Autor: Galán, Lola. 
   La campaña de las salas vacías  :   
 Ilustres "teloneros" recorren pueblos y barriadas con mítines forzosamente minoritarios. 
 El País.    18/06/1986.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

EL PAÍS, miércoles 18 de junio de 1986

POLÍTICA

EFE

LUIS MAGÁN

A la izquierda, Enrique Barón, durante un mitin en Madrid. A la derecha, los candidatos del PRD Antonio

Garrigues y Federico Carlos Sainz de Robles.

La campaña de las salas vacías

Ilustres ´teloneros´ recorren pueblos y barriadas con mítines forzosamente minoritarios

LOLA GALÁN, Madrid

Un indiscutible aburrimiento político y la desleal competencia del Mundial de fútbol han restado asis-

tencia a los mítines de los grandes líderes de los partidos que compiten en las elecciones del 22 de junio,

pero la combinación de ambos factores ha sido par-

ticularmente dramática en el caso de los segundones. Estos abnegados y en ocasiones populares políticos

se enfrentan con la mayor resignación a una campaña en la que a duras penas han conseguido llenos de

cuatro o cinco centenares de personas, en el mejor de los casos, en sus comparecencias públicas.

Enfundado en un traje de verano negro, el ex ministro de Educación, de Justicia y de Cultura en sucesivos

Gobiernos de VCD, Iñigo Cavero, toma posición ante la improvisada tribuna dispuesta por los militantes

de AP en el colegio Ciudad de Méjico, en el distrito de Ciudad Lineal, de Madrid. Cavero, que milita en

el Partido Demócrata Popular (PDP), lleva ya los suficientes mítines en esta campaña electoral como para

acoger con una resignada sonrisa la escasa entrada que registra esta tarde calurosa el salón de actos del

centro. "No sólo disuaden el calor y el fútbol", dice el ex ministro en un aparte, "es que la gente ya no

quiere más que intervenciones violentas, ataques duros contra el Gobierno socialista. Hoy mismo en la

radio yo intentaba explicar el programa de Coalición Popular, y un oyente me ha dicho de pronto: Diga

qué es lo que sabe sobre la homosexualidad del presidente González´. Es algo tremendo". Sin dejarse

contaminar por estas modas, Cavero pronuncia un sobrio discurso que arranca, pese a todo, calurosos

aplausos en el devoto auditorio.

Pero si todos los asistentes a mítines políticos demuestran una ferviente inclinación por sus líderes, pocos

han visto probado con tanto rigor su apoyo moral a un partido como los seguidores de Izquierda Unida.

Los actos públicos organizados por este bloque con frecuencia no se han celebrado en el sitio, a la hora o

con los personajes anunciados previamente, pero ello no ha restado entusiasmo a sus partidarios ni

fidelidad a los periodistas encargados del seguimiento informativo. A ello se ha unido, en no pocas

ocasiones, el boicoteo de ciertos sectores a la hora de no ceder sedes o centros a los candidatos de este

grupo. Ajenos a estos problemas, jóvenes del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y del

PCE derrochaban energía el martes 10 de junio en el paseo de Alberto Palacios, de

Villaverde, en donde el 31 de mayo había inaugurado su campaña Santiago Carrillo (Unidad Comunista).

Pese a lo anunciado por el Comité Central del PCE, Alonso Puerta, el b´der del Partido de Acción

Socialista (Pasoc), no interviene hoy ante las 300 personas que escuchan la pegadiza música de Izquierda

Unida en espera de los discursos de sus candidatos.

Estos pocos centenares de personas son un éxito de convocatoria si se compara con el medio centenar que

había acudido un día antes a la casa de cultura de la localidad madrileña de Torrejón de Ar-doz para

escuchar a la veterana socialista Carmen García Bloise que. como el ex ministro del PSOE Enrique Barón

se ha pateado la periferia madrileña en esta campaña. La candidata socialista, que ocupa el lugar número

cinco por Madrid, dedicó unas palabras a la discriminación de la mujer en política: "A

nadie le extraña que un hombre casado esté en política, pero, en mi caso, mucha gente le dice a mi ma-

rido: ´Hay que ver, Rafael, qué paciencia tienes con Carmen".

El hombre del ´bono-bus´

A las 12.15 del domingo 8 de junio, un responsable de AP presenta, ante las 500 personas que ocupan un

cine de Alcobendas (Madrid), a Luis María Huele, candidato al Senado por la Coalición Popular, como

"el hombre que en los 103 días en que estuvo al frente de la alcaldía de Madrid hizo posible el bono bus y

La Vaguada". El candidato, del Partido Liberal, interviene en el mismo acto con la presidenta de la

Asociación Democrática Conservadora, Isabel Tocino, candidata de AP al Congreso por Madrid, y con el

secretario general de este partido, Jorge Verstrynge, cuarto en las listas por la capital de España.

La joven candidata de Coalición Popular lleva zapatos casi planos y poco maquillaje. Viste un traje

veraniego de pantalón y chaquetilla corta estampada en blanco y turquesa. Isabel Tocino compensa con

una clara vocalización su falta de tablas en la escena política, y arranca calurosos aplausos cuando

devuelve la acusación de nepotismo esgrimida, según afirma, por Felipe González contra la derecha. "Yo

no me explico cómo puede el señor González utilizar este término contra nosotros, a menos que en la

Moncloa tengan diccionarios distintos a los que manejamos el resto de los españoles".

Si los líderes de Coalición Popular han insistido a lo largo de estas semanas en el "grave sectarismo de

TVE", otros, como Agustín Rodríguez Sahagún (CDS), han sabido utilizar la influencia masiva de este

medio de comunicación para presentarse ante los auditorios más diversos. "No soy el del voto perdido",

dice el ex ministro de Defensa centrista parafraseando al humorista Pedro Ruiz, ante lo asistentes a un

mitin en la localidad abulense de Cebreros, "soy el del voto recuperado".

El estilo jocoso de Rodríguez Sahagún dista mucho del de otro ex ministro centrista, Juan Antonio García

Diez, que hoy hace campaña con el PRD, como número tres por Madrid.

García Diez utiliza un estilo racional y moderado como corresponde al selecto auditorio compuesto por

unas 70 personas que han acudido a escucharle a un colegio público de Madrid. El centro se llama

Estados Unidos de América, y le acompañan en el estrado, este caluroso viernes de San Antonio, Antonio

Garrigues y el número uno de la candidatura reformista por Madrid, Federico Carlos Sainz de Robles. Los

atascos de tráfico han impedido a los oradores llegar a la hora anunciada para el mitin, y la verbena de

San Antonio ha mermado quizás el interés de los habitantes de esta zona de la ribera del Manzanares por

el programa del PRD. En cualquier caso, todos parecen asumir con buen ánimo esta ausencia de masas

que ha sido una constante en la campaña de la mayor parte de los números dos.

 

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