Autor: Baró Quesada, José. 
   El miedo al vacío político     
 
 ABC.    03/06/1973.  Página: 28. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

SE ha acentuado a través de conferencias, artículos y declaraciones el miedo al vacio político. No de cara al presente, sino al futuro. Y se ha hablado—¡cómo no!— de las asociaciones otra vez. Es un tema candente y permanente que no hay modo de soslayar. Lo de «Movimiento Nacional» parece a muchos demasiado abstracto. Concreto y fructífero, en cambio, si dentro del Movimiento se ponen en marcha, en efectividad, en acción, las disposiciones que al Movimiento competen y que están definidas en la Ley Orgánica del Estado. Dicho de otro modo: la plasmación o realización, cuanto antes mejor, de los cauces legales de participación política de todos los españoles en las tareas públicas nacionales.

El Gobierno, mediante el Informe emitido en la Alta Cámara por Carrero Blanco, ha encomendado a dicha Cámara o Consejo Nacional una Importante función de opinión, de criterio, de iniciativa ante los problemas políticos de hoy, posiblemente redoblados el día de mañana. ¿Qué va a salir de todo esto? ¿Será algo más que una bella teoría? Ha llegado la hora, para muchos y solventes sectores, de que los hechos sucedan a laa palabras, de que lo práctico se imponga sobre lo teórico. Parece ser que algo más que orientaciones necesita en esta hora decisiva—de transición al menos—el desorientado y un poco ignorante pueblo español.

El vacío político sólo puede aprovechar, llegado el caso, a los enemigos del orden, de la autoridad, de la unidad y, en definitiva, de la Patria.

No puede llenarse el vacío político con discursos, cenas políticas, posturas tribunicias, entrevistas y artículos de la Prensa. Hace falta más «carne», más «garra», más oportunidades de expresión y reunión a nivel de todas las tendencias del 18 de Julio. Lo que significa, si el hecho se produce, dar de lado a quienes no acepten las reglas del juego, es decir, las Leyes Fundamentales y Reguladoras del Régimen. Esos, como es lógico, quedarían, con, todas sus consecuencias fuera de Ja Leu

 

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