Autor: Marzal, Antonio. 
   La hora de los lobos     
 
 Ya.    08/06/1973.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

La hora de los lobos

De la revista "Hechos y Dichos":

"No, no me refiero a aquella admirable película da Ingmar Bergman sobra la percepción del misterio de la vida, a la luz del atardecer, en la frontera del día y de la noche. Lo que quiero evocar con este título es algo trágico que nos concierne a todos, la hora de violencia que en estos últimos tiempos parece querer imponerse entre nosotros.

No es preciso recordar los hechos pasados: San Adrián del Besos, calle de Santa Isabel, de Madrid, el 1 de mayo, como antes Granada, Madrid, El Ferrol, Barcelona...: todo un rosarlo luctuoso y grave de ciudades próximas y fechas recientes, que tienen que dolemos. Pero más que los hechos, graves en sí, lo más grave ahora, al menos como síntoma, es, a mi juicio, el clima ideológico de violencia desbordada que ha despertado el último hecho, el del 1 de mayo, en ciertos sectores españoles "bienpeneantes". Porque me parase que esta prueba real de coincidir con aquellas ideas, gritan frases que los periódicos no se atreven a repetir por prudencia frente a la ley de Prensa, o piden que se conceda el visado para el más allá al arzobispo de Madrid por el delito de predicar la reconciliación e incitarnos a pensar en la justicia; acoger con fervor propagado una cierta violencia de comando para defender a la Iglesia de sus sacerdotes y sus obispos solidarios el 1 de mayo del trabajo y del mundo obrero, con frases y actitudes de tiempo que "Arriba" calificarla con la púdica terminología de "la primera mitad de los años 30", es luchar por quitar al país exaltado violencia de hecho que hemos atravesado todos—violencia dolorosa, difícil e interpelante—ha tenido entre otras, la triste consecuencia de poner al desnudo, a través de la reacción da un sector nada despreciable de la sociedad española, la tentación del miedo y la venganza como criterios: la hora de los lobos. Lo cual es muy grave.

El periódico recuerda el comentario de "Arriba" en relación con otro de YA, y continúa diciendo:

"Porque ese otro modo de mirar las cosas es un modo emotivo y pasional—entre el miedo y la venganza—de encarar nuestros problemas, en vez del análisis lúcido y sereno de la racionalidad y la sensatez por encima de las pasiones desbordadas que no son capaces de cambiar las cosas. Azuzar a un pueblo desde las páginas de un periódico con una confusa fraseología que despierta la exaltación gratuita y la venganza violenta jugando con los buenos sentimientos, mientras en la calle otros hombres, que parecen y latino que somos las defensas naturales que toda sociedad humana naturalmente tiene. Y esto es gravísimo.

Uno mira entonces al país vecino y hermano de Francia, y recuerda aquel mayo, ya pasado, de la cólera y la esperanza donde nunca sucedieron cosas tan graves como suceden de pronto entre nosotros, y uno tiene lógicamente la impresión de que un completo mundo envidiable de instituciones y mentalidades colectivas nos separa de él. Una de ellas, entre otras, que desde su prensa sin censura difícilmente se anuncia a bombo y platillo la hora de los lobos."—Antonio Marzal.

 

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