Autor: Mellado Fernández, Miguel Ángel. 
   Felipe González sudó "la gota gorda" en su encuentro con los jóvenes     
 
 Ya.    12/06/1986.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Jueves 12 de junio de 1986

Felipe González sudó «la gota gorda» en su encuentro con los jóvenes

Madrid /M. A. Mellado

Por primera vez desde el inicio de la campaña electoral, Felipe González lo pasó mal en un acto público.

Las Juventudes Socialistas organizaron un encuentro del Presidente del Gobierno con los jóvenes, que

pudo costar a éste una insolación. Desde luego sudó la gota gorda. «Estoy pasando mucho calor»,

interrumpió el afectado durante su confusa alocución.

El secretario general del PSOE se reunió ayer al mediodía con un grupo de dirigentes juveniles, en su

mayoría alevines socialistas, componentes del Consejo de la Juventud. No estuvieron presentes, por el

contrario, los miembros de otras organizaciones políticas integradas en dicho organismo, como las

Juventudes Comunistas o las Nuevas Generaciones de Alianza Popular. No obstante, por los

despropósitos del desarrollo del acto, bien parecía que los organizadores del encuentro habían sido la

rama juvenil de otro partida

«Estoy pasando mucho calor y os estoy haciendo aguantar un rollo excesivamente extenso», susurró el

Presidente del Gobierno al micrófono. O atril de oradores fue situado justo enfrente del sol, con

orientación mediodía o sur, quizá en honor a la procedencia del líder socialista.

El Presidente del Gobierno, en su mensaje a los líderes juveniles asistentes a la fiesta, lo más claro que

dijo es que «existe una incertidumbre de futuro». En línea con la no realización de promesas en esta

campaña, Felipe González no anunció a los jóvenes más trabajo en el futuro inmediato, aunque sf señalé

que el Gobierno caliente había fomentado et sistema de contrataciones; ni tan siquiera se mostró dispuesto

a reducir el servicio militar.

Para justificar la falta de respuestas a las incógnitas del futuro, trajo a colación, una vez, la entrevista

mantenida hace unas semanas en Moscú con Gorbachov. El máximo dirigente de la URSS citó a Lenin y

Napoleón, quienes decían que «había que entrar en la batalla, y después ya veremos». La propuesta del

Presidente del Gobierno a los jóvenes ayer fue que, mediante los movimientos asociativos, «muy frágiles

en España», participaran activamente «de tal forma que la gente joven sea capaz de mantener la mente

fresca al Gobierno», dijo González, no se sabe si con doble intención. Muy próximas

_ _ , - CARVAJAL

• {Que calor estoy pasando!—El encuentro con lo* jóvenes contribuyó al bronceado de Felipe González.

El atril de orador fue situado frente al sol, por lo que el Presidente del Gobierno, no pudiendo aguantar

más, Interrumpió su alocución y dijo: «¡Qué calor estoy pasando!». El acto se celebró en una conocida

discoteca de Madrid, con terraza de verano, a la que suele asistir un público mayoritariamente

conservador.

««thefeí» una

sin ocupantes. Curiosamente, mientras que el Presidente enjugaba, una y otra vez, su cara con el pañuelo

para limpiarse el sudor, los ministros Javier Solana, Joaquín Almunia y Carlos Romero permanecían

confortablemente instalados debajo de una sombrilla. Alguno de ellos incluso se deschaquetó cuando el

Presidente aguantó con estoicismo una cazadora de entretiempo bajo un sol "de justicia.

Qué dicen los «macarras»

Muy cuidadoso de las formas, y de las fotos de prensa, Felipe González renunció a ponerse las gafas de

sol, pese a que durante su intervención permaneció todo el rato con los ojos cerrados.

«Que dicen los "macarras" de mi

barrio que el tiempo pasa y que quedan muchas cosas por hacer», Je indicó un periodista algo pasóta. Y

el Presidente se sirvió de su compañero de billar José Luis Coll para contestar que lo que no perdonaba es

que de los sesenta años que tenía la dictadura le hubiera robado cuarenta. «Que añaden los "macarras" de

mi barrio que por qué el secretario general del PSOE viene a una discoteca lujosa de la zona norte y no va

a una del sur, menos lujosa», insistió el informador, ante la mirada incrédula de uno de los numerosos

guardaespaldas presentes. «No quiero entrar en polémicas sobre la elección del edificio», contestó seco

González.

Preguntado si le preocupaba el voto de la juventud, salió más airoso al manifestar, con sinceridad, que «el

voto de la juventud tiene no sólo el valor del voto presente, sino, además, constituye el voto del futuro».

El pasotismo, en opinión de González, es un concepto difícil de integrar de una sola manera.

Seguramente lo más gratificante para Felipe González en su encuentro de ayer fueron los piropos que le

dedicó el correligionario Javier de Paz, secretario general de Juventudes Socialistas. «Si hay algún

Gobierno preocupado por los jóvenes es éste, porque es un Gobierno joven, de los más jóvenes del

mundo», aseguró el dirigente alevín. «Es un Gobierno inconformista, lo cual representa la característica

de los jóvenes», anadió. «Ya no me siento tan joven, querido Javier; llamarme joven es un lujo

inmerecido para mí»´, contestó el elogiado.

 

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