Autor: Galán, Lola. 
   La incógnita del codiciado voto juvenil  :   
 Partidos y coaliciones luchan por atraerse a los dos millones de jóvenes que se incorporan al censo. 
 El País.    17/06/1986.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

, PAÍS, martes 17 de junio de 1988

POLÍTICA

La incógnita del codiciado voto juvenil

Partidos y coaliciones luchan por atraerse a los dos millones de jóvenes que se incorporan al censo

LOLA GALÁN, Madrid

Cerca de dos millones de españoles se incorporan al censo electoral el 22 de junio. En su mayoría, son

jóvenes que han cumplido los 18 años después de las elecciones generales de

"Ayúdanos a demostrar que con otro estilo de Gobierno España puede y debe salir adelante". Con estas

palabras concluye la carta dirigida por el presidente de la Coalición Popular, Manuel Fraga, a los jóvenes

que se incorporan por primera vez a las urnas el 22 de junio próximo y en la que les pide que le den su

voto en las elecciones generales.

También el candidato socialista a la presidencia del Gobierno de la nación, Felipe González, se ha

mostrado especialmente sensible a este sector, ante el que presentó personalmente el programa para la

juventud elaborado por el PSOE en una discoteca madrileña.

En uno y otro caso resulta muy difícil evaluar el impacto que sobre esta nueva hornada de españoles que

adquieren la categoría de ciudadanos tienen hoy los mensajes políticos. La incógnita se mantiene incluso

retrospectivamente porque no existen datos fiables sobre el comportamiento que tuvieron los más jóvenes

en las pasadas elecciones generales.

Todo el material disponible son encuestas realizadas con anterioridad a esa fecha, en las que se pretendía

medir la intención de voto de este sector social, o entrevistas posteriores realizadas para averiguar la

actitud mantenida en las elecciones.

Sin cambios en la participación

Así, una encuesta previa a la convocatoria de 1982, realizada por el propio partido socialista en julio de

ese año entre 3.725 jóvenes de ambos sexos, revelaba una intención de voto hacia este partido de un 23%

de los encuestados con 20 años de edad frente al 4,9% que anunciaba su intención de votar a la

desaparecida UCD, al 4,2% que se manifestaba inclinado a Alianza Popular y al 21,7% que se decidía por

la abstención.

Bien es cierto que la tendencia al voto de izquierda representado por los socialistas disminuía varios

puntos al recoger las respuestas femeninas y entre los jóvenes de ciudades de más de un millón de

habitantes. La misma encuesta arrojaba como dato curioso una similar tendencia mayoritaria al

octubre de 1982. Este sector de la población, cuyo voto favoreció, según algunas hipótesis, el triunfo

socialista del 28-O, es uno de los que más sufren el bombardeo de los mensajes electorales, que ofrecen

soluciones para los mu-

chos problemas de una juventud mayoritaria-mente urbana que nutre las filas de los casi tres millones de

parados que hay en España y entre la que parece haber cuajado un sentimiento de escepticismo ante el

futuro.

CHEMA CONESA

La esposa del presidente del Gobierno, Carmen Romero, deposita su voto para el referéndum sobre la

OTAN en una mesa presidida por tres jóvenes.

socialismo tanto entre los hijos de empresarios agrícolas, empresarios de servicios o independientes y

capataces como entre los hijos de trabajadores no cualificados y cualificados.

"Hoy se mantienen, más o menos, las mismas actitudes de participación en los jóvenes", afirma Julián

Santamaría, director del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que elabora estos días numerosos

sondeos electorales a los que no se ha dado publicidad. No obstante, sí reconoce el director del CIS que

avanza en este sector de la sociedad la abstención, "pero se trata de una constante en toda Europa", si bien

Italia y, especialmente, España parecen desmarcarse de una tendencia general de los jóvenes hacia

posiciones cada vez más conservadoras.

"Lo que es a mí, me importa bien poco eso de poder votar. Total, la gente que votó al PSOE por

un programa luego se ha encontrado que han hecho lo que les ha salido de las narices. Yo no sé todavía lo

que haré". Natalia Alonso acaba de cumplir los 19 años y es éste su primer encuentro con la democracia

participativa. Vive en un barrio obrero de Madrid y estudia en la universidad Complutense el segundo

curso de Ciencias Geológicas.

Desencanto juvenil

"Yo", dice Natalia, "veo este sentimiento en mi casa y entre los compañeros de la facultad, que te dicen

que, si votan, será, desde luego, a cualquiera antes que al PSOE. Para que luego hagan con tu voto lo que

quieran...".

Para el catedrático de Técnicas de Investigación Social de la facultad de Ciencias Políticas y Sociología

de la universidad Complutense, Jesús Ibañez, esta actitud de cierto desencanto se

produce entre los jóvenes españoles por dos problemas esenciales.

"En primer lugar", dice, "por un problema de forma, y es que la democracia parece circunscribir la

participación en el sistema al voto. Es como si éste fuera el único vínculo del ciudadano con la demo-

cracia. De otro lado, hay un problema de fondo, y es que el conjunto de opciones políticas que com-

parecen en estas elecciones no representa el conjunto de aspiraciones de la gente, y mucho menos de los

jóvenes".

"Esto se ha visto especialmente claro en el caso del referéndum sobre la permanencia de España en la

OTAN", añade Jesús Ibáñez. "Uno veía las concentraciones masivas de gente, mayoritaria-mente joven,

contra la Alianza Atlántica y, sin embargo, en el Parlamento, las fuerzas políticas se mostraron favorables

a esa permanencia".

 

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