22-J: Andalucía elige su parlamento. 
 Cinco millones de andaluces deciden si su comunidad sigue siendo "feudo" del PSOE     
 
 Ya.    22/06/1986.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

22-J: ANDALUCÍA ELIGE SU PARLAMENTO

Cinco millones de andaluces deciden si su comunidad sigue siendo «feudo» del PSOE

Granada/Sevilla/ Corresponsales

Cuando el pasado viernes se agotaron los ecos de las últimas palabras pronunciadas por los candidatos,

terminaba en Andalucía la campaña más larga conocida por esta comunidad en la reciente historia

democrática española.

Alrededor de cinco millones de andaluces con derecho a voto podrán elegir hoy a su segundo Parlamentó

autónomo. Concurren casi mil candidatos de nueve partidos políticos y dos coaliciones, para cubrir 109

escaños.

Por primera vez se presenta una candidatura musulmana. Liberación andaluza, que encabeza cada una de

las listas provinciales con españoles convertidos al islamismo. Según su programa, aspira a la

independencia total de Andalucía, el reconocimiento del árabe como segunda lengua oficial de esta re-

gión, la disolución de la Guardia Civil y el cumplimiento de las Capitulaciones de Granada del siglo XV.

Asalto a la Junta

Al menos hasta hoy, esta comunidad autónoma está considerada como feudo electoral del PSOE; a pesar

de ello, el asalto a la Junta ha sido fortísimo por parte de los partidos de la oposición, desde la Coalición

Popular hasta la Izquierda Unida del ex alcalde de Córdoba, Julio Anguita.

Cuando se conoció la coincidencia de comicios, la mayoría de las fuerzas políticas criticaron al PSOE por

desvirtuar ta importancia de las elecciones andaluzas. El análisis de la oposición es que la anticipación de

las generales no sólo ha impedido una posible recomposición del centro político y tos comunistas, sino

que, además, facilitará la victoria de Rodríguez de la Borbolla gracias a la cobertura de imagen que le

prestará el Presidente del Gobierno. Lo cierto es que De la Borbolla no ganó las autonómicas de mayo del

82, sino que fue gregario de Rafael Escuredo, paladín socialista de la autonomía andaluza, que fue

defenestrado por el aparato del PSOE en 1984. La posibilidad de que De la Borbolla, un político con gran

capacidad de trabajo pero mucho menos carismáti-co que Escuredo, no obtuviera de nuevo la mayoría

absoluta ha querido ser cubierta con el apoyo del Presidente González, que cerró, como es habitual,

campaña en Sevilla, incluso Escuredo apareció en la presentación de un libro de De la Borbolla para

apoyar las candidaturas del PSOE.

Hernández Mancha, el candidato conservador, dijo bien pronto que Escuredo le debía explicar, antes de

hacer campaña, las razones de su dimisión. Julio Anguita dijo que «el PSOE saca a Escuredo como si

fuera un tití».

Aunque nadie parece poner en

duda que los socialistas volverán a ganar en Andalucía, la gran incógnita es si lograrán superar el listón de

mayo del 82, cuando Escuredo obtuvo 66 escaños sobre un total de 109 que componen la Cámara

autonómica. Otra gran duda es quién obtendrá más votos, si Alfonso Guerra o De la Borbolla. Las

discrepancias entre uno y otro alcanzaron su máximo grado el pasado año, al estallar la crisis del PSOE

sevillano, que se saldó con la dimisión del hombre de confianza de De la Borbolla en la capital andaluza,

José Caballos. Una vez pasadas las elecciones, y si De la Borbolla vence con menos votos que en el 82 o

que Alfonso Guerra, se rumorea que el vicepresidente podría comenzar a barruntar el cambio en la

presidencia de la Junta,

como ya sucediera con Rafael Escuredo.

Nueva imagen de la derecha

Los principales oponentes del PSOE a lo largo de esta campaña han sido la Coalición Popular, en-

cabezada por un joven abogado de Estado, Antonio Hernández Mancha, y la Izquierda Unida —Convo-

catoria por Andalucía—, que presentó como candidato al ex alcalde de Córdoba, Julio Anguita. Hernán-

dez Mancha ha presentado una imagen mucho más avanzada y desenfadada que la tradicional de la

derecha andaluza, que en cierto modo pertenecería al caballo y al señorito en las mentes de amplias capas

de la sociedad. El candidato conservador, con un lenguaje nuevo, directo y formas populistas, ha

retado una y otra vez a De la Borbolla a un debate público y a punto estuvo de conseguirlo. A última hora,

la Junta Electoral de Andalucía dio la razón a los grupos de oposición minoritarios, al considerar que un

debate entre sólo dos candidatos rompería el pluralismo y la imparcialidad debida a un ente público como

Televisión Española.

Coalición Popular también ha mantenido a lo largo de la precam-paña y campaña diversos rifirrafes

dialécticos con el CDS y ei PRD, a los que los líderes «populares» han acusado de dividir e inutilizar el

voto contra los socialistas. Por la izquierda, ha sido la Convocatoria por Andalucía de Julio Anguita la

que más ha incordiado al PSOE. A los comunistas les hubiera gustado que la campaña nacional no hubie-

ra apagado Ja imagen carismática del califa rojo. Anguita, con un lenguaje un tanto mesiánico, llevaba

más de un año fustigando al partido gobernante, acusándolo de gestión «despilfarradora y de abandono de

las promesas electorales». Pero IU también tiene su cáncer en la Unidad Comunista de Santiago Carrillo.

El candidato de esta formación, Rafael Fernández Pinar, el senador del «caso Almería» que hizo que el

encausado ex teniente coronel Castillo Quero cumpliera su condena en una prisión civil, ha acusado al PC

de abandonar los principios del partido y querer disolverlo en aras de una mayor rentabilidad electoral. La

MUC aspira a que los votos que cosechen fuercen a la dirección del PC a reconocer la importancia de la

facción ca-rrillista y lograr así la reunificación de todos los comunistas.

El PRD puede quedar a cero

Los andaíucistas, por su parte, una vez abandonada definitivamente la ese de socialista, han centrado su

campaña en tratar de demostrar los agravios comparativos que la gestión del PSOE ha infligido a

Andalucía y en la ineficacia de este partido para sacar a la comunidad de la crisis económica. La campaña

del PA contó, asimismo, con la reaparición del que fuera líder del partido, Alejandro Rojas Marcos,

quien, sin embargo, soto participó una vez y anunció que continuaría retirado de la política activa.

Los resultados de los últimos sondeos realizados a nivel regional vaticinaban para los socialistas no

menos de 66 escaños de los 109 que componen la Cámara regional. Asegurada, según los sondeos, la

mayoría absoluta en Andalu-cía,queda por resolver cuál será la segunda fuerza en el Parlamento, si

Coalición Popular o Izquierda Unida, que en las encuestas también sale favorecida. No está claro que los

reformistas consigan representación.

Una candidatura musulmana propone la independencia tota!

De la Borbolla se juega

la «cabeza» si no iguala los escaños del 82

 

< Volver