Algunos prelados, preocupados por el posible triunfo del PSOE. 
 Varios obispos intentaron que la Conferencia Episcopal redactara un documento contra el aborto en plena campaña     
 
 El País.    17/06/1986.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

POLÍTICA

EL PAÍS, martes 17 de junio de 1986

Algunos prelados, preocupados por el posible triunfo del PSOE

Varios obispos intentaron que la Conferencia Episcopal redactara un documento contra el aborto en plena

campaña

EL PAÍS, Madrid

Un grupo de obispos ha intentado, sin éxito, en las últimas semanas que la ejecutiva de la Conferencia

Episcopal redactara e hiciera público en plena campaña electoral un documento contra la ampliación de la

despenalización del aborto. La iniciativa, según fuentes próximas a la Conferencia, tuvo su origen en las

declaraciones del ministro de Justicia, Fernando Ledesma, apuntando la posibilidad de

que en una próxima legislatura el Gobierno puede estudiar b ampliación de los supuestos de despena-

lización del aborto. Paralelamente, los obispos de Orihuela, Orense, Guadalajara, Madrid y Burgos han

manifestado en los últimos días su preocupación por el posible triunfo del PSOE. El arzobispo de Burgos,

Teodoro Cardenal, resaltó el domingo "la grave incoherencia de tener gobernantes acatólicos cuando se

pueden elegir católicos".

A raíz de las declaraciones pre-electorales de Fernando Ledesma, sobre la posible ampliación de la

despenalización del aborto por razones socioeconómicas, dentro del sector más conservador del

episcopado español hubo intentos de redactar una respuesta contra tales proyectos. El propósito no fue

aceptado por el comité ejecutivo, que redactó la nota Ante los próximas elecciones, publicada el pasado

16 de mayo.

En este documento se destacaba "la obligación moral de promover positivamente la protección legal de la

vida humana en todas sus circunstancias, desde la concepción hasta la muerte", como característica del

voto católico.

No obstante, esta alusión en contra del aborto no ha parecido suficiente a algunos prelados, como los de

Guadalajara, Ori-huela, Alicante, Orense, y Burgos, que estos días, más cercanos a las elecciones, han

publicado escritos para ser leídos desde los pulpitos para mostrar que el PSOE incurre en el entredicho

descrito por la nota del comité

ejecutivo, al haber sido el Gobierno que sostiene ese partido el que ha despenalizado parcialmente la

interrupción del embarazo.

El obispo de Alicante llega a decir que la vigente legislación sobre la despenalización del aborto es

anticonstitucional y pide claramente el voto contra los socialistas, a quienes culpa de haber recortado las

libertades, sobre todo la de enseñanza, y de haber politizado el poder judicial.

Raptara de neutralidad

Éstas son las primeras elecciones generales después de la transición democrática en las que parte de la

jerarquía eclesiástica revela una actitud hostil hacia un partido concreto. Fuentes próximas a la

Conferencia Espiscopal consultadas consideran que este tipo de declaraciones, que únicamente provienen

de un número reducido de entre los 70 obispos españoles, rompen la neutralidad prometida en otros

documentos colectivos del episcopado.

Según el documento Los católicos en la vida pública, sólo en casos de especial gravedad la autoridad

eclesiástica podría imponer la obligación de votar en un sentido determinado.

El pasado domingo el candidato a la presidencia de Coalición Popular, Manuel Fraga, manifestó tras

asistir a una misa en la catedral de Valencia: "Si un sindicalista puede decir a quién hay que votar o no,

¿por qué no puede hacerlo un obispo?". Éste es el comentario que merece a Manuel Fraga el hecho de que

algunos obispos hayan advertido más o menos claramente a sus feligreses sobre la inconveniencia de

votar el domingo a los socialistas.

"No seré yo quien critique la actitud de los obispos", dijo Fraga, para quien, en todo caso, "doctores tiene

la Iglesia", informa desde Murcia Fernando Jáu-regui.

El deán de la basílica de Nuestra Señora de los Desamparados, de Valencia, tras acabar el pasado

domingo la celebración de una misa para Ma-

nuel Fraga, le abrazó diciéndo-le: "Le admiro".

El arzobispo de Burgos, Teodoro Cardenal Fernández, en una pastoral leída el pasado domingo, proclamó

la incoherencia que supone el hecho de que "una mayoría católica tenga, en parte por sus votos, unos

gobernantes acatólicos, cuando, al menos, en igualdad de competencia, los puede elegir entre los suyos".

Este prelado manifiesta que un católico "no puede favorecer con su voto la implantación de un modelo de

sociedad inspirado en el materialismo, el laicismo y la irreligiosidad".

"Por nuestra condición de católicos, hemos de preocuparnos de ver si en los programas que nos ofrecen

figuran ciertos postulados fundamentales e impres-cíndibles de acuerdo con el humanismo cristiano",

añade.

Este arzobispo considera que en los tres últimos años los obispos han tenido que lamentar el "acoso" a la

libertad de enseñanza, se han visto obligados a "condenar" la despenalización del aborto y se han dolido

repetidamente por el "laicismo agresivo".

Esta agresividad la observan los obispos en "manifestaciones antirreligiosas en la escuela y en los medios

de comunicación social". "La jerarquía católica", prosigue, "no dejará de oponerse al materialismo y el

permisivis-mo moral".

 

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