Don Agustín Cotorruelo dice que ha tenido más vocación política que técnica     
 
 Ya.    24/06/1973.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Don Agustín Cotorruelo dice que ha tenido más vocación política que técnica

El nuevo ministro de Comercio ha evolucionado desde su juventud hacía la no confesionalidad del Estado y hacia una mayor separación Iglesia-Estado • "Valoro más la personalidad´de José Antonio Primo de Rivera por su calidad humana e intelectual que por el contenido especifico de su doctrina, aunque tiene aspectos sumamente positivos" • Cuando en 1968 fue nombrado decano de Políticas y Económicas, dijo: "uno se admira de que esto dure tres días, no ya un curso entero" • Cuando se priman las importándonos no os fácil sustituir el comercio de Estado, porque privatización más subvención, igual a confusión"

"He tenido más vocación política que técnica", declaraba hace tres meses don Agustín Cotorruelo Sendagorta, nuevo ministro de Comercio, licenciado en Derecho y Economía, doctor en Ciencias Políticas, Económicas y Comerciales; economista del Estado, catedrático de Política Económica, jefe que fue del Gabinete Técnico de la Oficina de Coordinación y Programación Económica de la Presidencia del Gobierno, ex subcomisario del Plan de Desarrollo y presidente del F. O. R. P. P. A. basta su nombramiento para desempeñar la cartera de Comercio.

Más político que técnico. Y el político, opina e1 señor Cotorruelo, tiene que ser un hombre totalmente sensibilizado por los grandes fines, los grandes objetivos, los valores fundamentales. El técnico puro, entendiendo por técnico puro el que tiene una absoluta despreocupación por los fines, parece que está estructuralmente incapacitado para la política.

Sus ocupaciones técnicas e incluso su actividad profesional han sido consecuencia de la inquietud política. "Yo no tomé parte activa en la guerra civil española—ha dicho el señor Cotorruelo, que tiene cuarenta y siete años—porque no tenía edad. Pero esta gran hecatombe me produjo una mella profundísima, y de esta forma yo, personalmente, entré en la adolescencia coincidiendo en parte con nuestra guerra y en parte con la posguerra, preguntándome el porqué. El porqué de la miseria, el porqué del conflicto, el porqué de la violencia. Buscando esas respuestas, elegí la carrera de Economía, Entonces tenia posiciones ideológicas muy marcadas, las que normalmente se tienen a los dieciocho o veinte años: una Inquietud acusadísima por la Justicia social, un dogmatismo muy fuerte, unas tendencias favorables, digamos, a cierta socialización de la actividad económica. En mi juventud mis dogmatismos eran el concepto católico tradicional español, y en política, la visión joseantoniana, la revolución necesaria."

NO CONFESIONALIDAD DEL ESTADO

Han pasado los años y don Agustín Cotorruelo matiza su actual pensamiento: "Era este momento algo valorando de la misma forma la personalidad de José Antonio Primo de Rivera. Pero la valoro mucho mas por su calidad humana, por su calidad Intelectual que por el contenido específico de su doctrina, aunque sigo considerando que tiene aspectos sumamente positivos. Respecto al tema religioso, diré que he evolucionado mucho de cuando era joven hacia la no confesionalidad del Estado y hacia ana mayor separación de la Iglesia y el Estado."

Preguntado sobre en qué línea se enmarcaría hoy, el nuevo ministro de Comercio contestó: "Me interesa mucho más el futuro que el pasado. No sé donde puedo estar el día de mañana. Pero bajo ningún concepto, esté donde esté, me alinearía con algo que tiene más raíces con la realidad pasada que con la realidad futura. Creo que nos encontramos ante un cambio, ante ira dinamismo social y político extraordinario, y por consiguiente hay que mirar hacia adelante, hacia esa realidad futura. El futuro político del país se ha visto garantizado con la designación del sucesor del Jefe del Estado, el Príncipe de España. Recuerdo que en el año 68 pasamos una época con una situación económica un tanto peculiar tras la devaluación de la peseta en 1967. Y se observaba con Inquietud la reactivación, que no llegaba. No se encontraban explicaciones puramente económicas, y era frecuente en las conversaciones políticas, más o menos en baja, voz, que ello obedecía a una inseguridad en el futuro político. Pero hoy es lo contrario: tenemos un país distinto; las perspectivas económicas son optimistas no sólo para los economistas españoles, sino también para la opinión internacional."

pontáneamente la cogestión como forma de colaboración entre los estamentos universitarios".

