Autor: Mellado Fernández, Miguel Ángel. 
   El PSOE teme perder la mayoría absoluta por la abstención  :   
 Guerra denuncia que Roca ha recibido 8.000 millones de un banco. 
 Ya.    13/06/1986.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ESPAÑA

El PSOE teme perder la mayoría absoluta por la abstención

Guerra denuncia que Roca ha recibido 8.000 millones de un banco

Madrid/ M. A. Mellado

No se sabe si por táctica o sinceramente, la dirección del Partido Socialista airea estar preocupada.

Alfonso Guerra manifestó ayer a los periodistas su temor ante la posibilidad de que el día de las

elecciones un número considerable de votantes potenciales socialistas «se vayan de campo», o, presos de

un sentimiento de conmiseración, apoyen «frivolamente» a partidos minoritarios. Esta forma de obrar

estaría motivada por el convencimiento extendido de «como de todas formas ganará el PSOE».

Según las últimas encuestas manejadas por el partido mayoritario, la mayoría absoluta no está asegurada.

Este es el mensaje interesado diíundido desde altas instancias socialistas. Sin embargo, según ha podido

saber YA, los datos reales de estos «studios propios revelan que, hasta la fecha, el Partido Socialista

obtendría más de 176 diputados. La inquietud surge al no estar «atada» la mayoría absoluta por el alto

número de indecisos. En cierto modo, está ocurriendo como con el referéndum OTAN, en el que las

encuestas que manejaron González-Guerra durante finales de febrero y principios de marzo siempre

decían que, cuando menos por un punto, los síes vencían a los noes. «Pero en este partido no dejamos

nada a la casualidad», señalan ufanos en el PSOE. «Hay que asegurar», añaden.

Alfonso Guerra reconoció ayer privadamente a YA, al término de la rueda de prensa, que tampoco sería

dramático si quedaran rozando la mayoría absoluta, al resultar matemáticamente imposible la formación

de un

X. M. ALBAN

• Qué gracioso SOy.— El vicepresidente del Gobierno está a veces tan gracioso que no puede contener la

hilaridad que le producen sus ocurrencias. Su agudeza dialéctica alcanza cotas siempre sorprendentes,

cuando descalifica a sus oponentes políticos.

gobierno de coalición alternativo al socialista. «La gran batalla que vamos a dar —insistió el

vicepresidente del Gobierno— será contra la abstención.» Preguntado por este periódico si a medida que

subiera Adolfo Suárez bajaban las expectativas de voto del PSOE, poniendo en peligro la mayoría abso-

luta, su análisis es otro: «El duque —como los socialistas llaman ahora al ex presidente del Gobierno—lo

que

puede conseguir es quitarnos escaños a nosotros y que quien los gane no sea el CDS sino, por la ley

D´Hont, Coalición Popular.»

Suárez tenía un cantarada

El tímido que dice ser Guerra se despachó, de nuevo, a gusto con sus rivales políticos. Como es habitual,

con Fraga estuvo considerado: «En esta campaña dice cosas menos burdas

que en la anterior... El líder de la Operación Reformista «ya no es Miguel ni Miquel; Roca sólo se llama

ya como los sanitarios, según vimos en el último espacio gratuito en TVE». Del dirigente catalán dijo más

fuera de la rueda de prensa. Está seguro que muchos españoles «brindarán con champán» la noche del 22

de junio por el fracaso reformista, «porque a la mayoría de los españoles les gustará saber que un

banquero ha perdido ocho-mil millones de pesetas». Guerra no mencionó, aunque~asintió, cuando un

periodista añadió que si se refería a la Banca March.

No se olvidó de Gerardo Iglesias, líder de Izquierda Unida y secretario general de! PCE quíen llega a los

mítines «demasiado cargado». Especialmente generoso estuvo con Adolfo Suárez. El presidente del CDS

está haciendo una campaña peronista y ma-chista, exhibiendo la valentía del hombre que permaneció

erguido el 23-F. Puso un símil futbolístico: «Suárez es como un portero al que le meten un golazo —el

golpe militar— y dice "me han metido un golazo, pero no he pestañeado".» Añadió más: al ex presidente

del CDS se le nota la impronta del «cara al sol, el pecho henchido y el yo tenía un camarada».

No quiso descubrir a la derecha el nombre de ese líder «que tienen y no lo saben», si bien no se cohibió

en insinuar que Marcelino Oreja y Abel Matutes aspiran a encabezar la derecha en 1994 Ve improbable la

celebración del debate González-Fraga y considera un montaje electoral de Herri Batasuna los recientes

sucesos ocurridos en el País Vasco.

 

< Volver