda

claridad, hasta dónde es posible admitir (as posiciones de la izquierda y hasta dónde tas de (a derecha.

Su responsabilidad, en este momento crítico para la reforma que él ayudó decisivamente a aflorar, es la

del capitán de la nave que ha de llevar ésta a buen puerto. Con la ventaja, para él y para todos los

españoles, de que ese puerto, ese destino en que se conjugan los Intereses y los anhelos del país, tienen ya

un nombre, es conocido por todos: la democratización. "La palabra democracia —como don Adolfo

Suárez reconocía, ante las Cortes—, cuando es sincera, como pretende serlo aquí, sólo persigue el mayor

beneficio de la comunidad nacional."

 

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