Autor: Castro, José. 
 Balance electoral Generales 86. Candidata número dos de CP por Málaga. 
 Celia Villalobos, un cerebro en la sombra     
 
 Diario 16.    22/06/1986.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

diario 16/22 de junio-86

BALANCE ELECTORAL

NACIONAL

CANDIDATA NUMERO DOS DE CP POR MALAGA

ES mujer, aun- que sólo lo ejerce cuando cierra su despacho y sale a la calle en dirección a su hogar. El

resto del tiempo prefiere ser un cerebro que piensa, sin que importe mucho el sexo del cuerpo que lo

transporta. Es malagueña y le gusta ir rebosándolo para que todos lo sepan, tiene treinta y siete años y

sólo lleva en Madrid seis, los mismos que tiene el más pequeño de sus tres hijos. Ella es Celia Villalobos

Talero, un cerebro en la sombra que ahora está siendo expuesto al sol.

Celia es, ante todo, una mujer dura, muy dura, lo que tópicamente se podría definir como una «dama de

hierro». Algo así como un yunque capaz de soportar los golpes del martillo por fuertes que le sean dados.

Licenciada en Derecho por la Universidad de Sevilla, estudia Sociología en Madrid a salto de mata,

cuando sus obligaciones profesionales en Alianza Popular se lo permiten.

Este «topo» político al que hasta ahora sólo conocían los iniciados, ha obtenido la confianza del «gran

Papa» alian-cista para que ocupe el puesto número dos en la lista al Congreso por la provincia de Málaga.

Enérgica y exigente. Reflexiva y extravertida, no sabe lo que es la timidez. Fuerte y segura, pero al

mismo tiempo in-timista y sensible, ama con fruición la música de los Beatles, la de los Rolling Stones y

la de Luis Eduardo Aute, y se emociona con la poesía de Luis Cernuda y con la de Antonio Machado.

Esta luchadora infatigable, pragmática por convencimiento, experta en cuestiones sindicales, pretende y

sueña con ver algún día a Andalucía convertida en la California de España. Y mientras eso llega, ella, erre

que erre, se desvela por encontrar soluciones que puedan acabar con el paro y con la droga para que los

jóvenes «reencuentren el encanto perdido en la sociedad».

Huye de los tópicos, y por ello considera que se ha mitificado a los jornaleros andaluces en demasía. Ama

la libertad desde aquel día de Preuniversitario en que descubrió que «la libertad es la base del ser humano.

Ambos van unidos y son indisociables. Cuando el hombre no tiene la libertad de expresión, que da la de

pensar y la de actuar, se convierte en un explotado».

Escuchar a Celia Villalobos es contagiarse de su empuje, de su fortaleza y de su fe en el individuo. Oírla

hablar es comprender que es una mujer que

Celia Villalobos, un cerebro en la sombra

José Castro

cree firmemente en el progreso, en Europa, en la libre empresa y en el ser humano.

Esta lectora infatigable que en sus ratos libres gusta de distraerse sumergiéndose en la literatura de John le

Carré y de Simenon, prefiere el estudio y

la charla sosegada con los amigos a los actos sociales, fiestas y saraos.

Este «animal político» puesto al sol ahora, después de años de estar a la sombra, no considera que haya

sido utilizada para arrastrar votos por su cara.

Ella, toda cerebro, confía en poder demostrar que no estará en el Congreso de adorno. «Los floreros —

dice— en la pasada legislatura quedó demostrado que estuvieron en el Grupo Parlamentario Socialista.»

PERFILES ELECTORALES

 

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