Autor: Gómez Escorial, Angel. 
 Líderes 86. 
 Garrigues, el perdedor     
 
 Ya.    14/06/1986.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 2. 

10 / España /Elecciones

LIDERES´86

Garrigues9 el perdedor

ÁNGEL GÓMEZ ESCORIAL

ANTONIO Garrigues Walker será, pase lo que pase, el gran perdedor de las elecciones del 22 de junio.

Pertenece a una familia con una capacidad política notable. Su padre, don Antonio Garrigues y Díaz

Cañábate, es uno de los personajes más atractivos de nuestra historia próxima. Llegado a la política en

tiempos de la II República, fue director general. Luego, durante el franquismo, ejerció la diplomacia con

un sentido moderno y eficaz. Representaba a la dictadura mediante un «savoir-faire» que favorecía la

imagen de España frente a contrarios y reticentes. Asumió la cartera de Justicia en el primer Gobierno de

la Monarquía, y aunque su permanencia fue breve inició, junto a Areilza, una magnífica labor de «public

relations» internacionales en torno al recién nacido régimen democrático. Esa historia, además de los

citados, la podría contar muy bien Pedro Camero del Castillo, entonces pieza fundamental de la Oficina

de Información Diplomática.

Joaquín Garrigues Walker, desaparecido prematuramente, es, sin duda, uno de los mejores políticos de la

transición. Este calificativo no se produce en línea al tópico español de ensalzar a los muertos. Los

méritos de Joaquín Garrigues eran más que evidentes. Su capacidad de

diálogo, su sentido del humor y una peculiar confianza en el proyecto centrista hubieran evitado la deba-

cle de UCD o, al menos, con Joaquín vivo, hubiese sido de otra manera. Antonio Garrigues Walker toma

el testigo familiar de presencia en la política. Abandona un brillante mun-

do de negocios internacionales y se pega la primera costalada en unas elecciones municipales. Eso ´-—

creo yo— le acompleja y entra en los vericuetos de la actual situación, muy difícil de entender. Es

presidente del Partido Reformista Democrático, pero el candidato a la Moncloa es Miquel Roca Además,

el número uno de la lista de Madrid es Federico Carlos Sainz de Robles. Antonio se ha reservado para un

segundo asalto a la Alcaldía de Madrid en los próximos comicios municipales. Me parece todo ello el

desaprovechamiento de un líder con capacidad e imagen. Creo que cualquier experto en «marketing»

electoral se habría rebelado ante ese abandono en la explotación de un líder muy vendible, que habría

compensado las injustas acusaciones de «forasterismo» respecto a Roca. Además, Sainz de Robles, a

pesar de su prestigio como juez, es, en término de los liderazgos que funcionan electoralmente, un «ilustre

desconocido». No se entiende. ¿Por qué A. G. W. juega a perdedor?

 

< Volver