Autor: Díez, Anabel. 
 El presidente del Gobierno acusó a Roca de cambiar el mensaje según la zona de España que visita. 
 Felipe González insinúa en Barcelona que hace falta ganar en cataluña para obtener mayoría absoluta     
 
 El País.    20/06/1986.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

16 / ESPAÑA

LA CAMPAÑA ELECTORAL

POLÍTICA

EL PAÍS, viernes 20 de junio de 1986

La campaña electoral, que ha durado 21 días, concluye a las doce de la noche de hoy. Los partidos

apurarán hasta el último minuto del plazo legal para hacer llegar sus

mensajes a los más de 30 millones de españoles censados que tienen derecho a votar el domingo. Felipe

González, Manuel Fraga, Adolfo Suárez, Miquel Roca, Gerardo

Iglesias y Santiago Carrillo cerrarán la campaña en Madrid con in--tervenciones en las fiestas que han

montado sus partidos en recintos de gran aforo. Roca hará doblete.

Tras el acto de cierre de campaña del PRD en Madrid, se trasladará a Barcelona, donde, junto a Jordi

Pujol, presidirá la fiesta de Convergencia i Unió.

El presidente del Gobierno acusó a Roca de cambiar el mensaje según la zona de España que visita

Felipe González insinúa en Barcelona que hace falta ganar en Cataluña para obtener la mayoría absoluta

ANABEL DÍEZ, Barcelona £1 presidente del Gobierno, Felipe González, pidió ayer a los catalanes

progresistas que aunen sus esfuerzos junto al resto de los españoles del mismo talante ideológico, para

El presidente del Gobierno participó ayer en la fiesta-mitin de cierre de campaña electoral del PSC-PSOE,

con la presencia de los dirigentes socialistas de Cataluña y de los candidatos al Congreso y al Senado por

Barcelona. González entrelazó los mismos conceptos que ha venido desgranando a lo largo de esta

campaña, con numerosas incursiones dialécticas referidas expresamente a Cataluña. "Necesitamos a esa

mayoría catalanista de progreso el día 22 de junio, a esa mayoría que veo enarbolar su bandera junto a

otras", casi gritó mientras multitud de banderas ondeaban incansables, destacando la catalana, algunas

andaluzas y la roja con el emblema del PSC.

"Hace cuatro años os dije que el catalanismo progresista estaría representado en el Gobierno de España, y

en verdad ha habido en este cuatrienio más representación catalana que en toda la historia de España",

aseveró. En el momento de comenzar su intervención, cuando ya habían callado las miles de voces que le

aclamaban, un pequeño grupo de jóvenes desplegó una pancarta con el rótulo de objetares. El incidente

fue fugaz, habida cuenta de la presteza y diligencia del servicio de orden, que arrebató y rompió la

pancarta en segundos y expulsó a empujones y con algunos golpes a los muchachos, en medio de la

reprobación hacia ellos de los asistentes. "Tranquilos, tranquilos", repetía González.

Alabanzas a catalanes

El presidente introdujo con habilidad en su discurso alabanzas a los ministros catalanes que son candi-

datos en la lista de Barcelona, destacando lo más importante de sus gestiones. Al ministro de Sanidad y

Consumo, Ernest Lluch, le atribuyó en solitario la labor de "meter" en la Seguridad Social a más de cuatro

millones de personas. "Al ministro Serra todo el mundo le quiere allí donde va, porque defiende un

proyecto de progreso". Ése fue el momento que aprovechó para criticar implícitamente la campaña del

líder reformista Miquel Roca. "Hay que decir lo mismo en Cataluña y en Cáceres como nosotros lo

nacemos", dijo el presidente.

El candidato al Senado por Barcelona Joan Reventos fue mencionado por su misión en París como

embajador de España en Francia, y González repitió frases suyas "por su carga dé razón". Idéntica actitud

adoptó con Joan Majó, ministro de Industria y Energía y con el secretario general del PSC, Rai-mon

Obiols, que tampoco quedó fuera de los elogios.

En el reparto de papeles para este acto se le asignó a Serra la misión de atacar al PRD y a Convergencia,

negando que el origen ca-

consegnir la mayoría absoluta. "Necesitamos a esa mayoría catalanista de progreso para seguir

avanzando", proclamó en la plaza de toros de Barcelona en el penúltimo acto de esta campaña electoral.

El presidente acusó

indirectamente al líder del PRD, Miquel Roca, de cambiar el mensaje según la zona de España donde lo

expresa. Las críticas a la derecha fueron especialmente .celebradas por las casi 20.000 personas asistentes.

Felipe González, flanqueado por Raimen Obiols (a su derecha), y Joan Majó y Pasqual Maragall.

AQUSTf CARBONELL

talán fuera un inconveniente para estar en el Gobierno como lo habían demostrado los socialistas. El

presidente, en cambio, evitó alusiones a grupos políticos y optó por la fórmula genérica de "la derecha".

González comentó "en

tono menor", una entrevista que había oído el día anterior en una emisora de radio con el presidente de

AP, Manuel Fraga. La sola mención del político conservador provocó una pitada impresionante. "Fraga

dijo que se es socialista

o se es lo otro". A continuación, González tradujo esta idea: "O se está con el progreso o se está con lo

otro, como dice Fraga".

Felipe González no hizo mención a las fuerzas de izquierda en liza electoral, y avisó que para consolidar

su proyecto los socialistas se sentían capaces de empezar un nuevo mandato "y otro si es necesario".

Felipe González intervino ayer en el programa de TVE Punto y aparte, cerrando el turno de entrevistas a

los dirigentes políticos. En su calidad de candidato del PSOE, González hizo un repaso a los grandes

problemas abordados por el Gobierno socialista, como el saneamiento de la economía, la reconversión

naval y siderúrgica, la reforma militar y las pensiones. El presidente dijo que si bien en cuanto al

terrorismo se ha avanzado bastante, sobre todo en lo referente a la cooperación internacional y bilaterial,

vencerlo plenamente "ha sido imposible". Añadió que "las víctimas del terroriso ha sido el problema que

más me ha lacerado"..

Felipe González finalizó pidiendo el voto para un Gobierno ma-yoritario, lo que supone una apuesta por

la estabilidad y el progreso, y una mejor sistema para abordar los problemas de modernidad y progreso en

que se encuentra Españas, según afirmó el jefe del Gabinete.

 

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