Autor: Mellado Fernández, Miguel Ángel. 
   Felipe González: "Vamos a ganar"     
 
 Ya.    21/06/1986.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Sábado

21 de junio de 1986

ESPAÑA

Felipe González: «Vamos a ganar»

Felipe González afirmó anoche, en su intervención de

cierre de campaña electoral en Madrid, que el PSOE

vencerá en las elecciones de mañana «porque somos

más los que no queremos volver hacia atrás». Por si no

se cumple la predicción del Presidente, algunos altos

cargos de la Administración socialista han empezado

a recoger papeles.

Madrid /M. A. Mellado

Al secretario general del PSOE se le notó ayer cansado, quizá preocupado. En círculos socialistas corre el

rumor de última hora —seguramente interesado—de que las últimas encuestas entregadas al Presidente y

vicepresidente del Gobierno auguran que su partido puede perder mañana la mayoría absoluta. Felipe

González estuvo flojo, en el multitudinario mitin de cierre de campaña en Madrid, celebrado en el

Auditorio de la Casa de Campo con asistencia de unas 70.000 personas (más de cien mil según ios organi-

zadores).

El público pudo oír al final de la intervención del Presidente lo que quería: «Vamos a ganar. Adelante. El

día 22 de junio debéis llenar las urnas de esperanza, progreso e ilusión.» En su corta alocución, de menos

de media hora, repitió, fundamentalmente, dos mensajes: que sólo hay dos proyectos en juego, «el

socialista o lo otro», parafraseó a Fraga; y que queda mucho por cambiar y, por tanto, el PSOE debe se-

guir en el Gobierno otros cuatro años. «Todo depende de la partid-, pación de la mayoría de los ciuda-

danos que quieren el progreso.»

Vino a pedir disculpas por la labor «paciente» realizada en el primer mandato socialista, mensaje dirigido

a los desilusionados por el lento caminar del cambio. «Como todos juntos somos dueños del destino de

España, no va a ganar la derecha», señaló el líder socialista.

Amenazó a los presentes con que, si pierde el PSOE, la LODE será derogada. Nada más finalizar su inter-

vención, marchó en avioneta a Sevilla, para compartir el cierre de campaña con Alfonso Guerra.

Precedieron a González el alcalde dé Madrid, Juan Barranco, Joaquín Leguina y Javier Solana. El presi-

dente de la Comunidad atacó a Suá-rez, gran preocupación de los socialistas, junto con la abstención. «Es

curioso que este señor se permita decir que el PSOE parece el Concilio de Trento, por la creación de ia In-

quisición; Suárez, seguidor de Santa Teresa de Jesús, ahora resulta que es luterano». Leguina pidió a los

jóvenes que no crean la promesa del ex presidente de Gobierno de reducción del servicio militar a tres

meses.

Lo» escaños colgantes

En la cúpula del PSOE existe una expectante inquietud. Nadie da por segura la revalidación de la mayoría

absoluta. Preocupa, sobre todo, el voto de las grandes ciudades, con un importante componente de clases

medias, que podrían estar desilusionadas del cambio socialista. En Madrid, por ejemplo, esperan perder

varios puntos sobre el 28-0, de suerte que los beneficiarios serían Adolfo Suárez e Izquierda Unida. Y lo

mismo sucede en Barcelona, por citar dos ejemplos significativos.

A este descenso en núcleos urbanos, que podría suponer la pérdida de varios diputados, hay que añadir

LEOPOLDO GÓMEZ

• Reconquistar a los «arrepentidos».—El Presidente se ha esforzado para reconquistar los votos de los

arrepentidos que le dieron su confianza hace cuatro años. Sin ellos, González —que hace el signo de la

victoria—sabe que ie sería difícil repetir ia mayoría absoluta.

la incertidumbre de los llamados, en el argot electoral, «escaños colgantes». Por este nombre se conocen

los diez o doce diputados que, repartidos por todo el territorio nacional, son adjudicados a un partido u

otro por restos de votos. Si en los comicios anteriores el PSOE se be-

nefició de estos «escaños colgantes», el domingo, al descender pre-visiblemente el número de votos so-

cialistas, podrían ir a parar a otros. Los cálculos del comité electoral socialista, para ser reservadamente

optimistas, son éstos: todas las encuestas señalan como voto decidido

«El cebolla»

Lo más ingenioso de la noche procedió del presentador del mitin, José Luis Col!, breve en la palabra

«como soy yo». Combinó los eslóga-nes de Coalición Popular y del PSOE, a favor de éstos: «No se

puede salir adelante si no es por buen camino», dijo el compañero monciovi-ta en el billar de Felipe Gon-

zález. No le faltó mala uva cuando afirmó que pronto, mañana, se iban a confirmar cuatro años más de

butaca para algunos. Se permitió el lujo de presentar «con dos días de antelación» al próximo presidente,

a quien bautizó inniortalmente — si los españoles mañana no dicen lo contrario— como «el cebolla». Y

explicó: «El cebolla porque se repite... en la Presidencia del Gobierno». González subió entonces al gran-

dioso escenario, abrazó al pequeño Coll, y fue besado y estrechado por Massiel, Luz Casal y Juan Manuel

Serrat, que actuaron en el espectáculo socialista.

para el PSOE el 32-33 por 100, que sobre el censo de 28,5 millones de españoles supone el apoyo de 9,2

millones de electores. Si se tiene en cuenta que la participación, en el mejor de los casos, será del 75 por

100, es decir 21 millones de españoles, la cantidad de votos recogida más arriba se traduce en que Felipe

González será votado por el 43,5 por 100 de los españoles. Este porcentaje, traducido en escaños, asegura

la mayoría absoluta.

 

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