PRIORIDADES DEL GASTO PUBLICO

En su calidad de presidente del F. O. R. P. P. A., el señor Cotorruelo declaraba en marzo pasado: "Cuando los precios internacionales están al mismo nivel o a nivel más bajo que los nacionales, el mecanismo facilísimo para regular los precios son las importaciones. Pero cuando los precios internacionales están muy por encima, y además con un cierto carácter de permanencia, las importaciones por sí solas no bastan para resolver el problema. Han de venir acompañadas de subvenciones, que gravan muy fuertemente el erario público. Entonces entramos en una problemática distinta: la jerarquización y las prioridades del gasto público."

"La ejecución de los acuerdos del F. O. R. P. P. A. a cargo de otros organismos de la Administración del Estado—manifestaba el nuevo ministro de Comercio a finales del año pasado—ha tropezado con dificultades de consideración por los siguientes motivos: 1) Precios internacionales para los productos a importar más elevados de los que regían en el mercado Interior, lo que ha obstaculizado tes importaciones de carne de vacuno (que han tenido que ser primadas) y de vino, imposibilitando las de aceite de oliva. 2) Limitaciones naturales de la organización comercial del Estado, en inferioridad a este respecto con las empresas privadas especializadas; si bien es cierto que cuando se priman las importaciones no es fácil sustituir el comercio de Estado, porque, a mi juicio, privatización más subvención, igual a confusión."

"Uno de los factores—añadía—que más dificulta la vigilancia de los precios y facilita los fraudes es la ausencia de una normalización adecuada de los productos agrarios en todas sus fases de comercialización. El F. O. R. P. P. A. ha iniciado ya un Importante avance a este respecto. Al F.O.R.P.P.A. le preocupa muy seriamente la lucha contra el fraude, ya que este organismo tiene como uno de sus objetivos la máxima clarificación del mercado."

La participación en el Consejo Nacional

Con referencia a la participación, el señor Cotorruelo ha dicho: "Como todos los que constituimos la dase política del país Jugamos en el mismo terreno de Juego y con un solo balón, hoy el balón de la participación está Jugándose en el Consejo Nacional. Y cuando éste ofrezca soluciones concretas a los encargos realizados por el Gobierno y las apruebe éste, entonce ya sabremos a qué atenernos."

Pasando a temáis económicos, el señor Cotorruelo, que se define como "economista, a secas", opina que en el futuro, aunque habrá diferencias, se llegará a una mayor aproximación en la política económica de los diferentes sistemas. "Nunca he considerado—ha dicho—acertada la expresión "tercera solución" entre el comunismo y el capitalismo. Lo que creo es que subsistirán en el futuro un sector público importantísimo, Junto a un sector privado. Y que los dos estarán cada vez más al servicio de las necesidades de la colectividad SITUACIÓN UNIVERSITARIA

Don Agustín Cotorruelo fue nombrado en noviembre de 1068 decano de la Facultad de Políticas y Económicas. As! veia la situación universitaria: "El problema universitario es complejísimo. Hay deficiencias en el funcionamiento de la Universidad como en otras instituciones importantes de la nación que no han evolucionado al compás de las exigencias de la sociedad moderna. Hay que tener en cuenta el enorme número de alumnos. Mi Facultad es la más numerosa: diez mil alumnos o más. Después hay seiscientos profesores y un solo decano. Yo no conozco a muchos profesores. Está todo desvertebrado; sin los medios adecuados. Uno ee admira que esto dure tres días, no ya un curso entero. Y sobre estos factores se superpone un factor político: un elemento de subversión de una minoría extremista, anarquista, y otro sector más numeroso, distanciado en muchos aspectos de las generaciones precedentes. Oreo en la cogestión estudiantil. Los estudiantes quieren responsabilizarse para la reforma y mejora de la Universidad. Esto es un acontecimiento muy positivo. El problema esta en crear el clima del que nazca es-

 

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