Autor: Gómez Escorial, Angel. 
 Líderes 86. 
 El compañero Verstrynge     
 
 Ya.    12/06/1986.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

10 / España /Elecciones

LIDERES´86

£1 compañero Verstrynge

SE encentro can Fraga en la Universidad. Vivieron !as ilusiones predemocráticas de GODSA y la travesía

del desierto, aquella que comenzó con la salida de don Manuel del Ministerio del Interior, en el primer

Gobierno de la Monarquía. Luego, Verstrynge lo pasó mal en los años malos de indefinición, con la velei-

dad posfranquísta de los «siete magníficos», Llegó el primer éxito en Galicia, y ya, hace menos de cuatro

años, e] triunfo de los cíen escaños, la elevación a segunda fuerza política. Un poco antes, una riada de

gente se acercaba al modesto partido para situarse lo mejor posible. Fugados de la UCD, liberales,

socialcristianos llegaban en tropel colándose por la puerta de la llamada "mayoría natural". Jorge

Verstrynge fue el primer organizador y también el más atacado. Su cara de niño, sus gafas de "beatle" y

una cierta tendencia al modernismo jacarandoso irritaban a quienes deseaban escalar la exclusiva de la

confianza de Fraga,

ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

Nunca lo han conseguido. Don Manuel tiene dos nombres fundamentales en mente y afectos: Jorge

Verstrynge y Margarita Retuerto. Los demás, incluso algunos familiares, llegaron después,

Verstrynge tiene una sólida formación. Muy joven fue profesor

universitario en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Complutense. Ha escrito mucho y,

sobre todo, dos libros: uno, impresionante y difícil, sobre la guerra;

otro, muy llamativo, que con el título «Entre la cultura y el hombre» estudia los comportamientos hu-

manos dentro de la actividad politica Ese talante estudioso y especulador hace que la huella de Jorge en

Alianza Popular sea muy importante. Ha dado sistema y rigor a un partido de difícil origen. Es el hombre

duro en la sombra, muy responsable con sus compromisos. En eso se parece a Guerra. Hay en AP algo de

mimetismo con el contrario, como un síndrome de Estocolmo al revés. De eso es culpable Verstrynge. La

toma poco generosa dei poder por los socialistas, su radicalización respecto a los adversarios y el afán dé

ocuparlo todo también está en los hombres, nuevos de Alianza. La ambición de «clan» por parte del

PSOE les ha dado muchas pistas. Serán implacables cuando estén en el Gobierno. Pero, a lo peor, !a

política es así: poco generosa, eficaz, al precio que sea. De todas formas, y que no se engañe nadie, el

compañero Verstrynge sabe lo que quiere. Lo conseguirá.

 

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